Adiós blog de ¡Hola!

Las despedidas cortas, muy cortas, las bienvenidas pueden y hasta deben ser largas. Por eso, tal día como hoy, treinta y uno de diciembre del dos mil diecinueve, solo unas líneas, emocionadas, desde luego, que el roce hace el cariño, aunque lo cierto es que llevo en Hola, en general, más de cincuenta años, como puede demostrarse, la verdad es que hoy es para mí una triste despedida.

Un día malo, que me amargara las uvas,  sin duda. Porque llevábamos no sé cuántos años haciendo este blog, en el que hubo de todo, claro, como es la vida misma.

A veces, alguien que se fue, en ocasiones, alguien que llegaba. Lágrimas y sonrisas en fin, o sea, como la vida misma. Quizá a partir de mañana mismo,  día uno de enero, me dedique, entre otras cosas, a ir escribiendo lo que he vivido que no ha sido poco, sobre todo, porque desde el vientre de mi madre, que, por cierto, se llamaba Lola y tenía lo ojos verdes, no hice otra cosa que eso, vivir pero en cuanto supe hacerlo, vivir para contar, a veces vivir para contar siempre, fiel a lo que ha sido mi lema  como he  dicho tantas veces.

“Siempre buscando el oro  que hay en el barro, que no el barro que hay en el oro que es una cuestión bien distinta”. No quiero hacer estas líneas de hoy más largas de la cuenta porque me duele el decir adiós, aunque Hola siempre estará en mi vida.

A Hola le debo gran parte, por no decir casi todo, de lo que soy  hasta incluso esa medalla del trabajo que me concedió el rey, hace un  par de años.

Así que, gracias a todos. A los que dicen que me leyeron a lo largo de todos estos meses, desde luego más de mil, como poco, de retratos urgentes enviados desde Madrid a todo el mundo, no sé cuantos miles de memorias, de recuerdos, de hasta olvidos, en este pequeño y eficaz ejército de personas que han hecho posible este milagro de la comunicación del tiempo en el que vivimos.

No lo quiero hacer más largo que se me pone, sí, señoras y señores, un nudo en la garganta al tener que decirles adiós. Debo de no haberlo hecho muy bien del todo, pero bueno, lo cierto es que todo lo que empieza, acaba, según la ley impecable e implacable de la vida.

Feliz años veinte. Veinte del veinte, siempre me gustó más decir hola que adiós, pero esto es lo que hay, como dice mi hijo pequeño Ignacio que me ha dado dos nietas hermosas, que recibirán este este que llega año y con su abuela y su madre.

Mi vida, ochenta y cinco para ochenta y seis, está llena de cicatrices. Esperemos que esta no sea, Dios lo quiera, una herida  siempre abierta, asÍ que una cremallera más a mi ya vieja alma herida, siempre náufraga, siempre superviviente. Vale. Y que Dios reparta suertes.

No sé como pero espero que sigamos viéndonos. Que será una buena señal, sobre todo, para mí. Y mi recuerdo, como no, para doña Mercedes, que se nos fue este año que se va. Para mí, el bisiesto no es el que viene, sino el que se va. ¡Os quiero tanto!

  • Sr. Medina, me ha dado mucha pena leer que deja usted de escribir su blog pero sus motivos tendrá y hay que respetarlos. Solo me gustaría decirle que me ha encantado su trabajo en este blog, que como todo lo que he visto o leido en trabajos anteriores han sido desde el respeto, el cariño y la profesionalidad que le caracteriza. Es, ha sido y será un maestro. Le tengo cierto cariño porque tiene la misma edad que tendría mi padre y me recuerda a él. Espero que todo le vaya bien ¡Feliz año!

  • Hola, que lástima que se despida porque son de muy buena calidad cada uno de los blogs que escribía, y es verdad que a traves de mis padres lo hemos conocido y nos ha acercado a las historias de una forma diferente y de mucha calidad, que vaya bien en su nueva etapa y le seguimos esperando . Hasta siempre.

  • Se va un profesional de la palabra como pocos quedan, dejando un hueco vacío difícil de ocupar. Sus blogs han sido de categoría, elegantes, educados y entretenidos. Más de un bloguer@ quisiera su don de palabra, aunque sea para hablar de moda, cosmética…
    Siga escribiendo, y disfrutando.

  • Sr. Medina. Usted no se irá nunca porque está presente en nuestros corazones. Cientos de artículos que sólo al empezar a leerlos, se reconocía su autoría por su calidad y fina pluma. Recuerdo leerle en los Hola de casa de mi abuela hasta hoy en que soy yo quien le sigue. Hasta pronto porque espero verle sin tardanza en otro medio. Hola pierde a su grande!

  • Sr. D. Tico Medina. Me aficioné, un poco tarde, a leer su blog. Fue por recomendación de mi hermano Juan Bautista que empecé a seguirle todas las semanas y la verdad es que ha sido un placer leer sus artículos.
    Espero y deseo, de todo corazón, que Dios le dé larga vida para que disfrute haciendo lo más le guste y le plazca.
    Un abrazo, D. Tico.

  • Uno nunca deja de contar cosas, aunque sea con palabras silentes.
    Usted es un caballero y hace gala de ello en toda ocasión.
    Siempre ha escrito de manera ejemplar, con fondo y con alma.
    Cuídese mucho. Y gracias por tanto.

  • Por favor , no de escribirme sobre mi abuelo . Nadie recuerda más la historia de su vida más que usted que estuvo con él a diario según cuentan mis tías que les recuerdan con cariño . Por favor no se lleve sus secretos …. mi abuelo José Díaz Rodriguez y falleció en la década de los sesenta en la Línea de la COncepción . No encuentro ninguna publicación de usted de esa época . Me podría ayudar ?

  • Que penita, siempre escribió muy buenos artículos y se le va a extrañar siempre.
    Muchas gracias Sr. Tico por tantos años de buenos artículos y por poner ese esfuerzo y dedicación en cada palabra suya.

    Saludos cordiales desde Perú.

  • Una pena la verdad. Se le extrana y aun mas en estos momentos que estamos viviendo en el cual leer un vlog de calidad como el suyo no se encuentra facil. Espero se encuentre bien. Disfrutando a la familia. Saludos

Responder a Aurelia Cancelar respuesta

Tu correo electrónico no será publicado.

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer