Indicios de que es hora de dejar atrás una relación (parte I)

  1. Vives más de recuerdos que del presente.

El pasado es maravilloso, mágico e imborrable.. Pero es eso, pasado. Y si en tu relación esto es lo único que te mantiene con ganas, quizá sea hora de pasar página. Te tiene que apetecer el momento que vives hoy; esa conversación por teléfono, ir a comer con él/ella a un sitio chulo, ayudarle a preparar la maleta para ese viaje de curro que tiene en dos días, improvisar una charla a las tantas de la mañana cuando uno de los dos llega de fiesta… Tienes que tener ganas de despertarte cada día a su lado .Si no es así,  y lo único que piensas es lo bonito que fue aquel viaje a Amsterdam el segundo año de conoceros, la cosa patina.

      2. Te molestan y te irritan cada vez más cosas de las que hace tu pareja:

Al principio todo es maravilloso y apenas encontramos pegas y, las que pocas que salen a la luz, quedan anuladas por nuestras propias ganas de que todo vaya bien. Pero poco a poco empiezan a surgir detalles que, aún sabiendo que no deberían molestarnos, lo hacen. Nos molesta que se haga un café  a la hora de la merienda, nos molesta el ruido que hace cuando mastica, nos molesta que hable por teléfono a nuestro lado, que salpique al ducharse. Tonterías, en definitiva, que se van acumulando y haciendo grandes a pasos agigantados.

3. Cuando te pasas el día esperando que tu pareja cambie .

¿Recuerdas que a ti te empezó a gustar esa persona tal y como era? ¿recuerdas que ya entonces salía bastante a menudo, era muy despistado y no demasiado cariñoso? Pues quizá si ha pasado el tiempo y esas cosas siguen ahí a pesar de que no te gustan, tengas que tomar una decisión: o aceptar las cosas como son, o pasar página. Al final depende de cada uno el saber hasta cuánto y dónde está dispuesto a aceptar las diferencias (por otro lado necesarias) de la otra persona, pero lo que está claro es que si constantemente suspiras porque cambie o elimine rasgos de su conducta o su personalidad, la cosa se convierte en algo tortuoso.

4. Del mismo modo, cuando esa persona espera continuos cambios en ti.

Aceptar la personalidad de cada uno es algo fundamental para el entendimiento mutuo. Está claro que todos podemos (y debemos) cambiar y mejorar cosas, pero de ahí a que tengamos que “ser menos abiertos y simpáticos” con la gente porque a nuestra pareja “le molesta” que seamos así de extrovertidos, o que tengamos que dejar de ver a ciertas personas porque “no me gustan y no te hacen bien” (a sus ojos) , hay un trecho.

5. Justificas una y otra vez  sus actos y acciones ante ti mismo y ante los demás.

“Tampoco es para tanto”, ” me ha prometido que no volverá hacerlo y que ha sido un descuido”, “no me gusta que haga esas cosas, pero él es así”. Todos hemos tenido que excusar o justificar a un amigo que ha hecho alguna tontería para que no quedara mal él ni nosotros, pero cuando eso se convierte en la tónica general en tu relación, y sabes que las cosas o actitudes que está teniendo tu pareja son tan vergonzosas que necesitan justificación, algo malo hay. No es agradable que alguien te abochorne, y mucho menos si es tu pareja la que lo hace. Pon punto final a tu relación.

      6. Te está causando daño emocional, verbal o físico.

Una de las más fuertes evidencias de que tu relación tiene que terminar es, a su vez, una de las más difíciles de detectar y erradicar. Sobre todo si se trata de un desgaste/daño no físico. Porque el emocional es un daño que a veces no se detecta a la primera y que se presenta poco a poco y cada vez con más fuerza. Nadie insulta a su pareja a los 4 días de conocerse; como digo, todo empieza con pequeñas alertas “deja, ya lo termino yo, que eres bastante torpe”, “por qué has tardado tanto en coger el teléfono? no vuelvas a hacerlo, que sabes que me cabrea”, “no sé por qué vas así vestida/o. Vas haciendo el ridículo y te queda fatal”. En definitiva, “sutiles” frases o palabras que van marcando un territorio y horadando la confianza en uno mismo.

    7. Estás deseando tener una excusa para salir de casa (o para que se vaya él/ella)

De por sí, entre trabajos y vida social, no pasáis demasiado tiempo junto, pero el poco que tenéis, te lo pasas contando las horas para que vuelva a salir de casa. Si está fuera varios días lo echas de menos, vale, pero en cuanto vuelve… Otra vez te pesa y estás deseando que salga por esa puerta. Un viaje de trabajo, que quede con amigos, que se vaya a trabajar… Cualquier cosa con tal de que no estéis juntos.

Eso, amigos míos, es un indicio más que suficiente para ver que la relación no funciona.

Se supone que una relación tiene que ser un espacio de confort y en el que nos apetezca estar. Nos tienen que apetecer estar con la pareja y pasar tiempo con ella. No todo el rato, claro, todos necesitamos nuestros momentos de soledad, pero por norma general nos tiene que agradar (y mucho) la idea de un viaje juntos, una charla en el sofá o en la cama antes de apagar la luz, y todo ese tipo de momentos.

 

 

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