El marido de Natalia Figueroa es el cantante Raphael

Me explico. Tantas veces se ha dicho lo contrario, que hoy, dada mi edad, y porque sé que además no les va a molestar a los dos protagonistas de nuestro “encuentro” de hoy, como todos los días y para todo el mundo, que me he atrevido a escribir lo que titulo.

¡Pero es que además es verdad! Quizá uno de los primeros posts que escribí para ustedes, hace ya tanto tiempo, casi un año pronto, y diario, fue el de Raphael, del que tanto he dicho a lo largo de mi vida. Es más, a punto estuve de hacer el libro de su segunda vida, como ustedes saben, y después del trasplante del que salió mejorado en todos los aspectos, pero se quedó en una foto de los dos por aquel paseo de Cipreses de su casa de Montepríncipe, y de espaldas, como aquella otra, respetando claro, las distancias de don Juan Carlos, Rey de España, y su amigo el Duque de Suárez que dio la vuelta al mundo, ¿recuerdan?

Bueno, pues yo conocí a Natalia Figueroa, que esa sí que tiene de verdad el libro bueno, cuerpo a cuerpo, cara a cara con Raphael, su marido, cuando Natalia, moderna, con mucha personalidad, melena de paje del renacimiento, aún no se había casado con el niño de Martos, con nuestro universal Rafael, aunque ya tenía la pe y la hache del cantante.

raphael-95

Yo la había conocido cuando ella rompió a escribir de periodista. Lo hacía y muy bien con una gran cultura, y era el tuétano del hueso de algunas tertulias de la época. Siempre estaba allí y además gustaba mucho, sabía. Yo, que tenía un Tico diario en la televisión única, solo estaba la española, la llevé un mediodía a mi programa con su guitarra al brazo. Incluso cantó, tipo balada, con una letra que era suya.

Era aristocrática, hija del marqués de Santo Floro y nieta de aquel otro gran político que fue el conde de Romanones. Pero Natalia no presumía nunca de ello. No tenía por qué. Te miraba siempre desde el fondo de sus grandes ojos claros y te ganaba la partida. Había leído siempre el último libro aparecido. Iba a la última, sin estridencias. Hablaba con una voz seductora, y además, era siempre, siempre, muy buena amiga.

Imagínense, que yo tengo, ella igual lo recuerda, un tazón con un sol pintado que hizo en el barro inicial y lo pintó con Lucia Bosé, ahora con el pelo azul y su fabulosa colección de arcángeles itinerantes.

Natalia, en el momento en el que apareció en un programa de televisión, fue fichada. Claro. La cámara la quiso desde el primer instante. Gustaba. Tanto es así que pronto presentó programas, como aquel de Si las piedras hablaran, ni más ni menos que con la idea de Antonio Gala. Yo supe más tarde que en el sesenta y tantos había traducido uno de los libros de Françoise Sagan, aquella de Buenos días tristeza, a la que creo que ya les conté, porque les voy contando todo de lo que me acuerdo todavía, que acompañé en París en su coche descapotable, ella descalza, hasta su castillo de las afueras, en la Normandía.

Aquel libro sobre un caballo.

raphael-108

Después, servidor, por una razón de oficio y por la cercanía también, le tocó en suerte el dar la noticia de que Raphael, el cantante ya superpopular, y la hija de Santo Floro, se iban a casar y en Venecia. Así fue. Les quiero decir, que en más de una ocasión, el artista y la escritora, han asegurado “que tenían intención de que se supiera la noticia de verdad y que nada mejor que darle en el ABC de aquella época, en el sesenta y  siete, la vitola de que la noticia era cierta”.

Lo fue. Y felizmente. Llevan casados pues no sé cuánto tiempo, pero el hecho es que la pareja, queridísima, tanto en sus salidas, como en sus silencios, tienen tres hijos y creo que seis nietos. Se llevan muy bien, tal vez la distancia ayuda mucho, y ella mantiene una casa bellísima, ordenada y a punto, donde hay además de una preciosa colección de iconos, que Raphael de ha ido acercando desde que canta en Rusia, donde es también un ídolo, y sobre todo, ese retrato que le hizo, tal vez en Ecuador, el pintor Guayas mil uno de los grandes del mundo plástico de Iberoamérica y del mundo entero.

Me han dicho que Natalia escribe con frecuencia, para ella, un diario que debe ser un  best seller el día de mañana. Aparece poco, lo que hace posible, que cuando amanece, gusta más, se hace adorable, bien que me viene a la memoria, aquel día en su casa de verano de Miami, cuando empujé aquella puerta cerca del mar. Natalia es de San Sebastián, en el océano. La entrada de la mansión de verano, de Richard Nixon, el presidente de los Estados Unidos de América. Dos letras de hierro, trabajadas, a fondo.

-Ayer eran de quien eran, hoy que la tenemos alquilada, quieren decir, cuáles son sus habitantes, Raphael y Natalia.

Ha escrito Natalia tres libros y su fuerza es inmensa y así debo decirlo. La vi el otro día en un plano robado no sé dónde, no sé cuándo. Tiene el aire de lo very important person que se dice a lo yanqui. Ella está ahí, siendo la sombra dorada, luminosa, abrasadora, de un artista que incluso ha dicho en más de una ocasión, que “le gustaría morir, con las coplas puestas”, en el escenario, esto es, cantando.

raphael-118

Que siga mucho tiempo el niño de sangre de olivo. Un día estuve con ellos también en su casa de México, en aquel apartamento rosa del parque del Chapulín, y también en otra casa a la que iban los fines de semana, en los montes de Toledo, blanco Zurbarán entre una colina de olivos.

Se casaron en julio del setenta y dos. O sea, ya de por sí es una noticia, el dato, en el tiempo de vivimos. Llevan más de cuarenta años de matrimonio. Natalia no esconde sus canas, ni mucho menos. Y su fuerza, su personalidad, la mantiene como aquel día de la segunda niña y su guitarra, o cuando entrevistaba a los grandes artistas y personajes de su tiempo.

Natalia, niña, que ya sabes dónde me tienes, a pie de obra. Por cierto, ¿qué libro estas escribiendo ahora, tan vivo siempre, aunque después, no quieras publicarlo?

  • SEÑOR TICO MEDINA QUE HERMOSO ESCRIBE Y MIS RESPETOS PARA NATALIA UNA MUJER TANNNNN ELEGANTE COMO POCAS LA DUPLA PERFECTA RAPHAEL Y NATALIA POCAS PAREJAS COMO ELLOS UN ABRAZO DESDE MEXICO >>>>>

  • Admiro mucho, a Tico Medina de siempre, y mi pasion, es Raphael, desde que era casi pequeña, muy bonita, la entrevista. Gracias.

  • Me ha gustado mucho su escrito, pero Natalia Figueroa, es la parte mejor centrada en la vida de Nuestro RAPHAEL , es la Primera de sus Cuatro Estrellas.
    A Usted felicitaciones!

  • Natalia que linda familia que crearon ustedes dos El un gran Cantante lo más grande hasta el día de hoy y vos ante todo una esposa sencilla gran artista y buena madre.me encanta los dos y ojalá. Se que es difícil y que es un sueño pero me gustaría conocerlos personalmente. Los admiro mucho y voy a pedir a rezar para que sigan asi los dos. Ser felices con toda su familia. Los quiero aunque no me conozcan. Y los llevo en mi Corazón. Mi mamá. Que va a cumplir 90 años el 4 de Marzo le encanta como canta Raphael. Siempre. Lo fuimos a ver antes cuando ella podía. Acá en Argentina. Pero lo escucha siempre es su preferido. Un beso. Grande para los dos y que Dios y la Virgencita. Los ilumine los bendiga y los proteja.

  • Me a fascinado el leer tu crónica de lo vivido junto a Natalia y Raphael, el conocerlos un poco más de lo ya que conocemos y si SR. TICO MEDINA que bonito escribe.

    Un saludo, abrazo y beso desde Monterrey-México.

  • Preciosa columna Don Tico y esa Natalia, esa mujer especial, que está dentro que no detrás, de nuestro más grande Artista. Raphael y Natalia, Natalia y Raphael…. tanto monta, monta tanto. Gracias por sus magníficas palabras.

  • Hermosas palabras. Raphael ha sido mi ídolo desde q tenia 11 años, hoy con más de sesenta sigo vibrando con su voz y canciones. Ahora mismo estoy viendo su presentación en Viña del Mar en Chile y sigue cantando como los dioses!! Mis respetos y admiración para su esposa e hijos. Saludos desde Chile.

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer