Richard Gere, el invisible bien visible en Madrid

O sea, que no es un juego de palabras, sino una realidad bien palpable. Vino a presentar su última película,  Los invisibles, pero se le vio incluso con dos resplandores. Uno, el suyo propio, el de toda la vida, el hombre que las enamora. El guapo, el más guapo, dicen, de todos los guapos. Lo que nos da a los que ya tenemos el pelo blanco, una cierta, lejanísima, esperanza.

Gere, con sesenta y cinco años muy bien llevados, ha estado en Madrid con motivo de la presentación de su última película, por ahora, después de no sé cuántas, en la que se cuenta la historia de los sin techo, esos humanos a los que no vemos, pero que están por ahí, como una prueba en principio de la insolidaridad humana.

gere1

Gere, de Filadelfia, que ha tenido la buenísima idea de hacer que a su lado se fotografiara, y bien cariñosos ambos, su novia española Alejandra Silva, que es bellísima por cierto, además de bien vestida de encaje blanco, preciosa, y que ha sido vestida por nuestra compañera bloguera Cristina Reyes.

¡Enhorabuena! Ha gustado, en el Callao de Madrid, a un público tan exigente en todo, el galán, que además de todo, tiene un buen corazón. Le preocupan mucho, muchísimo, las causas sociales, y buena prueba de ello es que es budista y además practicante. Su santidad, el gran Lama, es uno de sus mejores amigos.

No le ha sido fácil a Richard llegar tan alto. Aunque por lo pronto, físicamente lo es. Uno ochenta, y apareció, se nos apareció, vestido de brillante traje gris, zapato usado y sin corbata. O sea, como se dice ahora, “como Dios manda”.

Es culto, habla varios idiomas y por teléfono, mucho, con esta española que se llama Alejandra y que desde hace tiempo aseguran que es su novia. Y además, ellos no se cortan. Lo demuestran, aunque ella tenga que auparse sobre sus tacones de aguja.

gere2

Historia rosa sobre la alfombra roja. Después de la película, en la que dicen los que tuvieron la suerte de estar, que se besaban en la oscuridad, como ocurrió, que todo se ha sabido, el día que Michelle Obama se dejó besar por su marido, luego Presidente de los Estados Unidos de América.

El cine es un buen cómplice para el amor. Y él, además, Richard, “por favor llámame Bob a secas”, ha tenido la suerte de besar en la boca a Cindy Crawford, preciosa preciosidad a la que yo tuve el honor, más bien el amor, de dar la mano, más bien besar la mano, en carne y hueso un día en una terraza Florida del barrio de Chamberí.

Tiene un hijo, un Globo de Oro y un premio Donosti, y viajará en unos días a por otro conseguido en Suiza. Juega al pádel, y se mostró asombrado de ver tanto revuelo mediático en torno a su figura, que hubiera sido menor, las cosas como son, si no hubiese estado a su vera, con su larga melena rubia y sus ojos tan bonitos, su novia, que tiene nombre de emperatriz rusa de novela.

gere3

Luego se fueron a cenar con Amenábar, que también se llama Alejandro. O sea, nombre imperial sin duda. He leído que Richard y su chica igual se casan pronto, eso sí, cuando ella tenga resuelto el problema con el anterior padre de su hijo. Mientras tanto, esperan, y él se ha mostrado encantado de demostrar en la patria, me gusta mucho escribir la palabra patria, de su niña, que la chica dorada de su vida es su novia.

Yo puedo decir que sé que le gusta mucho el sushi, o sea el pescado japonés, crudo, y que está aprendiendo español a marchas forzadas. Gere, que gusta que se diga de él que es activista y comprometido, incluso peligrosamente, en los problemas sociales, usa gafas porque a veces ve menos de lo que ve. Lee, le gusta correr y pescar. También les puedo decir que le he encontrado título para el momento que vive, tanto en lo profesional, como en lo sentimental.

¡Tomen nota!

El sin techo, sin tacha.

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer