¿Quién debe pagar en la primera (y siguientes) citas?

Y aquí yo, de nuevo, metiéndome en charcos. Porque decidme que tratar de esclarecer si debe ser el chico o la chica (o ninguno de los dos) el que invite en las primeras citas, no es pisar terreno pantanoso.

Desde luego existe un gran convencionalismo social que, desde hace mucho tiempo, nos dice que tiene que ser él el que saque la cartera en, al menos, la primera cita. Y esto creo que es innegable (no que la tenga que sacar, sino que el convencionalismo existe). Hemos comprobado, no obstante, cómo desde unos años para acá, la tendencia ha cambiado y cada vez son más las primeras citas en las que la chica también abre el bolso. Ahora bien, cabría preguntarse hasta qué punto podemos entender esto como un gesto de cortesía del hombre a la mujer o si obedecería a un gesto más bien machista, quizá como coletazo de épocas en las que la mujer no tenía ingresos recurrentes y era el hombre el que tenía que asumir este tipo de gastos. Pero dejando un poco más al margen este detalle, quizá más polémico y antropológico y que no sabría cómo responder, hoy quiero centrarme en cómo creo que se debe resolver un momento tan delicado como es el de pagar la cuenta. 

cita

No tengo una experiencia demasiado vasta en primeras citas, pero sí la suficiente para poder afirmar que he observado que, el 90% de las veces, la chica con la que he compartido el gazpacho de sandía y el rape en salsa de trufa (porque eso es lo que se comparte hoy día), ha mostrado su intención de pagar. Solo en alguna contada ocasión la otra persona ha dado por supuesto que ella era la invitada, ha asumido que yo soy millonario, o le ha dado un tirón en el brazo durante la cena que le ha impedido desplazar la mano al bolso.

Si me preguntáis que quién debe pagar, tengo dos respuestas; la breve y la desarrollada. Y como hoy no tengo nada más interesante que contaros, vais a tener que escuchar ambas.

La breve: él.

La desarrollada: depende del contexto.

sod

Sea convencionalismo o no, a día de hoy seguimos pensando que lo ideal es que él se tire el rollo y, al menos en la primera cena, sea el que se rasque el bolsillo. Vale, está bien, aceptamos barco. Al fin y al cabo, si la cosa va bien, habrá muchas más cenas, comidas y viajes en los que dejarse invitar, compartir gastos o seguir invitando; la cosa fluirá mucho más. Y si la cosa va mal, pues chico, es una cena lo que has tenido que pagar, no un crucero por los Fiordos. No problemo.

Ahora bien, me parece algo IMPRESCINDIBLE que ella, por lo menos, haga el amago de pagar. Aunque en realidad la cartera esté solo llena de tickets, entradas de cine viejas y la única tarjeta que haya dentro sea la de Sanitas. Es primordial que ella muestre intencionalidad. Si no lo hace, si da por hecho que tienes que ser tú el que invite, mala señal. Porque si en la primera cita, que es cuando uno más cuidadoso se muestra, menos confianza tiene y en teoría más vas a querer impresionar a la otra persona, ya estás dando por hecho que se tendrán que dar por hecho ciertas cosas, MAL. Corres el riesgo de que durante el resto de la relación quieran exprimirte como una colillita.

La respuesta desarrollada, la que viene con matices, es en la que doy por hecho que hemos tenido toda una cena/comida (o varias, si no es la primera cita) para ir conociendo a la otra persona, de manera que podemos calibrar un poco su estado económico. Esto, que dicho así suena como un poco bestia, en el fondo no es más que buscar empatía. Saber que si la otra persona está aún estudiando en la universidad o sacando adelante un máster, mientras que tú ya llevas varios años currando, lo elegante es que invites tú (y aquí hablo de él o ella indistintamente). Del mismo modo que si intuyes que la otra persona está atravesando alguna dificultad financiera (o incluso emocional, que esas también pesan mucho), es un bonito gesto el invitar. Pero es que (y OJO CUIDAO porque aquí está parte del meollo), en el fondo lo que estás haciendo en este caso es tratar a la otra persona como si fuera un amigo íntimo o un familiar, es decir, estás tratándolo como alguien a quien tienes mucho aprecio. Y esta es una buena norma aplicable también a una pareja o una cita. Utilizar una vara de medir similar a la que usarías con un amigo o amiga: a veces pagas tú, a veces paga él y a veces pagáis a medias.

date

Por supuesto hay casos muy excepcionales: si ha sido él el que desde un primer momento estableció que “oye, te invito a cenar mañana”, pues creo que está todo dicho. En ese caso se acepta la invitación y casi diría que no hay que hacer siquiera el amago de ir a pagar. Otra excepción es si él  (o bueno ella, que también puede darse el caso inverso) elige un restaurante que claramente está fuera de tus posibilidades (o no lo está pero se entiende que él va a asumir el coste) es decir, si acordáis que “vamos a cenar el miércoles, pienso un sitio y te digo”, y resulta que te lleva a Ca Ricard, de dos estrellas Michelín y cuya cuenta es de casi la mitad de tu nómina, se da por hecho que va a invitar el que ha elegido. Y ahí, lo normal es que nada más llegar la cuenta él se abalance sobre ella (sobre la cuenta, no sobre la camarera) y a ti no te deje tiempo ni de ver el platillo. 

Debéis tener en cuenta que en este post hablo de la primera y primeras citas, en ningún caso de toda la relación (bueno, en según qué casos la duración del post y la de la relación pueden ser similares). En una relación será la confianza, el irse conociendo y las vivencias las que vayan marcando cómo se gestionan asuntos tan peliagudos como el de los pagos.

med

  • No puedo estar mas de acuerdo, como chica, nunca doy por hecho que me vayan a invitar, y eso de no hacer ni el amago me daría muchísima vergüenza. Me gusta lo que dices de empatizar con la otra persona, es muy buen gesto y nunca sabes si esa persona a la que le “estás haciendo un favor” quizás sea el amor de tu vida, tu mejor amiga….

  • Hola Javi,

    Todavía me acuerdo de mi primera cita, fui al cine con el chico más guapo del insti, estaba buenísimo… Llegó antes que yo, entendí que ya había comprado las entradas y cuando fuimos a pasar dió sólo su entrada. Que verguenza!! Se giró y me dijo y tu entrada? Desde ese día ya no me gustó, y tuve muy claro como me gustan los hombres.
    En una primera cita, siempre y digo siempre intento pagar yo, diciendo venga la próxima pagas tú, pero si me dejan pagar arg… ya no me mola..
    Entiendo que en una relación hay que ir turnándose unas pagas tú y otras yo y sobre todo sin orden, tiene que salir natural.
    Lo que no comparto nada es pagar a medias. No lo hacemos ni entre amigas, no nos sale (te hablo de si vamos dos no 14 eh!!). Y en pareja mucho menos, pagar a medias me parece feísimo.
    En fin, cuestión de gustos!!
    Mil besotes guapo!!

    • Woooooo. Ahí se pasó 7 pueblos!! Eso ya es de ser rácano!! jajaja
      Estoy de acuerdo en lo q dices. Sobre lo de pagar a medias entiendo que es más delicado, yo tampoco lo hago nunca al principio. Cuando la relación avanza más ya depende, se puede camuflar con un “te invito y me invitas” 😉
      un besote, Silvia.

  • Javiiiiiiiiiii!!
    Yo nunca doy por hecho que me van a invitar así que soy la primera en sacar la cartera..cuestión de educación supongo,no crees??? Depende,como todo,del momento,la persona,la situación,pero por regla general no tengo ningún problema en pagar la cuenta en la primera cita.

    Un bsote,bombóN!

  • Ay y Javier!!! Que lío, verdad???
    Depende de còmo sea cada persona, digo yo… Pero vamos, que yo te invito a comer cuando quieras, eh??? Paga Paco, tú tranquilo!!

    Me llama la atención que Tintín le mete a la mano a la del dibujo, no??? Eso es pagar la cuenta???jajajaja

    NOTICIÓN: anoche tuvimos una sobrina que nació estupenda y estamos muy contentos después de tanto tiempo sin nuevos miembros en la familia.

    Un abrazo gordooooo( invito yo)

    • Jejej. A ver, a ver…eso es meter mano?? le está tocando un poco la pienna, no me seas puritana,eh?? XD
      enhorabuena por el nuevo fichaje. Ya le darás un beso de mi parte cuando cumpla 4 (antes no se entera)
      besoooo

  • Hola Javi!!!
    Pues muy buena reflexión la verdad!
    Yo soy de las que no da nada por hecho y al ser una primera cita siempre intentaré pagarla aunque luego será el otro que lo haga pero me parece lo más lógico del mundo vamos! Pero se le puede invitar a las copas de después tbm eh!
    Que tengas buena semana Javi y dale al snapchat que nos alegras los días!! Que crack eres!
    Besitos!

  • Te doy toda la razón en este post… te has metido en un terreno bastante pantanoso, pero has sabido salir ileso, por lo menos de momento!!! jajajajaja
    Con mis amigas siempre solemos pagar a medias, excepto en viajes, que a lo mejor una paga algo, la otra paga otra cosa, y más o menos todas pagamos lo mismo jejejeje
    Disculpa mi desaparición… que conste que te voy leyendo si estoy con el ordenador y me acuerdo jejejeje
    Por cierto… muy buenos los chistes de snapchat!!!!!!! Mucho tiempo llevas ya en NY eh??? No me invitas a ir? 🙁 jajajajajajaja que vaya todo bien! 😀 😀

    • XD Es q tanto HOt Shots me está curtiendo en batallas.
      La opción de cada uno pagar algo también me parece buena: si vais de cena, uno paga cena y el otro las copas. Eso también es guay.
      Tú desaparece siempre que necesites/debas/quieras, faltaría más. Y…bueno, hoy he vuelto ya 🙁

  • Holiii

    Buenas reflexiones Javi, yo siempre suelo sacar la cartera para pagar pero si es verdad que al final acaba pagando la otra parte.
    Pero no tengo ningún problema en pagar yo.
    Por ejemplo, si voy al cine o a tomar algo con una amiga pues suelo invitarla porque también vamos en su coche entonces hay que tener un detalle también, después hay veces que también me invita ella.

    Sigue disfrutando!!
    Besitoss 🙂

    • repartir cada uno una cosa es una buena solución también, con amigos es más fácil porque se sabe cuál es el rollo de antemano…
      besos, Raquiel

  • Pues yo nunca hago el amago. Imagina que me dejar pagar a mi la primera vez no vuelve a verme el pelo. Ya tenemos una edad. Pelados y egoístas no gracias

    • Pues P, menos mal que nunca hemos tenido una primera cita porque igual la que no me vuelves a ver el pelo eres tú a mí!!XDDD No se trata de pelados, egoístas, sobrados o millonarios. Se trata del gesto,del detalle y de que ya no estamos en 1956. Pero oye, por suerte hay gente de todos los colores!! 🙂 un besote!

  • Eu sou machista! It works like this, of course a woman should take the wallet and try to pay, or say something like: would you let me pay this one? BUT if she really wants to pay it, she just does it when she goes to the ladies room, whithout saying nothing. And SURPRISE. i’ve done that a million times. But… Of course a man should pay, or at least try. For the first time I guess it’s importante. Otherwise she spent her Money also in new shoes, dress and hair for the date 🙂 And lingerie, who knows!

    • Never happened to me. Lady paying while she pretends to go to the restroom? pretty classy 😉
      However, are in the same page here, good to know in case i ever go to Portugal XD
      besos, guapa

  • Si por supuesto, estoy a favor de una cultura igualitaria, por lo tanto la coherencia me indica que debo ofrecer pagar!
    Pero esto no se da en todos los países, pensemos que en muchos aún se espera que el hombre sea el proveedor, y que muchas veces se utiliza el dinero como poder, etc., etc., etc., temón complejo si queremos profundizar finito, cosa que no haremos!
    En mi caso, como he dicho ofrezco pagar y debo admitir que nunca me han aceptado, entonces pienso “que pasaría si me dicen que SI? , debería molestarme? Creo que no, sino quedaría en evidencia que mas allá de la cortesía seria un acting muy falso? No sé, no me decido ante esta situación.
    Por lo pronto si alguna vez vienes a Bs As, Vos invitas el Vino y yo el asado! 

    • Claro que no es en todos los países, lamentablemente aún queda mucho peso del pasado (y bueno, del presente) en nuestra sociedad (tanto la tuya como la mía), pero bueno, confío en que el paso de los años ponga las cosas en su sitio.
      Pues me temo que sí, que si algún día te ofreces y se dejan invitar, tendrás que asumirlo de buen grado porque si no, como bien dices, todo habrá quedado en un mero formalismo y “acting” falso. UN besote, Marisa!

  • Pues mi marido suele recordarme con gracia y un pizco de vergüenza que en nuestra primera cita, aun estudiante en la uni, este día no tenia dinero y se le bloqueó su tarjeta, por lo que le invite yo a la cena, a los mojitos de después, etc…pero con mucho gusto porque estaba todo hablado 🙂
    Ahora, tenemos cuenta común. Es menos romántico, pero tan practico!
    Sigue romántico en otras cosas 🙂

    • Tú y yo vivimos una cita constante, que es aún más bonito. Y sobre las citas permanentes no se ha dicho mucho, así que supongo que todo vale. Incluso morreos y toqueteos. Al tiempo…

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer