Con la Moda en los Talones

     “Debajo de cada boina hay un portátil. Que os pensáis que los de campo son tontos y no es así, que el mundo está muy globalizado”. El comentario, que ya es genial de por sí, aún resulta más sorprendente cuando te lo suelta una señora riojana a la que acabas de conocer mientras esperas a que empiece un desfile mediático. Desde luego, nunca sabes de dónde vendrá el aprendizaje del día.

     Pero claro, también hay que reconocer que la situación era peculiar: mientras los flashes apuntaban a las celebrities y todo el mundo se apiñaba alrededor de las mismas, una señora de Sabadell, otra de Santo Domingo de la Calzada, una amiga Blogger y yo nos encontramos tomando unas cervecitas junto a una estufa, como si de un brasero se tratara, bien resguardaditos dentro de una carpa, que por la noche refresca.

     Y es que esta semana ha sido la ídem de la moda en Barcelona (o sea 080 + The Brandery + ASVOFF + MODAFAD), y mientras por las mañanas me dedicaba a la fontanería emocional, por las tardes me plantaba disfrazado de florero a los desfiles –y a las fiestas- (para compensar tanto exceso de realidad y sentirme joven y modenno).

     Este año me propuse currarme a conciencia los modelitos y llevado por la voluntad de reactivar la economía mundial gracias a mis compras, llegué a adquirir los siguientes elementos de primera necesidad:

          unos zapatos de falsa piel de leopardo (en los que casi nadie reparó porque descubrí que cuando hay “mogollón” la gente sólo te ve el modelito de cintura para arriba)

          unos leggins modelo “murciélago” (con los que pasé bastante frío y superé mi capacidad de sonreír sin castañear)

          un kimono larguísimo de segunda mano cuajado de geishas (que nuestra adorada Manoli transformó, con su ingenio sin igual, en una casaca. Por cierto que tuve que añadirle un pequeño cinturón de piel al perder el que traía de tela, y terminé pareciendo que yo era así de ingenioso y “fresco” gracias a ello)

          unos pantalones cortos de thai Boxing (que finalmente estrené el sábado para preparar la comida en vez de en el desfile de Pierre Cardin porque me levanté con una resaca descomunal que me hacía hablar –y actuar- como Forrest Gump)

          una Hakama, o lo que yo llamo “falda de samuráis” (la pieza definitiva, la que me tenía que elevar al Olimpo de la Modernez, pero que tampoco se veía a no ser que te alejaras y la alumbraras, porque era negra, y que te hacía soñar con un cuchillo eléctrico cada vez que ibas al baño, de tantas lazadas que llevaba. Según mi colega Alicia, la Blogger de la que hablé hace unas líneas “ahora al menos te tendrías que comprar el sable para amortizarla, ¿no?”).

          un pañuelo con calaveras (que resultó ser lo más comedido al final, y que se parecía mucho al que llevaba una paciente magrebí en la cabeza –para que luego digan-).

      Como veis, todas piezas sencillas e imprescindibles y que localicé en tiendas de segunda mano, por internet vía Seúl (no SEUR) y en una tienda de artes marciales de mi barrio (podéis imaginar la reacción de la vendedora cuando le expliqué que en realidad quería la Hakama para ir a una fiesta…).

     El caso es que me lo he pasado pipa. El lugar que eligieron para los desfiles fue una maravilla (El Saló del Tinell en la Plaza del Rey), y hubo propuestas muy interesantes. Por otro lado, las fiestas que organizaron MANGO y DESIGUAL resultaron muy balsámicas: nada como ver que hay empresas patrias que funcionan.

     Por cierto que mientras estábamos en el magnífico show de Karlotalaspalas,  rodeados de los modelos, PITICLI vino a expresar lo mismo que una compañera de trabajo -pero en un contexto distinto-. La compañera, que ciertamente no es muy alta, nos dijo: “nunca me había sentido más bajita que en esta semana”. En su caso no porque estuviera encerrada entre modelos sino porque fue de rebajas y se encontró con que no alcanzaba a las prendas ubicadas en los estantes de arriba… ¿no gastar dinero por estatura es lo último en ahorro?

     Otra compañera de trabajo, la Musa S, también nos regaló –ya lo echábamos de menos- una de sus brillantes disquisiciones (para que veáis que también puedo ampliar vocabulario cuando quiero y el diccionario de sinónimos me lo indica). Al cruzármela por el pasillo vi que tenía muy buen aspecto, y al señalárselo me soltó: “es que he descubierto lo que verdaderamente me encanta y me sienta bien, el spinning. ¡Me vuelve loca! Eso sí, tengo que comprarme algo para el sillín porque tengo el **** súper dolorido y con agujetas.”

     De verdad, un día tengo que grabarla. Tan fina ella, tan mona, tan señora… y con esa labia cuando se suelta.

     También olía muy bien, y quién sabe si por el shock, yo no acabé de procesar bien la información relativa al aroma, dando pie a un peculiar malentendido. Cuando me habló del “perfume de Ofelia, de Anestesia”, tardé un tiempo en descubrir que ni una cosa era el nombre ni otra la marca, sino una persona en un departamento. Afortunadamente no fui a solicitarlo a ninguna perfumería…

     Pero volviendo al deporte, ver a la Musa S tan dolorida revitalizada me hizo plantearme seriamente retomar el Yoga, que tan bien me había sentado anteriormente. El problema es que quiero encontrar un centro en el que no me encuentre rodeado de personas que continuamente digan cosas como “yo sólo hago Kundalini porque es el que realmente me nutre el espíritu” o “yo es que soy un guardián descendiente de los gromenauer, que transmito el mensaje de los ángeles” (os aseguro que lo he escuchado) o que el profesor no decida un día echarnos las cartas de los indígenas americanos en vez de darnos clase (también me pasó y resulta que mi símbolo es la ardilla, o algo así).

     La pena es cuando tenía un sitio medio apalabrado, al que ir junto a la Doctora Glam, ahora ésta ha cambiado de opinión. “Yo ya no estoy para Yogas, yo ahora quiero un entrenador personal para decirle: quiero este culo arriba para el verano, así que cúrratelo”.

     Quizá tenga razón y sea eso lo que más nos convenga… desde luego si a mí, que siempre he tenido culo aspirina me lo levantara para el verano, me daría la felicidad de mi vida.

     La misma felicidad que hubiera experimentado una genial amiga nuestra, Regina Phalange, si su compañera de habitación durante un viaje reciente hubiera callado en algún momento. Ella jura y perjura que dicha compañera HABLA TODO EL TIEMPO, incluso sola debajo de la ducha “pues vaya, no queda mucho jabón, tengo que mirar si he traído el secador” etc. etc.

     Mientras nos lo explicaba nos desternillábamos. Parece que la chica piensa continuamente en voz alta, y que la cosa se acelera aún más si le respondes a algo… Regina, que hacía grandes esfuerzos por no comportarse como una fiel seguidora de Viernes 13,  sólo deseaba roncar como una posesa toda la noche para vengarse, pero no sabe si tuvo esa suerte.

     Aunque para discursos sin necesidad de interlocutor los que oí provinentes de un aspirante a galán latino en el village del 080. El seudo galán, muy curtido de gimnasio y con unos brillantes en las orejas que hubieran cegado a la urraca más osada, continuamente intentaba entablar conversación con una chica guapísima que había a mi lado. La chica no le respondió hasta que él preguntó algo muy concreto. Veréis:

          ¿“Y entonses, tú eres modelo”? po’que tú eres modelo, ¿veldá?

          La chica hizo gesto negativo con la cabeza

          “¿De veldá no desfilas?”

          “No, además ya se me ha pasado la edad” (aquí la chica habló)

          “Pue deberías, ademá todavía estás muy bien”

     De verdad, si con comentarios como éste el muchacho alguna vez liga, espero que al menos la afortunada se lleve los pendientes como premio. Porque la cosa no queda ahí. Ojalá. No, al ver que la chica no le hacía caso, le entró una especie de urgencia por marcharse, de manera que vino hacia mí precipitadamente, y para que me apartase soltó “dejarme pasar, que me jiño”.

     Adorable.

 

     En fin, hasta aquí el post. Dejo unas cuantas historias en el tintero y así me obligo a no tardar tanto en escribir.

     Haced todo aquello que os haga disfrutar y… ¡sed muy felices!

 

P.d. Muchas gracias a Mª Ángeles Coleto por la agilidad en sus gestiones, y a Javier D. por invitarnos a la fiesta del viernes. Gracias a vosotros no sólo he podido disfrutar del certamen, sino también de los encuentros y reencuentros que en él se han producido (como el de Jesús Toc Toc Toc, cuyo blog no debéis dejar de visitar).

 

 

 

 

 

  • Jajajaja.. Tu estilismo demuestra que eres un gurú de tendencias…

    Así que eres ardilla??? Anda melón!!! Yo conocía la “historia” de las cartas, pero con árboles.. Como algún día me ponga a hablar sobre mis “experiencias” yoghiles, te vas a morir (de risa o de pena)…. Por eso solo doy clases muy particulares. Ooohhhmm.. Besos

    • Jajaja. Madre mía, cuántas historias no tendrás tú para contar… claro, y como no paras, ¡las que te surgirán aún!
      Cómo me ha gustado encontrarme un comentario tuyo.
      ¡Besos Maestra!

  • Pues sí que hay moda en Barcelona, lo que no entiendo es porqué toda de golpe en una sola semana, ¿con la crisis también han recortado los días del calendario?

    Tus modelos son IMPACTANTES. Que bien que haya gente que se viste como quiere y como le dicen (sean las tiendas dedicadas al mainstream o las revistas de diseño y modernez).

    ¡Aire fresco!

    • ¡Cuánta razón tienes! A mí también me hubiera encantado que hubiera estado más repartido… había que elegir y no podías ir a ver muchas cosas… Ojalá te escuchen los programadores.
      Y mil gracias por tus palabras. ¡Me siento validado! 🙂
      ¡Besos!

  • Mi querido fontanero emocional (me ha encantado): desde luego creo que has encontrado la fórmula ideal para combatir el Burnout. Enhorabuena, un beso.

  • Muchas gracias por decir que olía bien. Eso me ha encantado…

    Y este fin de semana por la tele cada dia han hablado de todos estos desfiles, así que yo mirando por si te veia.

    Muy buenas las fotos..

    Por cierto, no te lo pierdas el sabado por la mañana fui a spining. Y luego deje la bolsa en casa, me puse cremita en la cara y nada más y me fui al mercadillo de los sábados, y llovia un poquito y me puse mi sombrero divino de la muerte.

    A la vuelta para casa pase por una panadreía nueva que han abierto en mi barrio que pone”jubilados y parados 25% de descuento”.. Y yo pido una barra de pan y la dependienta me pregunta: es Ud. jubilada (la pobre.. era para hacerme descuento), pero me salió del alma un NO………que me quedé exausta. Que fuerte. Cuando se lo explique a mi marido, se petaba de risa, y claro me dijo que ya no tenía la cara de una jovencita… en fin una naecdota más…

    Te quiero….

    besos

    Saly

    • JAJAJAJA. ¡Tremenda!
      Qué osada la panadera, no sabía a lo que se exponía, jaja.
      Estás increíble. En todos los sentidos 😉

  • Como ves, te he hecho caso y sólo espero tu opinión con respecto a
    la reseña de mi re-edición que acabo de publicar. Yo no recordaba la ilusión que puede hacer un nuevo libro (hace diez años que publiqué el anterior)

    Tu post actual, como siempre, un regalo.

    • Ha de ser un momento precioso ver el libro de uno transformado en una realidad física.
      ¡Me alegro tanto por ti!
      Gracias, siempre, por tus bellas palabras.
      ¡Besos!

  • Mire usted: no se puede ser tan guapo, tan mono, tan cool, tan chachi, tan guay, tan idealo, tan fashion, tan divino y, además, escribir así. La ira de Dios caerá sobre usted. Y, si no cae la suya, caerá la mía. Le odio (y le admiro mucho más) en la distancia. Gracias por su post.

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