Sueños y Cumplidos

 

 

    Por poco me voy a Japón de Cocodrilo Dundee. Y no porque yo quisiera, que conste, sino por un problemilla lingüístico.

    Días antes de partir al país con más japoneses por metro cuadrado del mundo quise ir a cortarme el pelo -ya se sabe, hay que ir arregladito que luego se hacen muchas fotos-.

    El problema es que cuando le dije a la peluquera que quería el corte “Dandy” –que es el que me hago desde hace meses, y que sé que se llama así porque me lo dijo otra de las peluqueras- ella entendió “Dandee” (imaginaos la trascripción fonética porque yo no pienso escribirla).

    Por suerte el entuerto se descubrió a tiempo, gracias a que llamé a la otra peluquera para que la ilustrara, cuando estaban a punto de dejarme un aspecto de caza cocodrilos selvático.

    Y es que por lo visto la que me dijo lo del corte “Dandy” siempre suele estar de guasa y sus compañeras no me creían.

 

    Ejemplos:

  1. Un turista fue al salón (el de la peluquería, no el de Su Media Naranja) y le dijo que quería algo “típicamente barcelonés”. Ella, ni corta ni perezosa, le dijo que “por supuesto”, “que le iba a hacer unas Patillas Barceló”, e improvisó unas con una forma, diríamos, zigzagueante. ¡Y el cliente salió tan contento! Yo ya le digo que las patente.
  2. Entra un cliente con aspecto de extranjero. Se ponen a hablar y le dice que es de Bolivia, pero que lleva tres meses viviendo en Barcelona. La peluquera, ni corta ni perezosa le suelta: “¡pues hablas muy bien español para llevar sólo tres meses aquí!”

    Cuando le dijeron: “¿nena, pero acaso no sabes dónde está Bolivia?” ella respondió: “con Popeye, ¿no?”. –Si lo leéis en voz alta veréis qué bueno-.  La tipa es genial.

    No me extraña que se lo pasen tan bien, porque es una ocurrencia tras otra. De hecho me explicaron que desde hace un tiempo se tienen que moderar, pues se iban entusiasmando entusiasmando y cada viernes terminaban haciendo la “Hora Aserejé”. Ahí lo dejo y que cada un@ se imagine la escena a su gusto. Ríete tú del musical “Hairspray”.

 

    El caso es que finalmente me hicieron el corte de pelo que yo quería (a lo Cary Grant) y tras seleccionar un fondo de armario adecuado para la maleta (que no me sirvió de nada, porque en Tokyo no es que vistan increíblemente bien, sino lo siguiente) estuvimos listos para viajar.

    Por cierto, he de decir que PITICLI (que también fue a la pelu, pero a otra) superó su reto personal y consiguió hacer una maleta que no superara el peso permitido en trece kilos.

    En fin, que viajar a Japón era un sueño para mí. Y cumplir un sueño ha sido una sensación estupenda.

    Imagino que es lo mismo que han sentido algunas de mis inspiradoras amigas, que también han cumplido los suyos. Sólo que en su caso ha sido de forma un tanto más “peculiar”.

 

    Una de las Musas más Increíbles, quizá la más Almodovariana de todas, nos comentó que fue Estrella del Porno por un día. Sí, y gracias a una de las clientas de la clínica dental en la que trabajaba por entonces.

    La clienta (o paciente) se estaba abriendo –un camino- en el cine para adultos, y cuando se enteró que la Musa, junto a otra amiga que también trabajaba en la clínica, querían asistir al Festival del Cine Erótico pero no tenían entradas, les ofreció una forma gratuita: las haría pasar por finalistas en el concurso de “nuevos talentos”. Para ello, el día concertado, debían presentarse a la entrada del Festival “ataviadas” como tales.

    Dicho y hecho, ambas se plantaron en la puerta con sus vestidos más, más… frescos y sus tacones más, más… desafiantes.

    Yo le pregunté de dónde habían sacado el atrezzo, a lo que ella me respondió: “cari, cada uno desarrolla sus fantasías como puede”. Vamos, fondo de armario.

    En la entrada tuvieron que improvisar algunas respuestas a las preguntas que una empleada fascinada les hizo, del tipo: “¿y qué tal ha sido el proceso? ¿Ya desde el principio había chicos y chicas juntos?”

    Y ellas, claro, manteniendo el tipo (y el escote), respondiendo: “bueno, sí, en algunos momentos juntos, en otros por separado…”

    Finalmente encontraron sus nombres en la lista y pasaron, guardias de seguridad mediante, a la zona de “profesionales”. Por suerte la paciente de la clínica las vio a tiempo y pudo evitar que tuvieran que subir al escenario.

    ¿Lo mejor? No sólo vieron todo desde el backstage –por lo visto mucho más interesante que los espectáculos- sino que realmente hubo quien confundió a la Musa con una famosa estrella del porno. Se hartó de firmar autógrafos.

    Y hablando de la industria “picante”, otra Musa, cuyo sueño es dirigir óperas, también está logrando su sueño. Explico el por qué de la asociación. Un día recibe una llamada telefónica de una importante Institución de Cultura:

–          Buenos días, tenemos un encargo para usted.

–          ¿Ah, sí? ¿Y de qué se trata?

–          Queremos que dirija Porgy and Bess. Para niños.

–          ¿¿?!¿”?¿ ¿Pero usted sabe de qué va esa ópera?

–          No, pero la música es muy bonita, ¿no?

–          ¿Pero no sabe que es la historia de un inválido enamorado de una chica con drogadicción liada con un vendedor de drogas? ¿Que hay un asesinato? ¿Y que todos son negros?

–          Bueno, bueno, bueno, seguro que usted encuentra la manera.

    Y debéis saber que sí lo consiguió (de una forma muy ingeniosa), convirtiendo esa ópera en un espectáculo visto por miles de niños.

    Claro que los encargos surrealistas de dicha Institución no terminan ahí.

 

–          Buenos días, tenemos un encargo para usted.

–          ¿Sí? ¿Y de qué se trata?

–          Bueno, verá, es para dirigir una ópera, pero hay algunos problemas…

–          ¿De qué se trata?

–          Quedan 15 días para el estreno… Y tampoco tenemos dinero para vestuario o decorados. Pero hemos pensado en hacer una versión sencilla.

–          ¿Y qué ópera es?

–          Don Pasquale.

    La Musa aceptó (es una valiente), y al cabo de poco vuelve a recibir una llamada.

–          Buenos días, ¡tenemos buenas noticias!

–          ¿Ah, sí? ¿Y de qué se trata?

–          ¡Hemos conseguido algo de dinero, y hemos podido alquilar vestuario y decorados!

–          ¡Fantástico!

–          ¡Sí! ¡Un barco!

–          ¡¿Un barco?! ¿Pero es que no saben que don Pasquale se desarrolla en un caserón de la Roma del siglo XVIII?

    Pues bien, la ópera se llevó a cabo, y se desarrolló por completo en un barco. Cómo la Musa consiguió tal proeza es únicamente explicable por su excelente buen hacer y sus genes. Y digo genes porque tras saber que este verano ella, su hermano, su padre y su madre fueron a recorrer en coche Siria y Jordania, no me cabe duda.

    Para que os hagáis una idea: cerca de Petra la familia decide, siguiendo el consejo de un lugareño, pasar una noche en una gruta. Cuando están viendo cómo lo van a hacer, la Mamma (porque es italiana, y MUY fantásticamente italiana por lo que cuentan) suelta: “no os preocupéis, tengo sábanas limpias para todos”. Y organizó un dormitorio estupendo. Si esa mujer no es una productora / directora nata…

    Y no es que yo me pueda quejar, pues Lady Laca también es muy capaz. Por cierto que lo único que le preocupaba a ella de nuestras vacaciones es que no fuéramos a un país en guerra. No sé por qué le dio por ahí (no recuerdo haber veraneado en ningún escenario bélico más allá de las reuniones familiares). Sólo tras explicarle la situación de Japón se quedó más tranquila. Claro que cuando la llamé desde Hiroshima se debió de quedar un poco “traspuesta” (que diría ella).

    De hecho, ahora que lo pienso, ¡no os he contado nada de nuestro viaje por Japón!

    Bueno, me lo reservo para próximos posts 😉

    De momento me despido, alentándoos a que persigáis vuestros sueños. Y recordad: ¡Sed muy Felices!

P.d. espero no tardar tanto en escribir un nuevo post a partir de ahora. ¡Os he echado demasiado de menos!

¡Ah! Y gracias por ser tan inspirador@s. ¡Vuestras historias son una fuente de inspiración incomparable!

    • ¡Hola María!

      El inglés se habla en Japón más o menos como en España. Es decir, poco. Afortunadamente hay un sinfín de indicaciones, y lo mejor de todo, la AMABILIDAD y DISPOSICIÓN de su gente.
      De verdad, ¡HAY QUE IR!
      ¡Besos!

  • Tu post es otra llamada a perseguir los sueños que tenemos por muy raros o inaccesibles que éstos nos parezcan. Siempre había soñado con que alguno de los textos que escribo, o alguna de las fotos que hago, pudieran llegar al mundo. Bueno, al mundo mundial, no…. ya me entiendes, pero sí que de alguna forma poder compartir lo que siento a través de ellos. En el último año he podido realizar una exposición de fotografías y uno de mis escritos ha aparecido en una pequeña revista. No son grandes acontecimientos… pero sí forman parte de esos sueños que tengo. También he querido siempre pilotar un avión, jejeje! Y bueno… quién sabe, no?!?!?! Te dejo una frase que llevaba un muñequito que me compré cuando era una niña: Algunos sueños se consiguen, otros se roncan. Gracias por tus palabras e inspiración! Besitos!

  • Pues sí cumplir sueños es una satisfacción que te dura tiempo y que te deja un no-se-que-que-se-yo en el cuerpo que te hace sonreir.
    Yo, que siempre creí que había nacido para protagonizar Chicago (musical visto miles de veces en video y en cualquier ciudad donde este en cartel en mi visita), lo que son las casualidades ¿o debería decir causalidades? En el centro civico de mi ciudad se inicia un grupo de teatro musical que va a hacer Chicagooooooooooooo…es que claro…el tema tenía mi nombre y apellidos. Sí, me he apuntado.
    ¿que si canto? Hago playback en el coche, ¿eso cuenta? ¿Que si bailo? Mira, pues sí, para desestresarme…por el pasillo de mi piso. Ayssssssss, ojala que este sea un sueño…de los que se cumplen.
    Un besito, me alegro de que hayas soñado-cumplido-disfrutado Japón 🙂

  • Mi querido Mr. Kong, solidaríceme con su Musa directora de óperas; se puede imaginar que la entiendo perfectamente. Y lo de Lady Laca es perfectamente comprensible: un pueblo donde no se comen habichuelas con cerdo y el arroz no se hace con conejo tiene que ser un pueblo en guerra permanente.
    Cuéntenos ya su viaje, que estoy que me leo encima. Un besico con wasabi.

  • Maravillosa Eli: cuánto me alegro por tu exposición. ¡Deberías ser Patrimonio de la Humanidad!

    Colega Guadalupe: ¡qué ilusión ver tu comentario por aquí! Eres un sol.

    Adorada Rosa Palo: sus comentarios son igual que sus posts. Geniales.

    Querida Alicia:qué tremenda eres. Cuanto más te conozco, más alucino, jaja. ¡Ánimo con el musical!

    Genial UtRS:¡ea! ¡Por todo ello!

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