El discurso épico… Pero no. #FAIL

El otro día estaba yo viendo En busca de la felicidad con Will Smith y su hijo Jaden (o sea, no estaba literalmente en el sofá con ellos comiendo palomitas a mi vera, ellos son los actores. ¿Véis lo importantes que son los signos de puntuación?). Total, que estaba yo tirado viendo la peli, cuando llegó uno de los momentos cumbres del filme: el del speech motivacional, el discurso épico, la charla paterno-filial con toda la carga emocional, el momento pasteloso y denso. Os dejo el fragmento para que sepáis de lo que hablo.

*Para los que el tiempo sea oro, pasad directamente al 1:25. Por otra parte, si vuestro tiempo es oro, ¿qué demonios hacéis leyendo Hot Shots? Valiente pérdida de tiempo…

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Visto esto, y con todo lo magnífico que es el discurso (“Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo”), me empecé a imaginar a Will prolongando su alegato y su chapa hasta límites insospechados. Me imaginé que iban pasando las escenas, que iban cambiando de escenarios, y Will seguía persiguiendo a su hijo sin parar de hablar. Y el hijo, claro, a medida que pasaban los minutos de metraje, iba hartándose más y más del plomo de su padre. Las escenas serían consecutivas y durarían más de la mitad de la película. Pensé en algo así:

Escena 1. Cancha de baloncesto: El padre se siente culpable por sucesos anteriores y quiere dejarle a su hijo un mensaje motivacional y de ánimo que le sirva para toda su vida. El hijo, con la admiración propia que despierta un padre en un niño de 8 años, le escucha atento y asiente. Will Smith se va creciendo y se arrodilla junto al niño. Lo coge por los hombros y prosigue: “Jaden, tienes que tener cuidado ahí fuera. Habrá gente que no quiera tu bien, habrá gente que desee que tropieces (bla, bla, bla)…” El niño, después de casi 8 minutos de monólogo, decide que quiere seguir jugando al baloncesto. Se suelta de las manos de su padre, se pone los auriculares y empieza a lanzar bolas desde la línea de tiro libre mientras Will, aún de pie junto a la alambrada, sigue con sus tiernas palabras.

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 Will sigue en plan intenso con su hijo. No le habla de cromos ni de pelis ni de superhéroes. Le habla de sueños y aspiraciones.

Escena 2. Mismo día durante la cena: El niño en la mesa de la cocina (en una modesta casa del barrio de Queens, NY) intenta hacer los deberes mientras el papá, sentado a su lado, no deja de hablar: “Porque hijo, cuando tus sueños son altos, tu poder de volar se vuelve fuerte y poderoso. En esta vida sólo tenemos que soñar para… (bla, bla, bla)”. El niño, con cara de hartazgo, le pide al padre que le deje “un poquito en paz, por favor, papá”, que tiene que hacer los deberes de Conocimiento del Medio y que no le va  a dar tiempo a terminar el dibujo de la mitocondria si no se calla. Se aleja el zoom de la cámara y se ve la comida, sobre el fuego, echando humo y absolutamente chamuscada. Al padre le da igual, sólo quiere hablar con su pequeño.

Escena 3. Patio del colegio: Han pasado varios días. El niño juega al “gol regate” en el recreo, absolutamente ajeno a las palabras de su padre que, desde el otro lado de la valla, le habla emocionado y con profundos gestos de reflexión en la frente: “Hijo, recuerdo que tenía tu edad cuando por primera vez sentí el ODIO en alguien. Se llamaba Mc.Fellow y era soldador en la fábrica donde trabajaba tu tío Frank… (bla, bla, bla)”. El pobre niño, avergonzado, le dice a sus amigos que lo ignoren, que “mi padre es muy plasta y que como le deis un poco de coba no se os despega de encima”.

will

“No se callará el tío… Uffff”

Escena 4. Jaden en la ducha lavándose el pelo: El chaval, Jaden, tararea alegre una canción de Michael Jackson, su ídolo. Entre el ruido del agua que cae de la alcachofa adosada a la pared,  y el de su propia voz, se oye el murmullo de una voz mucho más grave y varonil: la del locutor de radio que da paso al siguiente tema. Pero, por detrás incluso de esta voz, se solapa una tercera, también de hombre, que emana puro sentimiento. Will, sentado en la taza del wáter y con lágrimas en los ojos -un poco por la intensidad de su disertación y otro poco por la del propio esfuerzo- prosigue afanoso con su discurso épico: “Porque algún día tú serás el que tenga que llevar las riendas de tu vida, hijo. Algún día verás que hay algo mucho más allá de los lápices y los pupitres… (bla, bla, bla)”. El niño, con síntomas ya de estar bastante desesperado, le espeta y grita a su padre que por favor se calle, que sí, que le queda claro, que hará lo posible por ser el mejor hijo y que, si no se calla, es capaz de pelear porque hagan a su profesor de canto y armonía, su tutor y padre adoptivo.

Escena 5. Madrugada. El niño duerme profundamente en su cama de sábanas de Mickey y almohada de Doraemon. Will, angustiado por la idea de no estar siendo capaz de transmitirle los consejos convenientemente a su pequeño, enciende la luz de la mesilla a las 3 de la mañana y le acaricia la frente. El niño, sobresaltado tanto por el contacto de la mano como por el fuerte olor a Brummell y a orujo de su padre, lo mira fijamente. El padre sonríe de medio lado y vuelve a la carga: “Hijo mío,  que nunca nadie te diga si debes de ir o venir, subir o bajar, entrar o salir. Que las cosas más cercanas sean las que más pesen en tu día a día, que… (bla, bla, bla)”. El niño, ya harto del todo, decide tomarse la justicia por su mano y le atiza con la taza de Cola Cao en la cabeza (vacía, eso sí). El padre, desconcertado, le da las buenas noches y se va, despacito e imitando a Chiquito, de la habitación.

—Pero papá, déjame dormir, por favor. Déjame ya en paz…

Me gusta imaginarme también que, más allá de la película, el papel de Will como actor trasciende la pantalla y se lo lleva a su vida real. En plan que termina el rodaje, y ya en los camerinos, coge a su hijo por banda y empieza a darle el coñazo otra vez. El niño en plan: “Papá, qué haces. Que ya hemos terminado de rodar. ¿Por qué me sigues contando esto?”. Y el padre “porque hijo, hay cosas que tienes que saber. Cosas como que los Reyes Magos no existen o que tu madre en realidad no está muerta, sino que se marchó con un chef francés cuando visitamos París en el verano del 98“. “Pero papá, qué me estás contando, que no me ralles. Venga, vámonos a casa que tengo sueño y quiero echar una partida a la Play”.

En fin, que en cualquier caso, con discursos épicos o sin ellos, a quién no le molaría tener una buena charla con Will Smith 🙂

  • Jajaja, bueno ciertamente me gustaría hablar con Will Smith, siempre y cuando me prometiera no dar la chapa. Los libros de autoayuda han hecho mucho daño, pero reconozco que yo vi esa peli y solté la lagrimina.
    Los padres dan la chapa porque entra en el lote, o sea, embarazos, canasta, niño, estudios, chapa. Mientras el padre suelta el discurso, el niño y/o adolescente (conviene matizar que ahora en muchos casos la adolescencia dura hasta los treinta y cinco), piensa en mandar un wass a Pepito para ir a jugar a la play, en entrar en el face para concretar un macrobotellón o en buscar una buena excusa para explicar al padre por qué con 32 añitos aún está en tercero de carrera. Eso es así, pero…¿quién no recuerda ahora los rollos que nos soltaban de niños y, sobre todo, quién no se ha preguntado alguna vez por qué no hicimos más caso?
    Yo prometo que si alguna vez tengo un hijo le diré que haga justamente lo contrario de lo que quiero que haga. Es la forma más segura de conseguir que haga lo correcto. O no?
    Besos, y ya sabes: haz lo correcto.

    • Hola Begoña!! Yo tengo 31 y, ojo, que considero que ya puedo dar por cerrada mi etapa de adolescente. El año pasado, sin ir más lejos, mantuve una conversación entera con 4 amigos sin pronunciar “teta, fiesta, piva, mogollón y buga”..
      Psicología inversa,no? Has visto el vídeo del niño argentino?? Por si acaso, pon en youtube “niño psicología inversa”, debería salirte. Es la bomba.

  • JAJAJAJAJAJAAAJAAJJA que genialidad de post. Me encanta la película y me flipa Will, si algún día quedas con él para un café, contad conmigo.

    Un besazo JAVI!

    • Gracias, Cris. Descuida. Puedo prometer y prometo, que si ese café se llega a producir, tendrás un asiento reservado a su vera. (o a la mía, que también depende de cómo esté configurada la cafetería.. 😉

  • ¿Pensaste todo eso mientras veías la película? A mi tampoco me gusta que me den sermones, como a Jaden (o al menos al Jaden que tu te has imaginado) jajajaja Esta bien que los padres te animen, si no.. ¿quién? pero con una frase de dos o tres palabras sobra jejeje A mi si mis padres empiezan a decir algo, en plan sermón, por ejemplo: ”tenéis que estudiar más, no veo que (bla, bla, bla)…” Que a ver, esas cosas no hacen falta que las digan, ya lo sabemos… el caso es llevarlas a cabo… porque si no tengo examen cerca ¿para qué voy a estudiar? 😐
    Por cierto, ¿las mitocondrias se daban en conocimiento del medio? Yo recuerdo haberlas dado en biología, y supongo que en ciencias naturales… pero ¿conocimiento del medio? Coneixement del medi para mí, que esa asignatura la daba en valenciano jajaja
    Bueno, que yo también me uno a la quedada con Will Smith, avisad!!!!!!!! 😀
    Buen comienzo de semana, besos!!!! 🙂

    • Jajaja. Bueno, MJ, yo matizaría alguna cosa: sí creo que los padres tienen que soltar sermones de vez en cuando. Sobre todo porque al hijo, aunque termine aborreciendo el tema, le queda claro que se habla de algo importante. Es verdad que en muchos no influye cuánto lo digas -influye más el cómo- ,pero a veces la repetición puede ser una buena táctica.
      Sobre las mitocondrias no me hagas mucho caso. O mejor, sobre Conocimiento del Medio. Yo, por no dar, no di ni esa asignatura. Yo di Naturales, y ahí sí que trabajamos las mitocondrias 😉
      UN besote, guapetona!

  • Juaaaajuaaaajuaaaa!!!!!!!
    Bonita forma de acabar el domingo,que mandibulitis tengo.

    Pues SI,los padres damos mucho la chapa a los chiquillos pero es q a nosotros también nos la daban con frases más rollos aún si cabe o con mensajes que no llegábamos a entender y encima te soltaban lo de: cuando seas padre comerás huevos!!!! Y tu pensabas: einnnn????? Padre? Huevos???? Y te ibas a chupar el chupachus de Kojack con chicle dentro,para despejarte un poco.

    Un besazo amigo de tu fan incondicional y siiiiii…también del Pacoooo!!!!! Jajajajaja

    • Creo que la educación sigue evolucionando, y el cómo educamos nosotros a nuestros hijos dista mucho de cómo lo hacían nuestros abuelos a los suyos. Pero bueno, me temo que las “chapas” seguirán cayendo (eso sí, ahora por Whatsapp) y los niños se seguirán teniendo que comer sermones.. UN beso a los dos!

  • Hola Javi!! Muy buen post para leer un domingo por la noche o cualquier día de la semana. Mira que tienes imaginación ¿en? anda que no jajajaja. Debo decir que esta peli me encantó cuando la vi y que es cierto que Will le da mucho la chapa al hijo en el film pero sin duda el mensaje es muy positivo y de superación personal, algo que nos permite seguir soñando y pensar que todo es posible, a pesar de la situación que estamos viviendo hoy en día…Yo no tengo hijos (y creo que a este paso no los tendré) pero entiendo perfectamente que todos quieren lo mejor para sus hijos y a veces se pasan en consejos, recomendaciones y en dar la chapa en definitiva. A ver qué dice José Ramón en este post ¿te aleccionaba tanto como Will a su hijo? Bueno ya nos lo contará él mismo si se decide a comentar en este post. Un beso grande y te deseo feliz semana y como siempre, enhorabuena por tu blog, cada vez tienes más seguidores y lo mereces sin duda, porque te superas en cada post

    • Ey, ey!! Amparo! A mí también me gustó (no me encantó, eso no) Me quedo, como tú, con el mensaje positivo de seguir persiguiendo sueños pese a las desavenencias. Los necesitamos para seguir mirando al futuro con ilusión y ganas. UN beso grande!

  • Madre mía como estás hoy!!! jajaja… que rallote te pegaste! normalmente cuando veo películas (sobretodo de acción) empiezo a imaginarme cosas como… ¿pero cómo puede ser que salté de camión a camión mientras hay una explosión y pasa un dragón por encima de él volando que se lo intenta a comer, cae en unas brasas sin camisa y no muere? de verdad… y cuando vuelvo a la película ya he perdido por completo el hilo y no me queda otra que seguir pensando en mi propia pelicula por que si a los que tengo al lado les digo ¿qué ha pasado?, a los 4m de película, pensaran que no estoy bien.

    • Sí, Triz, eso también me lo he preguntado yo. Lo que resisten Matt Damon y Bruce Willis no es ni medio normal… XDD Pero oye, mi reflexión no podemos negar que tiene cierto punto de realismo,no? fácilmente podría darse el caso. LOL
      besoooo!

  • Me acabo de ver tu peli entera Javier jajajajajaj muy buena! yo a veces también imagino cosas de ese tipo con las pelis, series…. que bueno es tener imaginación!

    Un besote!

    P.D: pues si, molaría tener una charla con Will Smith pero también te digo, otra contigo también tiene que ser la caña!

    • La imaginación desde luego hace las cosas más entretenidas,no te parece? Y bueno, sí, también aleja un poco de la realidad que, en según que casos, también puede ser positivo 🙂
      Mi charla va a ser más factible que la de Will, creo yo. Al menos tú y yo compartimos esfera social (a no ser que tú también seas una mega estrella de Hollywood firmando con pseudónimo..)

  • Pues si, los padres/madres son (somos) así, pesados e inoportunos a partes iguales, pero se hace con la mejor intención, mi hijo es aún muy pequeño, pero no puedo prometerle que no le sermonearé en exceso más adelante.
    Jose Ramón manifiestese!!!

    Besos!
    P.D: ya he visto la 3ª del Hobbit!!!

    • Hombre, está muy bien que tú misma te identifiques como uno de ellos XDDD Aquí cada cual hace lo que puede, no? que de eso se trata.. Buena semana, Bagpipe!

  • Feliz año nuevo, Javier, no sé si te he felicitado ya. Bueno, a mi tb me gustaría tener una charla con Will, mas bien unas risas, q tal como lo pintas no sé si lo mandaría a dar un paseo o de tapas. El niño es una monada, eso si, yo lo aprobaría todo con sobresaliente jeje, ah una cosa, ya no es conocimiento del medio, sino de nuevo sociales y naturales, cosa de la nueva ley de educación, q cambia más q el tiempo en Canarias, calima, ventoral, frio, calima con frio, lo último de lo último, … pero paradojas de la vida, probablemente el niño estuviera haciendo los deberes de conocimiento del medio, porque por la crisis, no hay dinero para libros nuevos, en fin, q me he liado. Besitos y ciao q la barriguita ya suena.

    • Hola Montse!! yo creo que unas cañas con Will molarían mucho,no? sobre todo que empezara a rajar de otras celebrities americanas. Tiene que haber cada cuadro por ahí…
      Así que vuelve a no haber Conocimiento? bueno, yo nunca lo tuve, así que no lo echaré de menos. Sociales y Naturales me parece muy bien, la verdad. Un besote!

  • Hola Javi!
    Es la primera vez que te escribo, aunque soy seguidora de tu blog!!!!
    Estoy leyendo el libro “Grouxo y yo” de Grouxo Marx, (“naci a una edad muy temprana”)…. y me estoy riendo un montón, el caso es que ayer me acordé de ti y de este blog, y hoy justamente me has hecho reir y me has recordado al gran Grouxo!!!!!
    Mil gracias por intentar siempre hacernos reir!! no es tan fácil!!
    Laura

    • Hola Laura. Gracias por haberte animado a escribir. Así que mi humilde forma de escribir te ha recordado a Groucho!?? Bueno, aunque sea muy de refilón y por poco, para mí ya es todo un halago (y vaya halago) así que te lo agradezco mucho. UN besote, guapa!!

  • Javi!!
    Puedes creerte que es mi peli favorita??? Y Will uno de mis actores preferidos,pero vaya,que me lo imagino así en plan chapa y como que se me quitan las ganas de tomarme un café con él,jajajaja…(bueno,…no se me quitan…voy a ver si le llamo).
    😉 Bss Bombón!

  • Me encanta Will Smith, no me perdía ni un capítulo del Príncipe de Bel Air, me reía tanto como con tu blog.
    Pero tengo que confesar que no he visto la peli. Cuando era teenager me encantaba ver películas, de hecho, iba casi todos los fines de semana al cine, pero ahora soy más de series… Creo que la última vez que fui al cine fue para ver Ocho apellidos vascos y de la última peli que vi en casa ya ni me acuerdo… Prometo verla y ya te contaré si tu discurso era apropiado o no, aunque si es parecido en ella seguro que me parto tanto como al leer el post.
    Bye!!

    • Me alegra que te haya gustado el post. Si es que todo lo que toca Will lo convierte en oro! XDD
      El Ppe de Bel Air era el dios de las series de comedia. Quién tenga entre 35 y 28 años y no lo haya seguido es porque vivió aislado en una cueva en el Himalaya, o porque era un bicho raro. Directamente.
      un beso María!

  • Javi se te va la pinza un rato, eh!! Me ha llegado lo de tengo que hacer deberes de Conocimiento del Medio, jajaja. Bueno yo en favor de los padres digo que las charlas coñazos son necesarias, y aunque la mitad de las veces no le hayamos hecho caso si que nuestro subconsciente ha registrado los datos y cuando ha llegado el momento ha sabido adaptarlos a las situaciones, así que hago un grito desde aquí (no se si está bien expresada la frase): PADRES DEL MUNDO, SIGAN DANDO LA CHEPA A SUS HIJOS, NO TIREN LA TOALLA, TARDE O TEMPRANO ESAS PALABRAS QUE CREYERON PERDIDAS DARÁN SUS FRUTOS”. Dicho queda.

    • Sí, se me va, se me va. Pero ya sabes que siempre es por una buena causa o, al menos, no es mala.. 🙂
      UN besote, Mónica

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