Nieve frita

Mi abuelo y yo, el pasado fin de semana. Lo sé, soy muy afortunado. ¡Me encanta ejercer de nieto!

Mi abuelo y yo, el pasado fin de semana. Lo sé, soy muy afortunado. ¡Me encanta ejercer de nieto!

 

Los jóvenes también se caen, que lo he visto yo. Eso dijo mi abuelo cuando recibió una carta del Ayuntamiento, donde le cuestionaban que fuese solo por la calle, tras haber detectado que se ha caído alguna vez.

Pero si algo tiene mi abuelo es que se levanta. ¡Vamos si se levanta! Lo ha hecho toda su vida. Y ama la vida más que nadie que haya conocido.

A mi abuelo le encanta la vida, y hablar. A mí me encanta escucharlo. Aquí, en el patio de su casa, que mi abuela tenía siempre con flores.

A mi abuelo le apasiona la vida, y hablar. A mí me encanta escucharlo. Aquí, en el patio de su casa, que mi abuela tenía siempre con flores.

 

No se queja. Y tiene una voluntad de hierro. De hecho, él dice que la voluntad es lo que marca la vida de una persona.

Él nació con malas cartas, pero con una sabiduría apabullante. Hay que ir con la naturaleza, y no contra ella, me dice. Por eso mi abuelo defiende las diferentes orientaciones sexuales.

Mi abuelo es un hombre sabio de campo. E ingenioso. ¿Un ejemplo? Injertaba guindilla en los melones para hacerlos picantes.

Mi abuelo es un hombre sabio de campo. E ingenioso. ¿Un ejemplo? Injertaba guindilla en los melones para hacerlos picantes.

 

Agustín, cada persona nace de una forma. ¡Y hay que respetarlo! ¡Si sucede en el mundo natural! Cada uno con su pareja, sea lo que sea, mientras sea consentido. Vosotros sois así, y me duele que haya quien no lo entienda. Como ya sabéis, mi abuelo me llevó al altar.

Mi abuelo llevándome al altar en el barco. Sé que quizá hayáis visto la foto, pero es que  fue un momento tan genial...

Mi abuelo llevándome al altar en el barco. Sé que quizá hayáis visto la foto, pero es que fue un momento tan genial…

 

Él cree en el amor y en la pasión. Se reencontró con su primer amor cuando ambos tenían ochenta años y se fueron a vivir juntos. Ahora vuelve a estar viudo, pero…

Agustín, si yo sigo sin descartar volver a enamorarme ahora, pues a mí toda la vida me gustó mucho la mujer, lo que pasa es que hay un prejuicio con la edad y me rechazan cuando saben los años que tengo.

Como podéis comprobar, no aparenta para nada 95 años.

Como podéis comprobar, no aparenta para nada 95 años. ¡Y él presume de ello!

 

Ciertamente, no aparenta su edad. Porque es un eterno joven curioso. Un bebé grande, pero que camina, como dice él. Un niño que se pone a mirar un hormiguero, o una colmena, y es feliz.

¡Cómo se emocionó mi abuelo al vernos a sus nietos juntos!

¡Cómo se emocionó mi abuelo al ver a sus nietos juntos!

 

Un hombre que es capaz de llorar al ver a sus nietos alrededor suyo. Que nos recuerda la importancia del voto, de la democracia, y de perseguir los sueños. Yo dije que algún día tendría coche y aprendí a conducir a los cincuenta y tres. ¡Y conduje y disfruté conduciendo mucho tiempo!

Durante la boda pudimos hablar horas. A él le encanta recordarme cuando me enseñaba árabe de pequeño  (él lo aprendió en África).

Durante la boda pudimos hablar horas. A él le encanta recordarme cuando me enseñaba árabe de pequeño (él lo aprendió en África).

 

Un abuelo que a pocos días de cumplir noventa y cinco años te invita a desayunar churros con chocolate con una condición: que te los comas todos, pues tirar comida es un insulto a la gente que pasa hambre.

Desayunando el mayor plato de churros con chocolate que vi jamás.

Desayunando el mayor plato de churros con chocolate que vi jamás.

 

Él pasó hambre, sufrió el frío. Vivió las injusticias, luchó por la democracia. Trabajó todas las horas del día. Aprendió a leer y escribir solo, empezando por la “o”, que la hacía con un canutico. Amó a las mujeres todas: es que todas las mujeres tienen algo, Agustín.

En el taller de carpintería que tenía debajo de casa. Era tan ingenioso que inventaba "bastones atrapa-clavos", "centrifugadoras de panales de miel"...

En el taller de carpintería que tenía debajo de casa. Era tan ingenioso que inventaba “bastones atrapa-clavos”, “centrifugadoras de panales de miel”…

 

En la vida se presentan oportunidades de oro, y tú has de saber cuáles puedes y debes tomar y cuáles dejar pasar. Mi abuelo no da lecciones, te permite tus exploraciones.

Mi abuelo se resiste al deterioro. Por eso anda todos los días, aunque le cueste. El domingo fuimos a ver el otoño al campo.

Mi abuelo se resiste al deterioro. Por eso anda todos los días, aunque le cueste. El domingo fuimos a ver el otoño al campo junto a mis tíos.

 

Una noche, cuando mi tío era muy pequeño, nevó con fuerza en el pueblo. Mi tío, impresionado por la nieve, tuvo una idea: cogería un buen puñado y la haría frita como postre. Mi abuelo le acompañó afuera. Tomaron la nieve. Pusieron la sartén en el fuego, y sobre ésta, la nieve. Cuando se fundió y desapareció, mi tío lloró. Y mi abuelo se lo permitió.

En esta imagen estamos simulando la lucha por el trasvase el Ebro. Al fondo la impresionante estampa del pueblo.

En esta imagen estamos simulando la lucha por el trasvase el Ebro. Al fondo la impresionante estampa del pueblo.

 

Ahora, pocos días antes de cumplir noventa y cinco años, le hemos organizado una comida sorpresa, con un pastel de chocolate (le apasiona tanto como a las mujeres). Sobre el pastel, la siguiente frase: ¡Felices 94’99!

El famoso pastel del 94'99. Ciertamente, la ocurrencia de mi primo, fue buenísima.

El famoso pastel del 94’99. Ciertamente la ocurrencia de mi primo fue buenísima.

 

¿Qué creéis que me dijo después de la sorpresa y el llanto? Oye, Agustín, ahora que me fijo te das un aire al Presidente de los Estados Unidos. ¿Al nuevo? ¿A uno anterior? ¡No me lo aclaró!

Efectivamente, mi abuelo también tiene mala uva en ocasiones. Y yo me siento muy afortunado de tener ocasiones junto a él.

Llevo cuarenta años yendo al campo con mi abuelo y no me canso.

Llevo cuarenta años yendo al campo con mi abuelo y no me canso.

 

¡Felicidades Abuelo!

¡Sed muy Felices!

Mi ebuelo es descendiente de Don Juan. ¡O su reencarnación!

Mi abuelo debe de ser descendiente de Don Juan. ¡O su reencarnación!

 

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