De Influencers e Influleches

Mi especial agradecimiento a lxs alumnos del CFGS de marketing y publicidad Escola Pia Santa Anna de Mataró.

 

¿Cabrían sesenta personas más? Recibí este mensaje pocos días antes de dar mi charla en la biblioteca de Mataró. Me quedé a cuadros. Resulta que la información le llegó a una escuela que impartía ciclos formativos de marketing y publicidad y no sólo se interesaron por al evento… sino que vinieron.

Las bibliotecarias estaban tan contentas por tener público joven que antes de que yo hablara tomaron el micro para explicarles los programas que ofrecía el equipamiento.

Un momento de la charla. Lady Laca, que había llevado bombones, sufría por si no había para todxs.

 

Más de cien personas. Entre alumnxs, amigxs de la infancia, ex compañerxs de la ONG y del trabajo… y fans de Lady Laca, que tenía el encargo de presentarme y realizarme algunas preguntas. Volver así a tu ciudad natal es una pasada.

Para quienes me preguntáis de qué suelo hablar os diré que la gente se queja de que hablo poco de mi novela, pero es que no quiero que parezca una reunión trampa de tupperware. Siempre he pensado que mejor dejar con ganas que saturadxs.

Lady Laca, real influencer, conquistó a la audiencia.

 

¿Entonces?

Pues explico qué es ser influencer: una persona con capacidad de prescripción. Y que es importante tener carisma –por supuesto- pero sobre todo aportar (desde creatividad al vestir a un mensaje inspirador).

Insisto mucho en lo que yo denomino “OCP”: Oportunidad, credibilidad y profesionalidad. En estos tiempos de desempleo juvenil, algunxs influencers han conseguido algo tan bueno como ser sus propixs empleadores, pero luego se les ha ido la pinza y se han convertido en gente – anuncio sin orden ni concierto y ni siquiera cumplen con lo que se les pide.

Imagen que recoge el reencuentro con una Musa a la que hacía años que no veía y que inspiró el personaje de mi segunda novela: Gioconda Imperio.

 

Gioconda Imperio y Amatulio Garnier eran nuestros alter egos cuando trabajábamos largas jornadas en un piso tutelado. Me encanta la gente que sabe generar rayos de sol en días grises.

 

En este punto me suelo acelerar y si me descuido ya no hablo de otra cosa que de la Cara B del mundillo: compras de likes y seguidores; gente que se cuela en fiestas y photocolles pero sube foto como si estuviera invitada;  gente que finge tener sponsors cuando se compran la ropa; personas que devuelven las prendas a la tienda tras los looks; que no es tan fácil vivir sólo de ello; arrebatos infantiles y peleas de gatas… eso Anna Alós, admirada periodista, define como “influleches”.

Foto con un grupo de asistentes. Creo que no les desanimé y siguen pensando que ser influencer es algo bueno.

 

Lo reconozco, me preocupa tanto que lxs chicxs queden fascinados por este mundillo y no hagan crítica que me explayo.

También trato el tema de las redes sociales: de las relaciones en los tiempos de app al ciber acoso, explicando vivencias propias de acoso escolar y de acoso en redes, y ejemplos de cómo gestionarlo. Este punto suele generar un silencio importante en la sala.

Que vengan las vecinas que vivían en el edificio donde crecí fue una pasada.

 

Finalmente suelo animar a desarrollar los sueños de cada unx y hablar de influencers que para mí valen la pena: quienes comparten conocimientos, quienes defienden causas justas o, especialmente, personas cercanas que merecerían tener mucha más visibilidad, como las madres o lxs abuelxs.

Llegados a este punto acabo y, efectivamente, me doy cuenta de que casi no he hablado de mi libro. Pero el público suele aplaudir, preguntar, y decirme que se lo ha pasado bien. Y ése es el mejor premio.

Antes de la charla fui entrevistado en la radio comarcal. Varixs periodistas entraron en directo para preguntarme sobre influencers y sobre mi libro. ¡Gracias Laura Cera por organizarlo!

Y al día siguiente uno de los medios con más difusión en la comarca publicó otra entrevista. ¡Me sentí el hijo pródigo!

 

Mil gracias a todas las personas que vinisteis, conocidxs y desconocidxs. Fue un fantástico regalo de la vida.

Desarrollad vuestros sueños y… ¡Sed muy Felices!

Nada de cuentos de princesas sumisas y príncipes salvadores… ¡relatos de personas empoderadas!

 

Seguimos en contacto vía Instagram (@agustinkongPero si me veis en el mundo físico… ¡saludadme!

🙂 Grupo de Hong Kong Blues en FACEBOOK.

 

 

 

 

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