Mi Festival de Cannes y mi encuentro con ‘Jaimie Lannister’

El domingo pasado asistí al Festival de Cannes invitado por Nespresso, marca de la que soy embajador desde hace unos meses. Mentiría si dijera que no me hizo una ilusión tremenda cuando me enteré de que estaría invitado al festival de cine más importante y emblemático del mundo (ojo, festival, que los Oscar son premios…), del mismo modo que mentiría si dijera que Sidney es la capital de Australia.

A modo de resumen os diré que la experiencia no solo no me decepcionó (cómo estoy hoy con las negaciones), sino que me impresionó. Me impresionó ver una ciudad entera volcada con el cine y me impresionó ver cómo se engalanan calles y avenidas con pósters gigantes de las películas que se presentan; cómo las marcas montan stands a pie de calle en los que se hacen sorteos en directo, disfrutar de un cine al aire libre sobre la arena de la playa, hoteles vestidos de arriba a abajo para la ocasión, cientos de limusinas y coches de alta gama para pasear a los invitados… En fin, todo lo que uno espera de un acontecimiento de tamaña magnitud (e importancia).

El momento más impactante del viaje (si conseguimos pasar por alto el hotelazo en el que pasé la noche, la soupe à l´oignon o el entrecote que cené el domingo, la geisha que había venido desde Osaka para asistir al estreno de su película, la pop-up (tienda temporal) que había abierto Louis Vuitton solo para esos días, o las decenas de yates de tres y cuatro pisos que había atracados en la bahía de la ciudad) fue el de la alfombra roja. Porque yo, queridas amigas y amigos, tuve el honor de hacer la alfombra roja. Paseé (un poco a marchas forzadas, que los de protocolo no tenían mucho tiempo para bromas) por la alfombra porque la que en estos más de 70 años de Festival han desfilado todas las estrellas del universo universal: Irina Shayk, Kendall Jenner, Bella Hadid, Emily Ratajkowsky. ¡¡Sólo faltaba Kim Kardashian!! Y bueno, algunas otras más menos relevantes pero igual de interesantes: Brad Pitt, Nicolle Kidman, Catherine Deneuve,  Jack Nicholson, Marlon Brando, Steven Spielberg… En fin, que para mí, ese gesto y esa oportunidad que se me dio de hacer la alfombra roja fue poco menos que un sueño.

Como uno no está en un sitio así todos los días, decidí que por qué no hacer una de las mías  y reirme un rato. Es algo que había querido hacer desde siempre, pero que nunca había tenido el valor de intentar. Típica cosa que uno tiene siempre ahí, rondando la cabeza pero que no termina de llevar a cabo (muchas veces por falta de oportunidades o falta de valor, según el día). El caso es que apenas unos minutos antes que yo, estaba paseando por la alfombra roja el archifamoso Nikolaj Coster-Waldau (Jaimie Lannister en Juego de Tronos).

Yo, como gran fan de la serie que soy, estuve a punto de lanzarme a sus brazos con la firme intención de tocar al menos un trozo de la chaqueta que llevaba puesta (ya os he dicho que soy muy fan), pero decidí acometer un acercamiento diferente. Así que con gran aplomo y todos los huesos del cuerpo temblando, me acerqué, esperé a que la nube de fotógrafos y micrófonos le dejaran avanzar un poco, y me puse en frente de él. Y lo dije, dije la tontería que siempre había tenido ganas de decirle a un famoso de esta envergadura: “Hey, cómo estás? Soy Javier y soy un gran gran fan tuyo. He visto todas las temporadas de Breaking Bad y me encanta tu personaje”. Ya está. Ya estaba dicha la chorrada. Hacer que confundes a una superestrella mundial del cine por otra.

—¿Cómo que Breaking Bad? Yo salgo en Juego de Tronos– me dijo un poco entre sorprendido y medio pensando “este chico es tonto”.

Yo, firme en mi idea de llevar la broma hasta su últimas consecuencias, dije:

–¿Cómo? ¿Tú no eres el de Breaking Bad? ¿El que cocina metanfetamina?. Uf, qué mal, lo siento entonces porque me he equivocado.

Y me giré y me fui por donde había venido. Obviamente, la consecuencia  a mi nefasta broma fueron nulas: al cabo de un segundo se acercaron varios periodistas y fans más, y el chico este siguió con su insultante fama mundial como si nada, pero a mí me gusta pensar que, en  el fondo, un poquito le toqué el ego, y que por un segundo pensó: “Un momento, ¿cómo han podido confundirme? ¿En serio hay alguien aún que no me conoce?”

Y al margen de esta anécdota (real, ojo), este será un viaje y un recuerdo que me lleve para siempre.

¡¡Feliz semana!!

  • Javiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!
    Ostras…en serio??? Los tienes bien puestos,me meooooo!!!
    Estás guapísimo en las fotos,de toma pan y moja!!
    Un besazo,bombón!

    • Hola, Carmen! Gracias por seguir Hot Shots 🙂
      Bueno, espero que él no se lo tomara a mal. Lo cierto es que soy fan suyo y adoro Juego de Tronos. Solo fue una broma 🙂
      un besote!!

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