Hablando en noches estrelladas

  Últimamente he tenido el privilegio de hablar por mí y por otras personas en campos de estrellas. He tenido ese privilegio y esa responsabilidad, pues aún cuando nos piden la opinión –y los seres humanos tendemos a soltar nuestra visión sobre cualquier asunto sin que nadie nos pregunte, y sin que a nadie le importe- olvidamos que somos responsables de nuestras palabras. De lo afiladas, dulces, rasposas o curativas

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