‘Villan-tico’ de Navidad

Para este viejo cateto, paleto, que es lo que soy, el villancico que perdura es el de toda la vida que dice: 

“Pero mira como beben, los peces en el rio, pero mira como beben por ver a DIOS nacido”

Etc etc, que todo el mundo lo sabe. Y es curioso para mí, un naufrago de tantos mares, como les he contado tantas veces, y que ha vivido tantas navidades por todo el planeta, que solo se quede en mi memoria, y por lo tanto en mi corazón aquel de toda la vida, el de siempre , el de mis ochenta y cinco noches como la de esta noche que estamos, del 2019, que el año que viene será el 20 y a ver si estamos, que lo dudo, para contarlo. 

Decirles, eso si quiero, para que no pierda el aroma de una estampa de nochebuena, aquella en la que mi abuela Concha, siempre de luto con su larga bata negra y su delantal que muy pocas veces se arrancaba, y que era su segunda piel, aquel pelo blanco recogido, en la nuca, los ojos secos, “por que había llorado todo lo que hay que llorar” la artesa lista para la matanza del cerdo, la pava encendida, que era la enorme chimenea, donde cabían varias personas de pie, la larga mesa  aquella noche hasta arriba, y sobre todo y mas que nada, la zambomba, a la que tanto echo de menos, y  la pandereta hecha en casa a mano de piel de conejo, de los que cazaba a veces pero solo  para sobrevivir, mi primo hermano Miguelin, que nos enseño tantas cosas, desde cual ere la hierba de la manzanilla para el estomago o cuando una breva estaba madura de quella vieja higuera de la huerta, que aún recuerdo. Allí escribí mi primer y quizá único poema, que no me atrevo a reproducir, y que la otra noche, la del día 4 al 5 de enero, me hizo rememorar, radio Nacional, en un programa especial, mas bien espacial, sobre mi ya larga vida donde hubo tantas navidades distintas.

Aquella dela isla de San Salvador, llamada de Guanhami, donde esperamos a la llegada de la nave que mandaba el capitán Etayo, y que rememoraba los quinientos años, los cinco siglos del arribo de las carabelas del descubrimiento, sonaban las trompetas de los habitantes, negros de mirada verde, ardía el cielo, aquel inmenso calor y entre el temblor de las estrellas mas cercanas, incluso más que de las de mi pueblo, Piñar que ha merecido ser elegido, uno desde donde se ven mas cerca las estrellas, tanto  que casi se pueden alcanzar  con las manos, eso si de los niños, como eramos, que los mayores, no podían cogerlas…

La navidad de la nieve en Rovaniemi, allá lejos tan lejos, durante unas maniobras como enviado especial, de los ejércitos finlandés y ruso, y que yo aproveché y así debo reconocerlo ahora que ya ha pasado todo, para acercarme a la cabaña  tuistico-tradicional, entre el hielo y a lo largo del año, Papá Noel engordaba a los renos, que habrían  de traerle a la Europa mas calidad, al sur del sur, con los presentes para los niños…

Pero yo era de los nacimientos de toda la vida, las estrellas de papel de plata, los cielos de azul, aquel azul con el que forrabamos los libros de la escuela, los nacimientos, de corcho,  las luces, pocas, escondidas, el Belén fundamental, que nunca faltaba por supuesto el milagro del Niño;  los tres reyes a lo lejos, viniendo, por eso para mi tan emocionante fue, hacer un día , o mejor decir una noche, aquella noche lejana de Rey Baltasar, el 5 de  enero en Granada, déjenme que suspire,  como el rey Boabdil, ¡ay mi Granada, siempre tan cerca y tan lejos…

Por eso, cuando entré en Belen, cuando la guerra de los seis días, con las tropas del general Dayan , en Israel, como corresponsal del diario Pueblo, mientras sonaba la música del viejo maestro Pau Gasol, como les digo, del Pesebre inmortal,  yo me acerque con mi casco que decía PRESS, y que no servia para nada, a comprar en aquella cuesta, aquel mosaico en relieve de una sola pieza, donde  esta todo el misterio junto, hasta la borrica, no la mula, y el buey, no la vaca y san Jose  con su vara de nardo y su aire sorprendido y el rostro bellísimo s bien de barro cocido,  de la madre doña María, y el niño en la cuna, mas bien que cuna,  las cosas como son  allí donde comían los animales…..

Y el ángel, coronando la historia mas contada, con su estrella como una linterna, en una mano iluminando el prodigio…

He escuchado villancicos  en todas las Ámericas, cada uno con el suyo, he vivido en Mexico, donde me he emocionado tanto, tanto, las dos Nochebuenas allí vividas, donde el Belén, tiene tanta fuerza, tengo un Portal de Perú en una sola pieza, tuve uno, que no se donde estará, hecho de pan mascado, de la India, otro que me regalaron en Iznajar, donde había un viejo sacristán, que los hacia con barro del lago cercano, en los ratos libres, entre misa y misa..

O aquel que me regalo en una navidad también lejana la señora Bibis Samaranch, esposa de aquel que fue el señor de los anillos, de los cinco del planeta olímpico, Juan Antonio, que fue mi gran amigo y con el que viaje, mucha veces para ¡HOLA!, por todo el mundo..

Por eso este es mi villancico, hoy ‘Villantico’, jugando a las palabras con mi nombre de guerra, de paz en este caso, mientras mi esposa va a comprar el turrón de piedra de siempre, o el de los blandos que la dentadura no perdona, y los mazapanes, “no te gastes demasiado que no vienen buenos tiempos”pero hoy no estoy aquí para malas noticias, que a mi siempre me gusto, ya lo saben ustedes, dar las buenas, aunque la verdad es que cuando hacia televisión, en TVE nada mÁs empezar, hice un programa que se llamo Hay buenas noticias, que duró bien poco, porque parece ser que hay mucha gente que lo que quiere es escuchar las malas, que incluso se  cuenta que un millonario tejano que había ganado muchos dólares en los pozos de petróleo, quiso hacer un periódico diario, a base solo de ¡buenas noticias!  Y se arruino, el pobre, inmediatamente..

Así que alegría, mis hermanos de todo el mundo que a lo largo de los años ya, van leyendo este blog  en la que he preferido el  dar una buena historia a una necrológica,”que hay gente que se esta muriendo ahora que no se había muerto nunca” como dice mi amigo Pepe el gitano de Almeria, mi filosofo de cabecera..

O sea, en pocas palabras, mi lectores del planeta , que me resumo en tan solo tres palabras. Que son las tres palabras de siempre.

Salud

Recursos

Y amor , 

Que el que tiene las tres cosas, tiene la gracia de DIOS.

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