Salomé, vivo contando

No, no me equivoqué en el titular,  porque es rigurosamente cierto, me explico.

Hace unos días, como muchos de ustedes recuerdan, hizo cincuenta años, o sea hoy cincuenta años y un día más o menos, que Salomé, ganó de una forma distinta, eso sí, a como ganó Masiel Eurovisión con el lalala.

O sea que, Salomé se llevó el premio de “la Euro” de hace medio siglo, porque había quedado empatando con las primeras, y en el sorteo, creo, pues resultó la primera. La verdad aquí entre nosotros es que lo mereció sin duda, sobre todo porque, además de con la canción Vivo cantando, que es lo único que me sé de la letra, aunque la música era muy pegadiza. La verdad es que la mediterránea dio una imagen viva, y tan viva, juvenil. Española, claro que sí, aparte de que estaba linda, con el pelo rubio y corto, que entonces se estaba llevando mucho en Francia tipo ‘Francoise Sagan’ (Buenos días tristeza se llamó su novela). Y con un vestido espectacular, modernísimo, juvenil, vibrante, lleno de cristalitos, que sin llegar a ser brillantes de los de verdad, si que espejaban, brillaban, centelleaban, y añadían a la personalidad, parece que la estoy  viendo aquella noche de primavera, de hace medio siglo que muchos de ustedes, dada su juventud no la habían vivivo, pero servidor sí, porque tuve que escribir del tema y hablar de ello en la radio y en la tele como una grande y buena noticia repetida para España. Que buena falta que nos hacía, hace tantos años.

Fue en el sesenta y nueve, y la chica preciosa, que “se llevó el gato al agua”, metafóricamente digo, aunque algo de felina tenía, fue una nena más o menos conocida, llamada María Rosa Marco, y de segundo apellilido Poquet, nacida en Cambrils, El 21 de junio del 1939, o sea, catalana, cuando canto de treinta esplendidos años, y que como curiosidad llevaba encima un traje que pesaba catorce kilos. Aunque la verdad es que la gloria no pesa, y menos esa hermosa noche, en blanco y negro, por cierto, que ahora vuelve a llevarse pero sobre todo para ofrecer la memoria de aquello ya viejos años

O sea y no es por recordar antiguas fotos de color lila, pero hoy por hoy la niña Salomé, tiene hoy o va a tener, ajusten ustedes cuentas, más o menos creo que setenta y nueve años y no ha sido al menos que yo haya visto, estos días, tan dados impecablemente, implacablemente, al recuerdo y la melancolía, y me alegro de saber que sigue viva, viviendo creo en Valencia, y de vez en cuando, hablando con quien tiene su privadísimo teléfono.

Se sabe, si que se sabe, que hizo después de “aquello”. Radio en Cataluña, que por hacer hasta interpretó una película como primera actriz, de la que no tenemos demasiada información y que fue en su día “telonera” de Frank Sinatra, y que nos representó, dignamente, con aquella voz de sal y sol del ‘mare nostrum’, que tenia en el Festival del mediterráneo, que se casó y, creo, que no ha tenido hijos, y que cantaba, además de lo de Vivo cantando, aquella canción que fue grande en nuestro tiempo, “Bésame mucho… bésame mucho, como si fuera esta noche la última vez…

Canción que se hizo muy popular, sobre todo porque no era aquel un tiempo en el que se daban muchos besos, besos de los que hoy se dan y que son más que besos mordiscos cariñosos… y permítanme este suspiro…

¡ay como pasa el tiempo¡

Total, que Salomé, con acento en la e, por más que haya pasado el tiempo nos ha permitido el recordarla. Yo la entrevisté muchas veces y debe estar alguno de estos documentos en nuestra casa, porque fue famosa, y sobre todo y más que nada admirada porque, entre otras cosas, representó a España cantando–  y muy bien por cierto-

Hasta donde ella se encuentre, este blog de hoy, que desea de corazón y de la mejor forma el traerle a nuestra actualidad de hoy mismo. Quizá todavía hoy podamos verla en carne y hueso, algún día de estos donde las melancolías están a la orden del día. Veremos. Y mientras tanto, entornamos los ojos o la buscamos en voz y verdad aquel día, aquella noche, que hizo que el nombre sonara por toda Europa y en un tiempo de muy buenos, buenísimos cantando.

Eso sí,entonces fue con Vivo cantando, pero hoy, cambiamos ligeramente el título de la copla y, al menos, por la parte que me toca, voy y les canto con la voz de grajo averiado que me queda..

Vivo contando… vivo contando…

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