El Complejo de Edipo-pótamo no existe en la Barceloneta

Romualdette Winstonchurchil soñaba con la Barceloneta, pero como vivía en Arizona se montaba simulacros en el desierto. Y tan campante.

Romualdette Winstonchurchil soñaba con la Barceloneta, pero como vivía en Arizona se montaba simulacros en el desierto. Y tan campante.

 

Cuando te veas fea  sin camiseta escápate a la Barceloneta. Sí amig@s, existe un paraíso estético-free, un Shangri-la asequible para todos nosotros. Nada de masajes, licuados y bisturís.

Si sube la temperatura y el complejo perdura, a la playa –de San Sebastián- con premura.

No hay mejor cura para las manías físicas que compartir arena (y tertulias) con los habitantes del barrio más lisboeta de Barcelona. Eso sí, olvídate de las conversaciones bajas en decibelios (y calorías).

 

Las "cuatrisiamesas" Norti, Suri, Esti y Oesti García - Brújuli tenían un sistema envidiable para evitar las habladurías en la playa.

Las “cuatrisiamesas” Norti, Suri, Esti y Oesti García – Brújuli tenían un sistema envidiable para evitar las habladurías en la playa.

 

Antonio es un ex marinero doctorado honoris causa en tostado de piel que siempre toma el sol en gorra. Eso hasta que llega “la Lali”, “la Paca” y “la Paquita” –la perra de la Paca-, porque a veces, cuando las ve llegar, se planta un bañador minúsculo, que queda discretamente oculto bajo su abdomen al levantarse, a la vez que la Paca se pone en top-less, la Lali se queda en pelota picada y a la Paquita le quitan la correa, lo cual no sé si también es nudismo en su caso.

 

Rigoberta Marimenchu Smithjerald estaba tan adicta a sus prismáticos vintage que la miraban mal en las playas nudistas. Así que dejó de ir y pasaba sus veranos en los parques de atracciones del Polo Norte.

Rigoberta Marimenchu Smithjerald estaba tan adicta a sus prismáticos vintage que la miraban mal en las playas nudistas. Así que dejó de ir y pasaba sus veranos en los parques de atracciones del Polo Norte.

 

Nuestros chicos de oro son amigos y jubilados. Tienen pareja (son frecuentes las anécdotas familiares) y ningún problema en quedar los fines de semana para broncearse (poniendo a prueba el pantone marrón) a la vez que comparten tuppers y falta de complejos.

Mientras lucen unos cuerpos que pondrían los ojos saltones a Rubens destapan fiambreras de lomo y patatas a lo pobre (“reina, esto es como la pizza de los italianos, le echas todo lo que te quede en la nevera”) y hablan de la vida. Que si están aprendiendo a enviar whatsapps, que si la jubilación, que si los hijos ya se casan, que si el anterior marido de una amiga era un indeseable y un día lo dejaron colgado de un árbol (subió con una escalera a coger fruta, la escalera cayó y ellos hicieron como que no oían sus llamadas de socorro durante un buen rato).

 

La fama de la Barceloneta  era tal en Wisconsin que hubo quien incluso impartió cursillos preparatorios. Aquí vemos a Suzette, que ya ha superado la fase bañador y ha pasado a biquini.

La fama de la Barceloneta era tal en Wisconsin que hubo quien incluso impartió cursillos preparatorios. Aquí vemos a Suzette, que ya ha superado la fase bañador y ha pasado a biquini.

 

Todos se hacen llamar  “los titos” de la Paquita, que tiene un cuenquito especial para la playa donde le ponen uvas. Pero hay una “tita” especial: la Ramona. Siempre hablaban de la Ramona pero nunca coincidíamos con ella. Hasta que el domingo pasado apareció, y descubrimos que la Ramona es un travesti histórico de Las Ramblas con una facilidad para las relaciones públicas abrumadora. Está casada, pero su marido “está muy chocho y muy mayor y prefiere quedarse viendo los cacharritos de la feria que llegarse hasta la playa, porque a su edad esas cosas ya le entretienen”.

Amatulia Glamour era experta en simular contracturas que sacaban el lado más quiropráctico de los salvavidas. ¡Qué suertuda!

Amatulia Glamour era experta en simular contracturas que sacaban el lado más quiropráctico de los salvavidas. ¡Qué suertuda!

 

Claro está, la Ramona también hace nudismo, dejándose sólo puestas las gafas y la diadema “para que la melena no le vaya a la cara“. Y no, no está en absoluta operada, y no creo que a nadie le importe.

Comiendo las patatas a lo pobre explicó que la otra noche había salido y se lo había pasado fenomenal. Se había tomado unos cuantos whiskeys. ¿Cuántos? “Los suficientes como para tener miedo de que le acercaran un mechero y terminar muriendo como Juana de Arco”.

 

Lionela Savage era tan despreocupada que no le importaba llevar bañadores con rotos. Eso sí, no tenía más remedio que posar de esta guisa para las fotos.

Lionela Savage era tan despreocupada que no le importaba llevar bañadores con rotos. Eso sí, no tenía más remedio que posar de esta guisa para las fotos.

 

Entonces llega un chico encantador que es profesor de yoga, y dos escritoras, y un investigador… El grupo crece y hay quien lleva bañador, quien no, quien tiene tilín, quien tiene topón.

Se mezclan las conversaciones. Nosotros intentamos leer. Ya ni te acuerdas de si vas bien depilado, o de si te preocupaba un michelín

 

Durante años uno de los espectáculos más famosos de la Barceloneta fue el de los osteópatas Fernández Langreo, que mezclaban terapia con espectáculo. Aquí destensando unos hombros.

Durante años uno de los espectáculos más famosos de la Barceloneta fue el de los osteópatas Fernández Langreo, que mezclaban terapia con espectáculo. Aquí destensando unos hombros.

 

En un momento dado vemos aproximarse tres marineros rusos por la orilla -con su uniforme y todo-, y mientras Antonio, la Lali y la Paca rememoran lo llena que estaba de marineros la ciudad durante la guerra de Vietnam, la Ramona les grita algo en tono picantón que no entendemos pero que desde luego hace que se den media vuelta ipso facto.

“Ya está, seguro que se han asustado” (dice la Lali). “Ay que ver, Ramona, cómo te pasas, pobrecillos marineros, ¿no ves de dónde son? seguro que han llegado a la Barceloneta y habrán pensado que era Marte”.

 

Se dice que en Sidney intentaron recrear el ambiente de la Barceloneta a base de pareos simulando la ópera y patatas a lo pobre con carne de cocodrilo. No estaba mal, pero no cuajó.

Se dice que en Sidney intentaron recrear el ambiente de la Barceloneta a base de pareos simulando la ópera y patatas a lo pobre con carne de cocodrilo. No estaba mal, pero no cuajó.

 

Marte no lo sé, pero desde luego la Barceloneta debería ser Patrimonio de la Humanidad.

¡Sed muy felices!

Nada como plantarse una camisa en forma de mapamundi para que el destino te acerque a las mejores blogueras :-)

Nada como plantarse una camisa en forma de mapamundi para que el destino te acerque a las mejores blogueras 🙂

 

Pd. Y Patrimonio de la Humanidad deberían ser también Patricia coolhunterdiary, Raquel romanticandchic y Alicia modaicono. Josú, qué grandes personas y blogueras. ¡Qué placer dar con mujeres tan agudas! Gracias a Carmen y a Pedralbes Centre por ponerme -de nuevo- en sus caminos.

Llegando a la Barceloneta  y pretendiendo leer el periódico -tarea nada fácil-. ¡Viva el verano en Barcelona!

Aquí se me ve llegando a la Barceloneta y pretendiendo leer el periódico -tarea nada fácil-. ¡Viva el verano en Barcelona!

 

¡Muchas más fotos en Instagram 

🙂 Grupo de Hong Kong Blues en FACEBOOK.

 

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