Echar una mano

  Hay quien se echa las manos a la cabeza y también quien decide que mejor sea alguien ajeno  quien lo haga y que le cambie el peinado. Un amigo nuestro (con una importante cantidad de cabello indomable) está encantado tras haber descubierto a un peluquero armenio cuyo lema es: “hombre con pelo interesante y bueno, hombre con carácter interesante y bueno”. Y ni le importa saber que se lo

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