A ESTAMBUL CON JULIO IGLESIAS JR. Y TINA TURNER

Hola amig@s, hoy mi post va de lo que hay tras el backstage de una actuación que se cerró en España y nos llevó a Julio Iglesias Jr., “Tina Turner” y a a Estambul. A mediados de mayo, me llamaron de Endemol para decirme que estaban interesados en que Julio participara en el “Tu cara me suena” que se emite en Turquía y que allí se llama “Benzemez kimse sana”, que traducido viene a ser “Nadie se parece a ti”. A partir de ese momento, empezaron las negociaciones, que llegaron a buen puerto. Todo indicaba que iba a ser un viaje como otro cualquiera, pero no, este estuvo lleno de anécdotas.

Era domingo el día que teníamos que tomar el vuelo para Estambul. Julio y yo nos encontramos en Barajas a primera hora de la mañana. Tras facturar, fuimos a la sala VIP y allí estuvimos hablando sin parar. Llevábamos un mes sin vernos, y aunque a diario nos llamamos por teléfono, la verdad que no es lo mismo.

Cuando faltaban veinte minutos para que saliera el avión, Julio me dijo: “Oye, Susana, mira la hora qué es y aún no han llamado para embarcar”. Y sí, tenía razón, miré la pantalla y ni rastro de nuestro vuelo. Total, que seguimos charla que te charla. De repente, vuelvo a mirar la pantalla y veo que aparece nuestro vuelo y al lado en rojo el término “embarcando“. Qué bien. Empezaba la odisea. La primera en la frente. Total, que allá que salimos Julio y yo a la carrera, y al llegar a la puerta de embarque, comprobamos que sólo faltábamos nosotros por subir al avión. En fin, que no lo perdimos de milagro.

El vuelo transcurrió con normalidad. Aterrizamos en Estambul. Antes de salir del aeropuerto, hay que pagar una tasa de 15 euros. Intentamos ir lo más rápido posible para no tener que hacer grandes colas a la hora de pasar el control de pasaportes. Nos fijamos en que había una fila de cinco personas en silla de ruedas, que a su vez eran acompañadas por otras cinco personas más, y allí que nos colocamos pensando que todo iría ¿rápido? ¡Ejem, ejem!… Mientras esperábamos nuestro turno, vimos como otros pasajeros de nuestro vuelo se sumaban a la cola. Julio y yo seguimos charlando con total normalidad. Eso sí, aquello era un no parar de sillas de rueda pasando ante nuestros ojos. Por cortesía, no dijimos nada y cedimos el turno. Y así estuvimos treinta minutos. Entonces, me giré y observé que las personas que venían en nuestro vuelo, y que se habían situado detrás nuestro en la cola, ya no estaban. Aquí ya empezó mi momento mosqueo y le comenté a Julio: “Oye, aquí hay algo raro. Tanta silla de ruedas, y eso de que los que viajaban con nosotros ya no estén en la cola… Aquí pasa algo”. Y ya lo creo que pasaba. En ese momento nos dimos cuenta que delante teníamos un pequeño cartel en el que se veía una silla de ruedas. Bingo! qué listos somos que nos colocamos en un sitio especialmente habilitado para personas discapacitadas. Subsanamos el error situándonos en el lugar correcto, y cuando ya nos tocaba el turno, van y aparecen seis personas que nos ruegan que les dejemos pasar porque perdían el vuelo. Os prometo que la situación, de tan surrealista, parecía ciencia ficción.

 

Aunque ya pensábamos que salir de aquel aeropuerto era misión imposible, lo conseguimos. Dos chicos de la productora vinieron a recogernos y nos llevaron al hotel. Durante el trayecto en coche, Julio y yo hablamos de lo sucedido y no dejamos de reír. En fin, bien está lo que bien acaba. Y el día acabó bien. Por la noche, nos llevaron a cenar a REINA, el restaurante más famoso de Estambul, con una comida buenísima y unas vistas espectaculares. Además, hay donde elegir, porque dentro del recinto tienes varios restaurantes y bares de copas.

 

 

 

A la mañana siguiente, la productora envió un coche a nuestro hotel para llevarnos al plató donde se graba el programa. Entramos al camerino y allí estaban el vestido y los tacones que Julio tenía que ponerse para convertirse en la grandísima Tina Turner. Dejamos nuestras cosas y nos dirigimos al escenario para las pruebas de voz y sonido. Después, tocó rueda de prensa. Una vez más, Julio demostró su generosidad, pues estaba previsto que los periodistas allí convocados preguntaran a la vez y él no tuvo reparos en atenderlos de uno en uno. Mientras él concedía entrevista tras entrevista, me quedé en el camerino y aproveché para trabajar. Después, una vez acabó su cita con la prensa, Julio vino al camerino y allí estuvimos durante… ¡seis horas! Una larga espera que aprovechamos para hacer cosas de vital importancia como Julio darse un atracón de pistachos o yo beber varios litros de agua, (jeje) al igual que reírnos mucho y hablar largo y tendido sobre todo lo habido y por haber. Hasta de la boda con Charisse, que parece que nunca llega pero está muy cercana. Sólo os diré que antes de que acabe el 2012 estarán casados. El dónde y el cúando: ¡Ah, sorpresa!

 

Y viendo que ya llevábamos tantas horas de espera y que allí no venía nadie a buscarnos, pedimos que nos dejaran un ordenador para ver el España-Croacia, que verse, lo que se dice verse, pues tampoco, porque la conexión iba fatal. Menos mal que nos libró del calvario una chica de producción que apareció quince minutos después para llevarnos a maquillaje y empezar el momento transformación Tina Turner. Y, ¡oh, milagro! porque allí nos sorprendieron con una televisión donde se veía de maravilla el partido. Mientras le caracterizaban, Julio no perdía ni un segundo de vista la pantalla. La pena fue que no entendíamos nada de lo que decía el locutor, pero, bueno, daba igual. Ni os cuento los nervios que pasamos hasta que España marcó el gol, que justo coincidió con el momento en que a Julio sólo le faltaba ponerse el traje y los tacones, para salir a dar lo mejor de sí mismo, como siempre hace, convertido en Tina Turner y cantando su Private dancer.

 

Al igual que en Tu cara me suena que emitió Antena3, también en Turquía Julio consiguió encandilar al público. Le aplaudieron a rabiar y todo fueron elogios que él, como siempre, agradeció.

Parecía que las sorpresas se habían acabado, pero, ya sabéis, nunca digas, nunca jamás. Mientras a él le desmaquillaban, yo aproveché para subir al camerino a recoger nuestras cosas deseando llegar al hotel porque ya era la una de la mañana. De repente, una de las chicas de producción vino a buscarme para decirme que Julio me necesitaba urgentemente. Pensé que se trataría de una de sus típicas bromas, pero, no… Cuando llegué y vi lo que pasaba, me quedé de piedra. Resulta que su caracterización de Tina Turner incluía unas espectaculares uñas largas de color rojo. Por equivocación, la chica encargada de ponérselas  utilizó ¡¡¡¡Super Glue!!! Y allí estaba Julio, rodeado de un montón de gente y jurando en arameo porque no había manera de quitarse aquellas uñas que le habían enganchado con pegamento extrafuerte. No sabíamos si reír o llorar. Tal era la desesperación general, que una de las personas que rondaba por allí sugirió a Julio que intentara arrancarse las uñas con los dientes!!! Increíble pero cierto. Yo contemplaba la escena y no daba crédito. Aquello parecía el juego de los despropósitos, en versión humorística. Solo una hora y media tardó en quitarse esas largas uñas. ¿¿Os imagináis??

 

 Una vez salimos de los estudios de televisión, nos fuimos al hotel. A la mañana siguiente, estaba muy cansada y pensé en desayunar tranquilamente en mi habitación. Menos mal que no lo hice y seguí el consejo de Julio, porque me hubiera perdido un buffet maravilloso con unas vistas impresionantes. Estaba previsto que nos quedáramos un día más en Estambul, pero decidimos cambiar los billetes y regresar un día antes. A Julio le reclamaban unos asuntos en Estados Unidos y yo estaba loca por llegar a Madrid para abrazar a mi hija y poder compartir nuestra experiencia con este post que espero que os haya gustado. Nos vemos muy pronto. No me falléis. ¡Paso lista!

 

Pd: No quiero despedirme sin antes agradecer a Endemol Turquía todas las atenciones y el trato recibido en estas 48 horas, el programa está siendo un éxito al igual que lo fue en España.

  • Por fin podemos dejarte mensajes en tu blog!! Que bien!! No sabes lo que me alegro.

    La verdad es que cada día estoy más encantada de leerte, te sigo desde tu primer post.

    En este viaje te han pasado cosas divertidísimas, y me alegro mucho que las quieras compartir con nosotros. Jamás había pensado en viajar a Estambul hasta ahora, y por supuesto visita obligada al restaurante que nos cuentas. Da gusto ver como una persona tan ocupada como tu que utilice su tiempo en escribir un post como este, que se nota que está muy trabajado. Te felicito, y espero poder seguir leyéndote durante mucho tiempo.

    Te mando un beso enorme!!

  • Que bien por ti Susana que puedas compaginar trabajo y diversión, ademas lo bueno de un viaje de estos aunque sea de trabajo es tener un buen compañero de viaje, para que sea único. mi en hora buena para ti por tu post y para Julio que siga siempre teniendo éxito, bss.

  • Hola Susana:

    ¿En qué canal turco emiten el programa ?
    En qué hotel os alojaron? Parece el four season, no?

    ¿No os pasó ninguna aventura más en el camino de vuelta?

    öpüyorum = besos en turco

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