Me gusta el primer mundo

Quiero “abrir un melón” a propósito del post del otro día sobre Nepal. Recibí varios comentarios (algo que ya sabéis que me encanta) que consideraban que el tono de mi texto , o mejor, el contenido, era quizá demasiado “materialista”, y que me centraba demasiado en hacer una crítica material del país, por encima de una crítica más “espiritual” , metafórica o “humana” .

Estuve pensándolo, y mi primer impulso fue pensar que sí, que quizá había sido un poco duro por calificar el país de “pobre y poco desarrollado”, pero luego ahondando en el pensamiento, determiné que no estaba mal pensar así. Y que, inevitablemente, yo soy hijo de mi siglo y vivo en un país que tiene unas infraestructuras y un desarrollo que me hacen vivir mi día a día de una forma muy diferente a como la pueden vivir en una ciudad remota de Siberia, una aldea de la región de Shin-Tao, o alguna pequeña ciudad del Honduras.  Por encima de todo destaqué algo que me parece vital para querer visitar un lugar: su gente. No hay nada peor que llegar a un país en el que sientes que no eres bienvenido. Un país en el que percibes negatividad, gente poco agradable, gente que lo único que quiere de ti es tu dinero y que te largues de ahí. Y creedme, los hay. A mí mente vienen dos en concreto (que prefiero no mencionar por aquello de ser políticamente correcto) en los que pasé varias semanas y de los que, generalizando, puedo hablar mal de su gente. Una pena.


Dicho esto, lo siento, pero personalmente valoro también lo material. Lo material entendido como las comodidades para desarrollar tu rutina, tu día a día o tu paso temporal como turista. Hablo desde algo tan básico como carreteras asfaltadas a algo más superficial como que el taxi en el que vas a estar 25 minutos tenga aire acondicionado si fuera estáis a 33 grados. Y sí, entiendo que esto pueda leerse como snobismo, pero yo insisto en que me he acostumbrado a una serie de comodidades y, en la medida de lo posible, me gusta no renunciar a ellas. Ojo, que yo entiendo perfectamente que si voy a otro país  me tengo que adaptar a él -faltaría más-, y por supuesto que cuando tengo que rebajar mis “estándares de calidad” lo hago todo lo que haga falta, pero hay unos minimos por debajo de los cuales me cuesta estar.  Y en Nepal, guste o no, tuve que hacerlo. No me importa que en la calle la circulación sea un caos o que los coches no respeten el tráfico, porque eso al final también forma parte de la identidad de algunas ciudades, pero sí me importa que entre a comer en un restaurante y que en el cuarto de baño no haya taza, sino que haya un agujero en el suelo revestido de azulejo. Eso no me gusta.

Del mismo modo que me parece hipócrita decir que un lugar es “espiritual” o que tiene “encanto”, cuando la realidad es que en cualquier momento puedes ver a dos hermanos de 7 y 8 años caminando descalzos por la calle y agachándose en un cubo de basura a ver si rescatan algo . Eso o, como bien apuntó una seguidora en un comentario, cuando tienes que recorrer más de un día y medio en coche para poder hacerte una revisión en el médico (o peor, que no se trate de una simple revisión sino que pueda tratarse de un caso de vida o muerte).

Y ojo, que ahí va otra bomba: me parece también hipócrita alabar ciudades como La Habana y países como Cuba porque “son mágicos”, la gente “sabe cómo disfrutar de la vida”o porque “es una ciudad que tiene algo”, cuando la realidad es que es un país que dejó de moverse en los años 50 . Es un país que, pudiendo ser mucho más próspero, se ha visto abocado y obligado a estancarse. La Habana es una ciudad que en los años 20 tuvo que ser de llorar: palacios, casas señoriales, colores en las fachadas, balcones, columnas de cien años de historia… Tuvo que ser parecida a como es el centro d Cartagena de Indias hoy: una maravilla digna de los mayores elogios. Hoy, sin embargo, no puedo evitar verla como una ciudad (y ahora hablo solo del urbanismo , no de la gente) decadente, rota, estropeada y que se aleja cada vez más de lo que fue. Y escucho a turistas españoles decir “hay que ir antes de que caiga el régimen y pierda su encanto”, y yo no puedo evitar pensar: a ti te gustaría vivir así? En serio? Con las paredes de tu casa descascarilladas y los baños igual desde 1969, sin poder comprar una coca cola, unos cereales o unas magdalenas en el supermercado cuando te apetezca? (sí, lo siento, soy así de caprichoso y superficial), o sin un IKEA (ni nada que se le parezca) donde poder comprar cubiertos nuevos, una lámpara para regalar o un buen colchón viscoelástico? Yo no. No podría.

Dicho esto, espero que nadie se tome el post a la tremenda. Son opiniones personales y a duras penas esbozadas. Hay muchos matices y podría hablar de esto horas, pero yo no tengo tiempo para escribirlo y vosotros no tenéis ganas de leerlo, así que lo dejamos aquí.. 🙂

feliz semana!!

  • Pienso que deberíamos (todos) revisar la historia política, económica y social mundial del siglo XX y buscar el por qué muchos países en pleno siglo XXI estén como están. No hacer comparaciones sin tener conocimientos, porque desde nuestra posición de “primer mundo” es muy fácil estar ciego.

    • Hola, Aitana! Bueno, tengo el conocimiento que me da haber estudiado y haber viajado mucho. Quizá no sea un conocimiento abrumador, pero creo que sí el justo para poder hacer un pequeño juicio de lo que veo: no critico que un país está como está (bastante lo tienen que sufrir ellos, pobres), sino que como turista (no como ciudadano que vive en ellos), algunos me resultan más cómodos (o incómodos, claro) que otros. Y en el caso de Cuba, sí que creo que la culpa de que estén como estén la tienen sus dirigentes (no el clima, sus recursos o su gente) que, desde hace 40 o 50 años tienen el país en una especie de limbo permanente.
      Gracias por tu comentario y un abrazo!

    • Hola, Yana. Espero de verdad que no te hayas sentido ofendida. Como bien digo, en ningún caso mi comentario tiene nada que ver con el valor humano del país (que por experiencia digo que es mucho), sino por lo mucho que (siempre a mi juicio) podría crecer el país si se dieran otras circunstancias. El hecho de que sea uno de los pocos países de América que aún no tienen un acceso libre y plural a internet, precisamente hace hincapié en lo que digo.
      Gracias y un abrazo, Yana!

  • Nunca he comentado aquí, pero es que no puedo estar mas de acuerdo. Tengo amigos que han vuelto de la India “mistificados” y justificando el hecho de que los niños anden por las esquinas tirados…¡vamos, hombre! Lo siento, pero sociedades así tienen poco que enseñarnos, y en Europa nadie nos ha regalado nada, que hemos pasado 2 guerras mundiales.
    He dicho.

  • Yo creo que simplemente no puedes comparar Barcelona con Katmandú, por poner un ejemplo ya que hablas de Nepal. En Katmandú hay lo que hay, y si quieres una taza en el wáter o un coche con aire acondicionado, quédate en Barcelona. La gente en Katmandú se preocupa más por sobrevivir que por orinar sentado, creo que esta comparación si que lo dice todo.
    De verdad, no caigas en el snobismo (veo mucho en tu escrito) y vive la vida ideal que nos ha tocado vivir (y que me parece genial que te guste y no quieras renunciar a ella, que conste! Yo hago lo mismo).
    Un saludo,

    • Hola, Rosina.
      Bueno, yo no he buscando una comparación al uso en ningún momento, más que nada porque no admiten comparación; he dicho, simplemente, que no solo como turista, sino como individuo que vive, lamento mucho que el viajero a veces caiga en el “tiene mucho encanto” o “son pobres pero tienen riqueza humana”. Digo, además, que ojalá algún día Katmandú pueda tener unos servicios como los que tienen una ciudad del primer mundo, y por supuesto que en ningún caso he caído en el desprecio de un país por no estar desarrollado (y si así lo has interpretado, ya te digo yo que no). En cualquier caso, gracias por tu comentario, Rosina! 🙂
      un abrazo

  • Siempre leo tu blog por la frescura y la variedad de sus propuestas. Soy cubana me imagino que hayas visitado mi país en algún momento. Es verdad que no tenemos todo lo que necesitamos pero en la calle no hay niños pidiendo limosnas, ni trabajando, en Cuba no hay analfabetos y todo el que quiera puede acceder a la enseñanza universitaria de manera gratuita, nuestra Salud Pública es envidiable y el personal médico es amoroso y dedicado. Es verdad que no podemos pintar nuestras viviendas con sistematicidad, pero nuestras casas son pulcras y ordenadas, nuestros baños quizás no sean tan modernos, pero son limpios y acogedores. Tal vez no tengamos Coca Cola pero tenemos Tu Kola, notenemos IKEA (aunque me gustaría conocer sus tiendas y comprar) pero somos muy creativos. Te invito a mi país que no es del primer mundo, pero tiene amor, hospitalidad y alegría a manos llenas de primer mundo. El cubano es hospitalario como el que más, alegre, gentil, educado e inteligente, somos felices a pesar de las carencias.

    • Hola, Yaneisi! gracias por ser lectora habitual, me encanta!!
      Muy de acuerdo en tus últimas frases, de ahí que especificara en el post que yo no me refería en ningún momento a la gente. Los cubanos, como tú bien dices, sois tal y como los describes. De hecho, en el post también hablaba de que para mí uno de los primeros requisitos para visitar un país es el carácter de la gente, y desde luego ahí vosotros salís muy bien parados.. Yo en lo que he querido hacer hincapié es que tu país podría estar mucho más arriba en todos los índices; y sí, por supuesto que no hay hambre en las calles (al menos no demasiada) y los índices de alfabetización son de los más altos del mundo (bravo ), pero la sensación que he tenido cada vez que he ido a La Habana es de que hay mucho margen de mejora. Igual que en muchos otros países incluidos el mío, por supuesto, pero creo que las posibilidades individuales (y de grupo) en ambos lugares son completamente diferentes (y creo que sabes a lo que me refiero).
      Espero que no te hayas sentido ofendido, porque desde luego que no era mi intención . un abrazo y gracias!

      • Gracias por tu respuesta, ojalá pudieramos desarrollarnos como la gente merece, bueno espero que regreses a esta linda isla, que te espera con los brazos abiertos. Ah y escribas sobre nosotros, pero hablanda también de lo lindo que tenemos, como nuestras increibles playas.

        • Hola! Si vives en Cuba sabes que todo lo que describes es una mentira y la imagen que han tratado de vender al mundo ese gobierno que lleva en el poder por sesenta largos años, donde han acabado con un país que no era perfecto pero si era próspero y hasta donde las personas más pobres tenían comida para poner en sus mesas cada día. Cuba se cae a pedazos y lo más triste de todo no es ver las ciudades y pueblos en ruina sino ver que la mentalidad de un pueblo tan emprendedor y decente ha sido borrada! Allí hay conformidad y la esperanza hace rato salió volando o quizás nadando de nuestra isla. Conozco personas que han padecido dengue en estos últimos meses y semanas y ni suero hay para ponerles. Conozco una Señora que tiene cáncer y el único lugar donde podía recibir tratamiento era en La Habana. Gracias a Dios personas de gran corazón la acogieron en su hogar y puede ser atendida de forma ambulatoria tres veces a la semana, de lo contrario, cuál sería su final? Cuando la madre de mi prima tuvo que ser atendida en otro hospital de La Habana, antes de poder bañarse, mi prima tenía que limpiar ella misma la ducha para que no cogiera ninguna infección en los pies, ya que la Señora es diabética y la estaban tratando a ver si no le amputaban un dedo del pie. Para que seguir describiendo los tantos casos que conozco y de educación ni hablar que la mayor parte del tiempo ni clases se imparten. Los maestros que de verdad estudiaron magisterio en Cuba, o están muertos, emigraron o ya están jubilados! Los llamados maestros emergentes son una burla para cualquier sociedad que respete a sus ciudadanos! En fin, que todos los días pido a Dios que haya sido un día menos de opresión y miseria para los cubanos! Para todos aquellos que no sean cubanos y les parece que el comunismo o modelo cubano de sociedad es la octava maravilla, los invito a visitar Cuba o vivir allí como cubanos de a pie y así podrán experimentar en carne propia lo que se vive cada día en esa isla. Por favor, no apoyen más a los regímenes totalitarios donde privan de libertad a los seres humanos y peor aún! Donde los privan hasta del derecho de soñar!

          • Entiendo lo que dices y sí, lo comparto y lo lamento. Yo al final solo puedo hablar de la percepción que tuve cuando estuve y de lo que los medios de comunicación transmiten (en España son bastante críticos con el Régimen). Me alegra que alguien que lo ha vivido tan en primera persona como tú se pronuncie. Te mando un abrazo fuerte y te deseo suerte

  • Enhorabuena, Yaneisi, pues creo que eres una privilegiada al tener Internet en Cuba; sin duda, uno de los grandes desarrollos del primer mundo, y que nos acerca a todos a la libre expresión. Y Gracias, Javier por este post tan interesante y por brindarnos a las personitas de a pie, como yo, esta plataforma también para expresarnos libremente, sin censuras ni recortes!

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