Adiós al “grandioso” retrato humano del rey casi divino

Aquel día, yo iba y venía por el mundo, porque era ni más ni menos que enviado especial, cuando pude, por fin, acercarme a Tailandia, capital Bangkok, hace no sé cuántos años, que tengo uno de mis pasaportes, con el sello del lejano país de Ana...Seguir leyendo...