Bienvenida + Matarraña

       No es lo mismo que te reciban con dos besos que con un interrogatorio en la comisaría. Esto último fue lo que me pasó la primera vez que visité Estados Unidos.      Iba yo emocionadísimo (pero no tan mono como ahora) pensando en todo lo que me depararía NY y… ¡ZAS! Al cuartelillo retenido. Bueno, allí sería a la “comisareishon”.      Y todo porque, ingenuo de mí, me

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