¿Qué hacer en un HOTEL?

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tan lejos y tan cerca.jpgHay cosas que se deben hacer en un hotel, y otras que no
. Hoy quiero iniciar una serie de posts que tratarán sobre el tema. Y para iniciarlo, nada mejor que contaros la anécdota viajera de una amiga, estupenda toda ella, que se fue a Cuba con otra amiga.

Mi amiga, que es maravillosa, lleva la tremendez en las venas, y para muestra el ejemplo de su abuela, que con 77 años le dijo: “nena me he apuntado a chaití, que ponen una música chill-jáu buenísima”, o que se ha abierto un facebook (cambiándose el nombre y poniendo la foto de su gato) desde el que ha enviado un mail al novio de su nieta con el siguiente mensaje: “Alberto, eres un tío guay; el que hace el bien a mi nieta me lo hace a mí”.

Yo estoy por la labor de montar una campaña para que nieta y abuela dispongan de un programa en prime-time. Sería la bomba.

 


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Pues bien, la nieta se fue con una amiga a Cuba, dispuesta a vivir, como en Dirty Dancing, The time of her live, pero lo que sucedió fue muy distinto.

Llegaron a La Habana, se alojaron en el hotel, y descubrieron que no conseguían acostumbrarse al cambio horario. Sufrían un Jet Lag King -Kong -size. Tenían sueño todo el día, pero por la noche no pegaban ojo, así que… ¡ea! ¡diazepán al canto! Resultado: se acababan despertando pasado el mediodía. Iban a comer al hotel, les entraba un sueño tremendo, tomaban una siesta… y se despertaban a las dos de la madrugada despiertas cual vampiros.


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Para equilibrar horarios tomaban otro diazepán, y así un día tras otro. Lo que más vieron fue “ANKAWA”, con Bertín Osborne, en la tele de la habitación.

Hasta que un día decidieron que no podían seguir así. Hicieron esfuerzos sobrehumanos para estar despiertas, se pusieron sus mejores ropas insinuantes y veraniegas (escotazo y falda corta) ¡al fin y al cabo estaban en Cuba! y salieron a la calle. Resultado: las cubanas NO visten así. No habían andado diez metros cuando:

  1. unos hombres les preguntaron “el precio”.
  2. unas jineteras las increparon por “competencia desleal”.

 

Volvieron a la habitación, se cambiaron, y tomaron un taxi para recorrer la ciudad. El taxista, muy simpático, tras mostrarles las maravillas de La Habana, las dejó en una
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céntrica plaza. Sin tiempo de reacción, un niño se acercó a la amiga, pidiéndole de todo. Ella, mujer preparada, abrió su bolso -prudentemente situado bajo su cuello, cual tonelete de San Bernardo- y se dispuso a sacar unos caramelos. En el interior del mismo, y para que veáis que es una mujer PREPARADA, llevaba, entre otras cosas:

          12.000 caramelos

          150 lápices de colores

          80 pintalabios

          345 sombras de ojos

Es decir, todo aquello que las guías recomendaban poder regalar en Cuba.

 

Fue abrir el bolso y aparecer varias manos diferentes a las suyas introduciéndose en él. Un grupo de mujeres la había rodeado por completo para robarle mientras a mi amiga
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la agarraban aparte. Mi amiga no paraba de decirle: “¡los pasaportes! ¡Nena, vigila los pasaportes!” Mientras la otra, intentando deshacerse de aquella maraña de manos, empezaba a lanzar maquillajes al aire al grito de “pitas” “pitas”.

Aún en estado de shock las turistas intentaron negociar con las jineteras: si las dejaban en paz, por la noche, a las 22h, les ofrecían que se acercaran hasta la puerta del hotel para regalarles ropa. Por supuesto dieron un nombre de hotel distinto al suyo.

Las mujeres aceptaron, y las turistas siguieron su paseo por la ciudad. Pero durante el paseo continuamente se las iban encontrando, y las jineteras no paraban de recordarles “a las 22h, ¿eh?”.

Total, que volvieron al hotel, y los dos días que les quedaban en la ciudad no se atrevieron a salir del mismo, por miedo a encontrárselas. Al menos tenían piscina. Y a Bertín Osborne.


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Tras la Habana, habían reservado un Resort de Lujo en Varadero y allí que se fueron, ilusionadas con todo lo que la pensión completa les podría ofrecer.

El autobús que iba dejando a los turistas en sus hoteles iba haciendo su recorrido, y ellas iban diciendo: “jajaja, ay nena, vaya hotel más cutre tiene éste, qué pena nos da”.

Hasta que llegaron a su hotel, que ni Resort, ni Lujo. Y por poco ni hotel. En nada se parecía a las fotos. De haberlo hecho, hubieran podido decorar una revista sobre funerarias.

Dispuestas a ahogar sus penas, pidieron la primera ración de cócteles, se encaminaron a la playa, y se quedaron dormidas al sol. Si hubieran estado despiertas y en el hotel habrían podido participar de la reclamación colectiva que realizaron el resto de huéspedes, gracias a la cual fueron trasladados a otro hotel
playa cuajadita.jpgsuperior. Sin ellas.

Volvieron, eso sí, morenas y descansadas.

 

Cuánto me gustaría que pudierais oírla explicándolo personalmente. No es que sea ingeniosa y graciosa. Es que es brillante. La gran monologuista que espera este país.

 

Qué hacer en un hotel.

 

Los hoteles suelen ser lugares especiales -o deberían serlo- que nos permitan evadirnos, soñar, intimar más y mejor con nuestras parejas…

Seas o no seas huésped. A mí personalmente me encantan los bares -y los restaurantes- de algunos hoteles. Suelen tener un estilo muy cuidado, intimidad, y, cada vez más, unas terrazas  (o incluso jardines) impresionantes.

 

Llevado por la curiosidad, y teniendo en mente los establecimientos icónicos de grandes ciudades como Nueva York, París, o Londres, que se convirtieron en puntos de reunión de los ciudadanos, escenarios de fiestas, o centros en los que planear mil proyectos, quise preguntar a diferentes hoteles de Barcelona cuál era la relación que deseaban mantener – si es que deseaban mantener alguna- con los habitantes de la ciudad.

¿Querían ser hoteles transparentes u opacos?

¿Todos sus servicios estaban encaminados al huésped o contemplaban formar parte del ocio de otro tipo de cliente?

Y esto es lo que me dijeron…

 

HOTEL DUQUESA DE CARDONA (Hotel Boutique 4 estrellas)

 

exterior del hotel.jpgIniciaré la serie de posts con este hotel, que podemos considerar una joya por diversos motivos. Para empezar no pertenece a ninguna cadena, sino a una familia, que también posee un establecimiento en Cardona (en el centro de Cataluña), y que quizá por eso cuida especialmente al local y a sus clientes. De hecho el hotel, que ocupa un palacio originario del siglo XVI remodelado en el XIX, fue galardonado por el modo en que se rehabilitó. Es fácil detectar por sus espacios elementos de las diversas épocas.


 

terraza 1.jpgUbicado en una zona céntrica pero poco habitual, está a medio camino de Las Ramblas, el barrio Gótico y el Born, y disfruta de una vista impresionante del puerto. No existe edificio alguno que interrumpa la mirada desde su terraza.

 

Ante mi pregunta, Adriana Alves, la encantadora responsable del restaurante y mente inquieta y privilegiada, me comentó las propuestas y proyectos que ofrecen al visitante no alojado.


rincón del restaurante.jpgSu restaurante
, bajo las bóvedas de la antigua cochera, con entrada desde la Calle Mercè y el Paseo Colón, ofrece diversas posibilidades. Además de la carta podremos encontrar desde un menú de calidad al mediodía de 15 euros a menús degustación a precio reducido las noches de jueves, viernes y sábado.

Las noches de los sábados las cenas incluyen espectáculo en vivo. Actualmente se llevan a cabo dos: Balas Sobre Broadway y Ópera (este último una vez al mes).

Más adelante se desarrollarán jornadas gastronómicas en las que se invitaran a arches-of-the-restaurant.jpgchefs del mundo.

 

¿Se puede pedir más? pues sí. Si aún deseamos algo más íntimo y especial que disfrutar de su mobiliario de época mezclado con sillas de Philippe Stark, podemos solicitar el reservado de la planta superior, a modo de palco, desde el cual nos atenderán especialmente mientras observamos el espectáculo. (Y si deseáis el restaurante para una celebración privada -con o sin espectáculo- también lo podréis reservar).

 

Un consejo: animaos a tomar una copa de cava con una flor de hibiscus en su interior. La flor se irá abriendo dentro de la copa mientras transcurre la velada, tras la
 cual os la podréis comer. El sabor de la misma, impregnada de cava es delicioso. Claro que si prefieres no tomar alcohol podrás solicitar su Carta de Aguas.

 


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Si el tiempo lo permite cualquier persona puede subir a tomarse algo en la espectacular terraza, en la que en verano las vistas al puerto comparten protagonismo con las proyecciones junto a la piscina y los músicos los viernes y sábados noche. Yo fui con la doctora Glam un atardecer de
 
verano y no tengo palabras.

 

Más opciones: puedes utilizar su Sala Cardona (similar a un pequeño salón inglés) para llevar a cabo workshops, entrevistas, trabajos, etc. No en vano el hotel quiere ser punto de encuentro de
salón Cardona.jpgartistas.

 

Y si se te hace tarde, estás en el restaurante, la terraza o simplemente cerca y te apetece quedarte a dormir, están pensado un sistema de “habitaciones de último minuto” para que compruebes desde tu móvil opciones de habitaciones a precios inmejorables.

 

Porque si decides alojarte no sólo hallarás un trato excelente y terraza 2.jpgpersonalizado sino que también podrás tener la posibilidad, por ejemplo, de que un vecino del barrio de toda la vida, ex vecino de Picasso, te lleve a dar un paseo por los rincones cercanos al Duquesa de Cardona mientras te cuenta anécdotas reales.

            Genial, ¿verdad?

 

No olvidéis regalaros momentos especiales y… ¡sed muy felices!

 

 

 

 

  • AY, por favor no me he podido reir mas!!!!eres un genio!!!Yo lo contare bien pero tu lo escribes mejor, gracias un honor ver mis memorias plasmadas, jajajaja.

  • jajaja! Me has alegrado la semana, como me he reído recordando la historia de las turistas en Cuba, pero que memoria tienes!!! me has dejado alucinada, eres increíble! y estoy totalmente de acuerdo contigo se ha de hacer monologuista ya, aunque ya lo es en petit comité, yo me rio tanto con ella…la próxima que la veas dile que te cuente la historia de cuando fué a ver el Canto del Loco, no tiene desperdicio jeje

  • Hola, acabo de leer tu post sobre Cuba y Hoteles. Últimamente tengo a mi hija mayor enganchada a la granja y gracias a ella estoy un poco más al día de lo que se cuece por aquí. Por fín, les he puesto la película de Peter Pan y me han dejado un rato el ordenador.
    ¡ Cómo me gustaría contarte mi experiencia en Cuba! Yo estuve hace ufffff, ya casi doce años, y te puedo aseguar que al menos en 1.998 las cubanas vestían, bueno, casi ni vestían jaja. Lo que les parecía extraño era que yo con mis 25 añitos no tuviera uno o dos churumbeles a mi alrededor. Con eso te digo todo. Igual, las cosas han cambiado desde entonces, pero yo era más o menos una monja comparada con ellas. Pasé unos días estupendos en la Habana, y como casi todo el mundo me fui a Varadero. Al día siguiente de llegar nos “atacó” un huracán, tengo fotos, así que pasamos cuatro días en la barra del bar del Hotel, mojito va, mojito viene, por la noche y para variar Cubalibres… ¡qué experiencia! De la barra del Hotel a la habitación, vamos, que volví igual de blanca y con más alcohol en dangre que una destilería. No me enrollo más. Dios, las niñas quieren Nesquik, ni Peter Pan las aplaca. Prometo escribir. Al menos ahora si Miguel no encuentra trabajo puedo colocar a las niñas de granjeras.
    Muchos Besos

  • Brillante!!!!!
    Si Almodóvar conociera a nuestra Courtney…
    No puedo esperar a que nos cuente el capítulo de “que-te calleeeeeeeeeeeeeeeeees!!!!”
    😀

  • uff, eso lo llevo diciendo desde que llegué a frikilandia, se viene Almodovar y le da para 7 películas…
    ah! lo que me he reido contigo y tus amigas en Cuba!! eres el mejor antistrés

  • Que hartón de reir!! Me imagino la escena de las “pitas, pitas, pitas” y me troncho, pero que disgusto para ellas, las pobres!!…. PD: Tomo nota del Hotel Duquesa de Carmona, seguro que iré a cenar algún día!! Besos!!

  • Almodóvar ya ha vuelto, así que iniciemos un grupo de presión en Facebook que se llame algo así como “Quiero que Pedro ruede una peli sobre Mr. Kong, sus musas y Lady Laca como protagonista absoluta, enchanelá de arriba abajo y cantando por Mari Trini”. Me pongo a ello. Que tiemble Marisa Paredes. Un beso.

  • Me encanta el Hotel que has propuesto, como siempre, Barcelona en la vanguardia, no conocerás algo parecido en Madrid?, estoy buscando algo especial para el próximo cumpleaños de mi esposo, así yo también me regalo…

  • Tras las risas cubanas (mi mejor amiga se fue allí de luna de miel y- auqnue muy abiertamente no lo dice- yo creo que hubiese preferido pasarla en Chinchón) sólo puedo decir que tomo nota del estupendo hotel (quiero, quiero, quiero) y si me permiten cambiar el cava por champagne ;-P pues como que deseoso me hallo de poder comerme la deliciosa flor.

  • Las abuelas! Tremendos tesoros!
    A la mía, le debo mi afición al cine. Recuerdo que en casa, mi madre se iba a dormir muy temprano, porque madrugaba muchísimo. Y bueno, se iba ella a dormir y casi que todos, por no hacer ruido. Por aquel entonces, yo dormía con mi madre, por problemas de espacio en la casa. Así que, cuando mi abuela consideraba que mi madre estaba dormida del todo (por supuesto, que yo también estaba, soy de las que antes de que la oreja toque la almohada ya estoy en el país de los sueños más profundos, jajaja!), venía a despertarme para ver las películas de la noche! Cerrábamos todas las puertas y poníamos el volumen flojito, pero ahí estábamos las dos, viendo las pelis de entonces: Rock Hudson, Gregory Peck, Kirk Douglas, Errol Flyn… aquellos héroes que llenaban mis carpetas del cole! Trabajaba además en un cine del barrio, así que las sesiones dobles las repetíamos una y otra vez, una y otra vez, jajaja! Todo el sábado por la tarde metidos en el cine por 250 pesetas! Qué fuerte!
    También le debo mi afición a la lectura… además de la paga, siempre me daba dinero para comprarme el número de Heidi de la semana (tengo toda la colección encuadernada!, después fue el Super Pop o el Nuevo Vale y, finalmente, la colección de narrativa contemporánea con 100 buenas novelas.
    Ahora ella tiene 96 años y está en un proceso de demencia importante… pero creo que si estuviera bien, seguiríamos compartiendo aficiones. Ahora, no entiende mucho las cosas, pero cuando le pongo delante la cámara de fotos, se pone a posar! Jejeje!
    Sé que el post estaba más relacionado con los hoteles, pero uf! mi abuela es un pedacito de mí y no he podido evitar hablar de ella. Espero que me perdonéis este guiño de agradecimiento y celebración por nuestras abuelas!

  • Después de este comentario de Eli, Agustín, creo que tengo muuuuchas cosas a comentar sobre mi abuela, en un proceso un poco más lento que la de Eli… pero lo vamos a dejar para otra ocasión…
    Sobre los hoteles en Cuba… de hecho, me reí muchísimo porque la Cuba que vieron tus amigas no tiene nada que ver con la que pude descubrir yo… salvo cuando reservamos un resort en Guardalavaca pensando vivir un par de días como unos reyes, mimados, cuidados y con todas las comodidades… un paraíso, vamos. Nuestra sorpresa fue que habíamos reservado un resort donde los cubanos con un poco de pasta pasaban su fin de semana y era imposible escuchar el silencio, dejaban la playa hecha un asco, acababan con el bufet libre, dejando el bizcocho del pastel y comiéndose sólo el merengue que le habían echado por encima, y, para colmo, se volvían súper exigentes con sus “compatriotas” que les estaban “sirviendo”… Por no hablar de la discoteca… sin comentarios. ¡Qué desilusión! Lo bueno es que pudimos entablar amistad con los recepcionistas (cubanos) y les transmitimos que aquello no nos gustaba nada… y acabaron recomendándonos un restaurante fuera del resort!!! (aceptando que aquello “no era para nosotros”). Aquel par de días echamos de menos las casas de familias donde nos alojamos durante todo el resto del viaje… y donde nos cuidaron tan bien. Cuba… un país que todavía no he podido entender del todo y de pesada digestión (en sentido figurado y en el real…).
    Felicidades por el post! Es realmente gracioso!

  • Genial UtHC: estoy contigo. ¡Programa ya y Premio-Hotel!
    Maesta Mercè: ¡no, no hay que perdérselo para nada!
    Maravillosa C: el honor es mío. ¡El mundo debería tener la oportunidad de escucharte!
    Adoradísima M: la semana me la alegras tú con tu presencia. ¡Fijo que le pido la anécdota!
    Tremenda Fujitsubo: jajaja, te imagino bajo el huracán y la mente se me dispara.
    Adorada Regina: nuestra Courtney es LO MÁS. Jaja, sí, ¡esa anécdota merece contarse!
    Amiga Sonia: la mezcla frikilandia + tú debe de dar para una teleserie entera. ¡Queremos detalles!
    Adoradísima Rosa Palo: si esa película llega a hacerse revolucionamos la taquilla, jaja. Lo de Mari Trino, 10 points.
    Colega María: iré pensando a ver qué te puedo recomendar por Madrid… ¡un beso!
    Seguidísimo Esmoquin: ya se veía venir que a ti te gustaba lo bueno-bueno, jaja.
    Musa Grelinno: ay que ver tú y tus manías, jaja. NO, es CAVA Y PUNTO 😉
    Maravillosa Eli: la imagen de tu abuela contigo viendo las películas es preciosa. Mil gracias por compartirla. ¡De tal palo tal astilla!
    Muso San Miguel: lo que debe de haber sido ver esas escenas cubanas… OMG!
    Maestra Gemma: el hotel te encantará. Y la escena de “Pitas Pitas” es impagable, jaja, ¡estoy de acuerdo!

  • jajaja, que bueno!! Lo de la abuela y la nieta estoy contigo, un programa ya!. El viaje muy gracioso, pero claro nos hace gracia porque no eramos nosotros que sino…. así que a reirnos que me he pasado un rato muy divertido.jiji.

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