Jet Lag Laboral

Patty Difusa Poteitochip estaba tan desorientada a su vuelta al trabajo que todo le parecía en chino. Pero no perdió la sonrisa, así era Patty.

Patty Difusa Poteitochip estaba tan desorientada a su vuelta al trabajo que todo le sonaba a chino. Pero no perdió la sonrisa, así era Patty.

Tengo jet lag laboral. Me lo ha dicho una compañera muy sabia, de ésas que podrían gobernar el mundo.

Por lo visto, tras un mes de vacaciones, mi mente y mi cuerpo no se acostumbran a la nueva situación. No tengo sueño a una hora prudente, no me despierto por la mañana, mi cerebro anda enlentecido power y lo que es peor: mis intestinos y mi estómago no se han coordinado aún ni con el menú ni con el WC de trabajo.

Los Flanagan Valderrobles fingieron amnesia temporal para argumentar no saber volver a su país (y por consiguiente a su trabajo). Aquí fingiendo frente al panel del aeropuerto, un momento clave.

Los Flanagan Valderrobles fingieron amnesia temporal para argumentar no saber volver a su país (y por consiguiente a su trabajo). Aquí simulando frente al panel del aeropuerto, un momento clave.

Yo le digo a mi ser: “levántate y curra”. Pero éste sólo responde: ¿Ein”?

Hasta que ella me diagnosticó yo pensaba, simplemente, que las vacaciones me habían dejado “apollardao perdido.

Justin Cais López era capaz de inventarse coches imaginarios con los que ir a trabajar. Se sospecha que era porque en realidad quería ligar con las mecánicas de la zona.

Justin Cais López era capaz de inventarse coches imaginarios con los que ir a trabajar. Se sospecha que era porque en realidad quería ligar con las mecánicas de la zona.

Para que os hagáis una idea: el primer día de trabajo no fui capaz de leer y responder los mails de forma fluida. Tuve que imprimirlos, leerlos detenidamente y responderlos más lentamente de lo que lo haría un simio en un laboratorio.

Ese día los pacientes debieron pensar que acababa de aterrizar de Jamaica.

Candy Candy Torrelodones se propuso llevar los pantalones tanto en casa como en el trabajo. Y para que no hubiera duda lo mostraba así.

Candy Candy Torrelodones se propuso llevar los pantalones tanto en casa como en el trabajo. Y para que no hubiera duda lo mostraba así.

Uno de mis jefes (tengo unos cuantos) me dijo que nunca me había visto tan “humano” y entonce no supe si entristecerme por el mercado laboral o alegrarme por si se trataba de un cumplido.

Mi compañera dice que no me preocupe, que no es grave, que poco a poco me iré readaptando. Pero que me haga a la idea de que con los años cuesta más. Y que me ponga contorno de ojos.

En el Fiestón de la Musa Hada, luciendo algo más que contorno de ojos (ahora lo explico).

En el Fiestón de la Musa Hada, luciendo algo más que contorno de ojos (ahora lo explico).

Ay, la edad. Toda mi vida idealizando los cuarenta y ahora que se acercan me dan más miedo que un telediario.

Menos mal que ando rodeado de ejemplos fabulosos. Como la Musa Hada, que ha llegado a dicha cifra en un en un estado y un momento vital impresionantes y montó un fiestón tremendo para celebrarlo.

Otro momento "cabaretero". Aquí ya con más soltura. Quién me iba a decir que no me iba a ser tan fácil desmaquillarme.

Otro momento “cabaretero”. Aquí ya con más soltura. Quién me iba a decir que no me iba a ser tan fácil desmaquillarme.

Yo le agradezco que la temática del evento fuera el Cabaret, pues me dio la oportunidad de maquillarme lo ojos y disimular el jet lag.

Con lo que no contaba es con mi falta de productos desmaquillantes en casa. Durante dos día y medio he ido de Johnny Depp por la vida.

Estos cuatro amigos trabajaban de catadores de bebidas alcohólicas. El sueño para muchos, la pesadilla para otros. Ellos lo llevaban estoicamente, como se puede comprobar.

Estos cuatro amigos trabajaban de catadores de bebidas alcohólicas. El sueño para muchos, la pesadilla para otros. Ellos lo llevaban estoicamente, como se puede comprobar.

En fin, a ver si espabilo pronto, o me compro una peluca de Bob Marley en las rebajas.

Ya lo dice mi abuelo: “el que trabaja es porque no vale para otra cosa”.

¡Sed muy Felices!

Una buena táctica cuando tienes mala cara (u ojos de mapache) es cubrir el máximo perímetro. Aquí aún hubiéramos podido poner alguna bufanda o cuello.

Una buena táctica cuando tienes mala cara (u ojos de mapache) es cubrir el máximo perímetro. Aquí aún hubiéramos podido poner alguna bufanda o cuello.

¡Nos vemos en Instagram !

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  • Los 40 son los nuevos 30, y lo sabes 😉
    Yo creo que el jet lag es como las agujetas… Las agujetas desaparecen con más agujetas, pues el jet lag igual… así que ¡ya sabes! SI el corrector no te funciona siempre te quedará un poco más de vida noctura 🙂
    ¡Un besazo bombón!

  • Querido HKB: lo del jet lag laboral, deberías acuñarlo…jajaja me gusta…como no te veo es con peluca a lo Bob Marley, por muy de rebajas que sea…estropearía tu imagen de dandy…y con ello tus próximos impecables 40…
    Un abrazo!

  • “De los cuarenta p`a riba no te mojes la barriga”, decían el siglo
    pasado, pero tu no hagas caso. Te lo digo yo: se termina una
    época y empieza otra mejor. Un abrazo.

  • Te entiendo perfectamente pues mi cotidianeidad permanente es la del jet lag laboral diario (que buena definición).

    Espero que esta semana la sensación sea distinta y consigas brillar como siempre.

    Por la edad no te preocupes, disfruta de lo que aún queda de treintena que lo haya de llegar, llegará.

    • Ay, madre, esto de que pueda existir el Jet Lag Laboral Crónico es terrible. Como tú dices, mejor me enfoco en disfrutar de la treintena y ya está. Y luego a disfrutar de la cuarentena (uy, no, eso suena fatal).
      ¡Besos!

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