Categoría Punto romántico

El Café Comercial

En sus 128 años de historia sólo crucé tres veces sus puertas: una vez, con 21 años, porque quedé con una chica y quería impresionarla. Funcionó: le impresionaron tanto mis costumbres de viejo, que no volví a saber de ella. Una segunda porque tuve una sesión de fotos cerca y los baños del Café hacían de suntuoso camerino y probador. La tercera porque llovía a mares y decidí sentarme hasta que escampara

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El tiempo

Dicen que la vida es corta… Pero yo digo que no. Que la vida es lo más largo que tenemos. Que nos dure diez, veinte o cien años, nuestra vida es lo más largo que viviremos. Cuando uno pretende hablar del tiempo, cuando se propone la inabarcable tarea de apuntar algo interesante sobre este delicioso sustantivo, cualquier adjetivo se queda pequeño y cualquier verbo se queda a medias. No sólo por su complejidad, sino porque del

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Cinco días

Cinco días. Cinco días con sus mañanas y sus noches, sus comidas y sus cenas, sus “3 minutitos más” para levantarse, sus buenas untadas de pan en el huevo frito, sus “bajo al chino a por pavo y pan para el desayuno”, sus duchas a deshoras cuando vuelves de marcha, sus “¿qué haces este puente? —Nada, igual bajo a Jaén con dos amigos”, sus lavarse los dientes rápido porque se te

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Tu boca

Tu boca dice tantas cosas sin hablar… Así, en silencio, muda, sin necesidad de contornearse o articularse al paso del aire que llega del diafragma para emitir ningún tipo de sonido. Ahora no toca hablar porque ya está todo dicho. Apoyo mi mano con suavidad en el lateral de tu cara, en tu moflete -¿en tu cachete?- y me valgo de mi dedo pulgar, en la vanguardia de la mano, para

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No te necesito…

Nunca he tenido claro por qué entraste en mi vida. Nunca te pedí, nunca te necesité, nunca te quise aquí. Nunca supe cuál era tu verdadera intención y si realmente buscabas ayudarme, como intentaba autoconvencerme tiempo atrás, o desde un principio tan sólo fui tu trampa,tu lacayo, tu juguete, un mero porteador… Recuerdo el principio, cómo no hacerlo. Pocas veces he estado tan seguro de cómo iba a cambiar mi vida en adelante y de

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13 razones por las que amar el invierno

Me resultaría altamente complejo justificar por qué debemos amar más el invierno que el verano, así que ni siquiera voy a intentarlo. Lo que sí veo más factible es daros un puñado de motivos por los que esta estación no es tan mala como la pintan… 1. Se acabó el postureo del verano Fin a las fotos en playa, las fotos de pool parties, los selfies en la arena, o

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Cuando era pequeño…

Cuando era pequeño, quería que se terminara el caramelo del Kojak para que llegara el chicle. Cuando era pequeño, pensaba que la luna seguía a mi coche, y me peleaba con mis hermanos por el asiento del medio. Cuando era pequeño, me pasaba todo noviembre calculando cuánto quedaba para Navidad. Cuando era pequeño y la profesora iba a preguntar a alguien, me hacía el loco y miraba fijamente al libro. Cuando era pequeño,

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El que se va

Lamento el retraso desde el último post, pero en estos días he tenido que recoger los bártulos de nuevo y volver a expatriarme una temporada. Y son diez años ya los que llevo haciéndolo, y diez años en los que la noche anterior a la mañana de partida me sigo poniendo nervioso; Dejar tu casa y emigrar a otro país, por mucho que se quiera ver (o nos quieran vender) como

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Septiembre sólo significa una cosa…

Septiembre para mí siempre ha significado, significa y significará una cosa: LA VUELTA AL COLE. Y da igual que uno haya cumplido los 31. Y da igual que haga más de 14 años que dejó el colegio. Y da igual que se extinguiera el Preu, el Pau, B.U.P o C.O.U… Septiembre es el mes en el que empiezan las clases. Y eso es algo que queda grabado a fuego en la memoria

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Olores

Mi casa tiene un olor especial. Como Sevilla. ¿O eso era un color? Es igual. Mi casa huele a ella y sólo a ella. No huele a velas ni a incienso ni a pintura. No huele a guisos, ni a mueble viejo ni a parquet. Mi casa, como todas las casas, tiene su propio aroma. Mi casa huele a marco de fotos en la pared y a mantel mal puesto, como con prisas, en la mesa

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