Por qué nos gustan las salas VIP

Ayer tuve que viajar fuera de España por trabajo, y fue una de esas veces en las que a algún iluminado -bendito iluminado- se le ocurrió sacarme el billete en Business. Esto, básicamente, tiene dos consecuencias directas positivas: uno, que puedes cambiar la salida y la vuelta a tu antojo,  y dos, que puedes acceder a las salas VIP. Y eso sí que mola.

Bien. Lo que quiero contaros es que estaba yo sentado-sentadito, tumbado-tumbadito en una de estas salas VIP del Aeropuerto de Ámsterdam, en una butaca más cómoda que el sofá que tengo en el salón de mi casa (lo cual significa que tengo que cambiar de sofá o mudarme a la T4) mientras veía cómo 4 ejecutivos, un chiquillo de no más de 12 años y una señora bastante elegante, con cara de gallega pero posible pasaporte ruso –esto lo deduje porque hablaba con su hijo con palabras terminadas en “oshka” y “enkova”– hacían cola (sí, en la sala VIP) para servirse una ensalada de pasta (fría y probablemente preparada una o dos lunas antes). Entonces me pregunté: ¿Por qué esa gente que ha pagado un importante puñado de dólares por estar aquí dentro, –un espacio en teoría exclusivo y menos masificado que el resto de la terminal-, hace cola? ¿Por qué nos gustan tanto las salas VIP?. Porque sí amigos, nos gustan. Y el que diga que no, miente como un bellaco.

31607_EN_BusinessLounges_1
El caso es que traté de reflexionar sobre los tres motivos de peso por los que me gustan a mí (cada uno tendrá los suyos), para acto seguido caer en la cuenta de que en realidad los tres motivos no tenían peso suficiente. O sea, las salas VIP, en realidad, son un “engañabobos”. Y estas son las conclusiones a las que llegué: :

Hay comida gratis, PERO: tengo comprobado cómo lo primero que hacen TODOS los viajeros al entrar, es dejar las cosas en un sofá e irse a la zona de la comida. ¿Cuál es el problema? Que esto termina masificando las zonas de comida (como pasó el otro día donde yo estuve), y que, a no ser que estés en Dubai o Qatar y vueles en Primera clase, lo normal es que en el resto de salas VIP no encuentres mucho más que unos frutos secos, unos encurtidos, patatas fritas y, en el mejor de los casos, sándwiches y palmeritas de azúcar glass. Eso sí, en todas ellas hay bebidas de primeras marcas: Fanta, Coca Cola, Sprite, agua Bezoya… Ahí no escatiman en gastos.

Total, que la comida de estas salas es, -aunque gratis-, mucho peor que la de los restaurantes del aeropuerto.

hilton-london-gatwick

Las salas VIP son exclusivas: y con exclusivas quiero decir que no están abiertas al público; no todos pueden entrar. Y creo que esa sensación de privilegio y de diferenciación, nos hace sentir bien. Nos hace sentir diferentes y especiales.”Yo puedo entrar, tú no. Tú te quedas ahí fuera con el resto de la gente, yo entro a este espacio sofisticado, con WIFI y comida gratis”. Peeeero, luego te encuentras (como yo ayer) con  que no había una sola butaca/sofá libre dentro de la sala. Hoy en día, a parte de por volar en Business, hay otros motivos por los que se puede entrar en los “lounge” (tarjetas de fidelización, invitaciones, upgrades por puntos), y se nota.

loun

Los baños están impolutos: aquí sí, ¿veis? Aquí sí que diría que no hay peros. Los baños de estas salas suelen estar revisados continuamente y dan gusto. Es más, yo conozco gente que se va al aeropuerto de su ciudad, paga un acceso a sala VIP, y se despacha a gusto en esos baños que están más limpios que los de su propia casa… No, en realidad no. Pero sí están muy limpios y es un placer usarlos.

Los asientos son más cómodos que los de los espacios comunes: aquí tampoco hay discusiones. Los asientos, generalmente de cuero o piel y mucho más anchos y mullidos que los incómodos trozos de plástico de la terminal, son un gustazo. A veces, incluso hay sofás enteros en los que recostarte. Pero (aquí sí hay pero) de nuevo llega el problema de que a veces algunas salas están masificadas, y terminas compartiendo espacio con dos o tres personas, perdiendo ese toque de independencia que se supone tenías que tener.

vip

Me encantaría terminar el texto haciendo un alegato a la austeridad, a lo vacío de encontrar placer en lo material y en la distinción sobre los demás , pero estaría mintiendo. Lo cierto es que, aunque no por mucho, la lista de pros ha ganado a la de los contras en esta ocasión. Y, aunque solo sea porque los baños están más limpios, creo que prefiero mirarme en los espejos del baño de la sala VIP que en los de la terminal.

Por cierto, resultó que la ensalada de pasta estaba bastante más rica de lo que había presupuesto. Eso debe ser porque estaba en la sala Vip. O quizá porque era holandesa, a saber.

    • Si hubiera dicho “cara de inglesa” o “cara de europea del este” o “cara de vasca” lo habrías entendido? Un poco por la zona en la que nacemos tenemos unos rasgos faciales distintivos, estamos de acuerdo en eso? EN realidad he dicho gallega porque precisamente no quería decir inglesa o vasca porque hubiera sido más típico, no hay más motivo. Un beso, Carmen!

  • Holaaaaaaaaa.
    Yo nunca he estado en una sala VIP pero vamos…. Que te digo yo que me dan un sofá de esos y no embarco pues me quedo frita!!

    Un abrazo bien bien….pero bien grande!

    • Jajaja. Eso casi me pasa una vez con 22 años. Me despertó un señor que sabía que iba en el mismo vuelo. Si no.. .ahí que me encuentran al día siguiente XD

  • Hola Javi, me acabas de dejar un poco flipada con lo de “encontrar placer en lo material y en la distinción sobre los demás”. ¿Lo estás dicendo en serio? Espero q sea una de tus bromas porq sino se me acaba de caer el “mito”.
    Lo siento mucho pero la gente q piensa y siente así no me mola NADA.
    A ver si nos escribes algún post “profundo” de los que tanto nos gustan a la mayoría.

    • Pues lo digo absolutamente en serio. En el caso concreto de la sala VIP, la prefiero antes que estar en la terminal. Quiero decir, no voy a volar en business pagando yo el billete para poder usar la sala, pero si me invitan… pa´dentro!! sin duda. Y por supuesto que encuentro placer en lo material, como casi todos, vaya. Prefiero un buen restaurante a uno cutre “de carretera”, igual que prefiero un supermercado espacioso, limpio, ordenado que una tienda de ultramarinos “de los chinos”. Pero oye, es solo un gusto 😉

  • Javiiiiiiiiiiii!!!!
    Totalmente cierto….adoro las salas VIP. Por qué??? Ni yo misma tengo la respuesta.
    Hay un sketch de Juan y Damián de El Hormiguero muy gracioso que habla de la clase business en el avión y es para troncharse…Les dan agua del grifo,un periódico gratuito y toallitas calientes de los chinos para las manos,pero como el VIP….jajajaja!!
    Un besazo,bombón!

  • TOP! Yo acabo de recibir mi upgrade y con el consiguiente derecho a usar las salas VIP, y aunque solo las he usado un par de veces, creo que no hay vuelta atrás :S :S Las prefiero mil veces antes que la fria terminal. Es verdad que suelen estar a tope, y que la comida no es de estrella michelin. Pero es comida y bebida gratis (y comparada con las churrimias que te dan el las terminales y por las que pagas 10euros por un croissant), buffet! y en verano dan helados! y hay ositos Haribo! Además suelen disponer de Wifi de una cierta calidad gratis, cosa que en muchos aeropuertos ni el wifi más lento te regalan…
    En fin… que en dos horas pillo un vuelo de nuevo, y creo que me voy antes al aeropuerto para pillar un par de frutas y de ositos gratis 😉

    Saludos!!

    • eso es que has viajado bastante últimamente,no? 🙂 Yo eso de ir antes al aeropuerto para poder estar un rato a gusto disfrutando de la sala, confieso que lo he hecho alguna vez que otra XD

      PD: me ha encantado el detalle de los “ositos Haribo”

  • Cuando viajas mucho, las salas VIP están genial, porque a veces tienes pausas largas y son más confortables, lo digo por experiencia, y ya cuando hay retrasos de aviones no te cuento, a mi me gustan y lo agradezco cuando mi billete las incluye, ciertamente los aeropuertos tiene sus horas punta incluso en las salas VIP, y yo si no tengo que esperar mucho no las uso, los asientos de fuera son menos cómodos pero tampoco tiene pinchos jejjeje.

    • Efectivamente, amiga mía, los asientos de la terminal no tienen pinchos (aunque a veces pienso que es porque no les dejan, no porque no quisieran…estos aeropuertos…grrrr)
      un besote y un placer leerte 😉

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer