Un Señor de Barcelona

  Por si nos encontrábamos a la Baronesa Thyssen, en la inauguración de la exposición en el CaixaForum, llevaba yo un mechero (aunque ya no fumo) y un paquete de caramelos. No es que se los quisiera vender, es porque las dos cosas me vinieron muy bien hace unos años, cuando me la presentaron (o, en lenguaje oficial, “me la introdujeron”).   Tenía pensado decirle, si finalmente hablaba con ella,

Continúa leyendo