El valor de la amistad

Caminar con un amigo en la oscuridad es mejor que caminar solo en la luz.

                                                                                                                                -Gotham

Hablar de amistad es algo que me encanta porque tengo la gran fortuna de estar rodeada de los mejores amigos que se pueden tener. Este post nace de la necesidad de compartir con vosotros un poco más de mí y de mi fibra más sensible, sobre todo después de pasar unos días con los sentimientos a flor de piel, que es cuando me surgen todas estas reflexiones. Echo mucho de menos a mi familia en Venezuela y a toda la gente que tengo lejos y que tanto quiero… pero a pesar de todo solo puedo sentirme agradecida con Dios y con la vida por tenerles  y por hacerme tan afortunada, por poder hacer de mi vida un camino bonito de lucha y superación constante.

La amistad es un valor humano y en casa intentamos reforzarlo con los niños haciéndoles ver que la tolerancia, la empatía y la amabilidad son imprescindibles en las relaciones humanas y que los amigos son esos compañeros de vida que tenemos la fortuna de poder escoger. Es necesario saber que los seres humanos tenemos la necesidad de convivir con otros y que la relación entre iguales requiere de esfuerzo y mucho cariño para cultivarla y mantenerla.

Me considero muy de ”amigas”: adoro esos ratos entre chicas riéndonos de cualquier cosa, yendo de compras, planeando comidas o celebraciones… o simplemente disfrutando de un café y una charla infinita. Es verdaderamente una terapia para mí y no me cabe la menor duda de que debemos disfrutar de estos momentos buenos porque, por desgracia, los malos ya vienen solos…

Haberme mudado a España cuando aún era muy jovencita supuso dejar atrás mis amigos de la infancia con los que crecí y disfruté de esos momentos que se quedan grabados en mi memoria y en mi corazón para siempre. Esos días de playa o de piscina, esos planes de chicos jóvenes en los que la mayor preocupación que teníamos era simplemente ser felices y pasárnoslo bien… Esas noches de pijama junto a mi grupo eran simplemente perfectos 😉 Aunque como es lógico, la vida va pasando y todos escogemos caminos, tantas veces diferentes ,y que físicamente nos separan para hacer nuestras vidas de adulto.

Pero, ¿sabéis lo mejor de todo? Que a pesar del tiempo y la distancia sigo en contacto con mis buenos amigos y siempre buscamos la excusa perfecta para coincidir en un punto y vernos todos. Qué bonito es cuando te das cuenta de que han cambiado nuestras circunstancias pero nuestro vínculo sigue intacto y pareciera que el tiempo retrocede y vuelves a todos esos entrañables momentos del pasado.

Encontrar mi grupo de amigas en España llevó su tiempo, como era lógico. Tuve que adaptarme a un país nuevo, superar la distancia física que me separaba de mi familia carnal e integrarme a mi nueva vida. Todo esto supuso un cambio importante en mi vida pero fue francamente positivo, no solo por el hecho de convivir con Manuel, el amor de mi vida, sino también por la oportunidad que tenía de poder hacer mi vida en un país tan maravilloso como España. 

Poco a poco, y según fue pasando el tiempo, he conocido gente tan maravillosa como única, que me ha abierto las puestas de sus casas y de sus corazones… cosa que les agradeceré eternamente. 

Como leí una vez, ”La amistad  es dulce,  incluye  sonrisas y a veces dolor y llanto…” Con los amigos compartes lo bueno y lo no tan bueno, a veces incluso existen diferencias entre nosotros mismos, pero ahí está la magia.

Creo que la verdadera amistad nace sin miedo y siendo uno mismo, mostrándote tal cual eres y se cultiva demostrándole al otro la importancia y el respeto que tiene en tu vida, dándole el afecto que se merece. Adoro a todos y cada uno de mis amigos y amigas: a los que están cerca, a los que están lejos y a los que ya no están… Doy gracias a la vida por haberles puesto en mi camino.

Aquí os dejo una selección de fotos de esos amigos de mi vida con los que comparto risasfiestas, llantos, planes, proyectos, preocupaciones, trabajo… y que forman parte de mis grandes afectos. 

Hoy quería compartir con vosotros un poco más de mí, quizá porque ha sido una semana con los sentimientos a flor de piel…  Porque tengo nostalgia de los míos, porque estoy agradecida a la vida, porque no solo se puede pedir si no dar gracias, porque somos afortunados y muchas veces no nos damos cuenta… Porque no todo pueden ser cosas superficiales.

Besos,

Virginia

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer