Blancatuber y los siete Influencers

Blancatuber, en una pose habitual, que dará mucha emoción en la historia.

Blancatuber, en una pose habitual, que dará mucha emoción en la historia.

 

Había una vez una chicuela llamada Blancatuber. Su vida iba de fábula, pues tras abandonar los estudios de peluquería y estética (consideró que poco le podían enseñar a una autodidacta como ella) se hizo youtuber y bloguera, y triunfó como la Coca Cola.

En sus redes daba consejos súper cool para hacerse un ojo ahumado, o para ser la más popular del baile.

Claro que ella partía con ventaja: gracias a los contactos de su padre, un importante constructor, logró una cita en la Clínica Fairy Ford Tale. Allí, su deseo de un trasero XXL para perrear reggaetón como ninguna, se hizo realidad.

Blancatuber no se olía el percal que se le estaba gestando en casa...

Blancatuber no se olía el percal que se le estaba gestando en casa…

 

Sus vídeos de twerking se hicieron tan virales que su instagram, twitter y snapchat lo petaron. ¡Las marcas se la rifaban! ¡Los seguidores y los eventos le llovían! ¡La vida le sonreía! Pero una amenaza se cernía sobre ella…

Y no, no hablamos de los hechiceros que únicamente le enviaban imágenes de su varita por Tinder, o de los caballeros que le mostraban su lanza en Happn. No, tanto ella como sus babes pasaban de comer perdices.

Blancatuber, en una de sus últimas campañas con ASOS, posando comfy y casual.

Blancatuber, en una de sus últimas campañas con ASOS, posando comfy y casual.

 

Su padre, aquejado de una larga y compleja enfermedad que la sanidad privada no supo tratar, murió al haberse desmantelado la sanidad pública. Blancatuber quedó a merced de su madrastra, una MILF con espíritu de cougar, también muy popular en las redes como desperate wife, y muy muy hater de su hijastra. Súper fuerte, ¿sabes?

Nada más enviudar, mandó trolear las redes de Blancatuber, y hasta boicotearle los filtros de instagram. Ella no sólo quería superarla en followers... ¡deseaba eliminarla!

Ésta es una de las imágenes que más likes tuvieron en el instagram de la Madrastra.

Ésta es una de las imágenes que más likes tuvieron en el instagram de la Madrastra.

 

Le envió brunchs envenenados (pero Blancatuber sólo los fotografiaba), Mangos de tallos imposibles (que su hijastra ni miraba, al no ser marca top) y, finalmente, una manzana maldita.

Una mañana Blancatuber recibió el último modelo de iPhone envuelto súper cuqui. ¡Ella creyó que era por una acción! Lo abrió con emoción, y, nada más conectarlo, se hizo su primer selfie. ¡ZAS!

La maldición hizo efecto. El teléfono tenía la virtud de solidificar las duckfaces. ¡Blancanieves no podía dejar de poner morritos!

Y mira que lo avisaban: abusar del duck face puede ser peligroso.

Y mira que lo avisaban: abusar del duck face puede ser peligroso.

 

Horrorizada, huyó de la urbanización. Y, tras dar muchas vueltas, el azar (o una aplicación) quiso que fuera a dar con el chalé de los siete Influencers y personal shoppers (unos hombrecillos escasos de estatura pero rebosantes de charm, flow y que aparecían en todas las fotogalerías).

Ellos, amigos como ninguno de las partner in crime en apuros, trataron su complejo de patito feo y la transformaron de pies a cabeza (todo bien narrado en diferentes stories de instagram), haciéndola merecedora del trono.

¡Blancatuber no se lo creía! ¡Era, al fin, una verdadera tronista! Es más… ¡la enviaron a la casa de Gran Influencer! Flipante.

La madrastra estaba que echaba humo, literalmete

La madrastra estaba que echaba humo, literalmente.

 

La madrastra, que lo vio todo en las redes, no lo pudo superar y llevó a cabo the ultimate venganza: ¡activó la función fully reset del iPhone!

Inmediatamente, todas las agendas, fotos y datos de las redes de Blancatuber se esfumaron. ¡TODOS! ¡La nube también! ¡En prime time!

Como consecuencia, Blancatuber perdió la memoria, la identidad y hasta el estatus. Entró en shock. Se rompió, literalmente.

Última escena registrada de party en la casa, antes del reset y la expulsión.

Última escena registrada de party en la casa, antes del reset y la expulsión.

 

Y como en las redes no se puede mostrar más que la vida guay (una desgracia estética, o incluso una buena bronca, es una cosa, un drama real es otra), la organización de la casa de Gran Influencer no tuvo más remedio que expulsarla y enviarla a una isla remota, sin tecnología, con otros náufragos del mundo virtual.

Blancatuber, resignada pero práctica (como buena ex bloguera) pensó que al menos allí encontraría una forma eficaz de adelgazar.

Esto no me queda claro si era una campaña o lo pensaba de verdad...

Esto no me queda claro si era una campaña o lo pensaba de verdad…

 

Pero lo que no imaginaba es que habría otra consecuencia: en la isla no sólo aprendió a hablar mirando a los ojos, sino a aburrirse. Y a pensar.

Y colorín colorado, este cuento no ha acabado.

Saltando y pensando nuevas historias.

Saltando y pensando nuevas historias.

 

¡Sed muy Felices!

Seguimos en contacto vía Instagram (@agustinkong)

🙂 Grupo de Hong Kong Blues en FACEBOOK.

Nota: la mayoría de las imágenes están tomadas de Google y el autor aparece en la firma. El resto pertenecen al gran Dave Salamanca @esteesdave , del cual soy un gran seguidor. 

    • Jajaja, es que intenté que hubiera mucho argot instagramer y demás. Es que nuestra sanidad pública hay que reivindicarla siempre. ¡Besos!

  • Dios Mio!! No hay cómo los partners-in-crime para consolarte de los haters en potencia. Espero que al menos la manzana fuera de Apple!!!. Me da un poco de pena BlancaTuber, castigada a ¡pensar! . Por favor, ¡si eso ya no se lleva!

    Aunque no me quedo preocupada, estoy segura que una horda de fans alocados llegaran en maltrechas barquichuelas a dar su like a la pobre BlancaTuber. En cuanto a la madrastra,seguro que 2000 Blanca-followers bloquearon sus cuentas.

    Como esta el mundo facundo. La vida a golpe de like. Que tener haters propios empieza a ser valorado. ¡ Gracias Sr. Kong por esta versión actualizada!

    • Jajaja. Pues yo dejaría un poco más en la isla a Blancatuber, la verdad. Volvería muy reformada… ¡quizá incluso escritora! Besos enormes, Jones.

  • Parecía imposible pero has logrado superarte. Un LIKE como un save the date para un haul con Kate Moss de grande. Claro que sí, Guapi.

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