Preparativos de boda (parte I)

A menos de tres semanas para mi boda puedo confirmar lo que sospechaba pero me negaba a admitir: las bodas son un jari. Un jari, un jaleo, un follón, un campo de minas donde cada mina tiene un nombre: decoración, iluminación, sonido, autobús de invitados, cóctel de bienvenida, ajustes de traje, reservas de hotel… Mentiría si dijese que si lo llego a saber no me meto, pero oye, al menos me

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