¡Temporada de rodajes!

¡Hola a todos!

Un año más vuelvo ser imagen y embajadora de Rowenta para España y también a nivel mundial. Estoy muy emocionada porque llevo ya 3 años trabajando con ellos y que depositen tanta confianza en mí es realmente un honor. Trabajar además con un equipo que ya es familia es toda una delicia. Este año por haber estado embarazada estábamos un poco fuera de fechas y con el tiempo justo para rodar todas las campañas. Así que hemos tenido que concentrar todos los rodajes y las sesiones de fotos en un mes y han habido semanas de auténtica locura.

Hoy quisiera hablaros de los entresijos de un rodaje de un anuncio de televisión, que aunque luego sólo se vayan a publicar 30 segundos en pantalla detrás hay muchísimo trabajo.

Este es uno de los dos días de rodaje que hemos tenido, con tres localizaciones y desplazándonos de arriba a abajo de la ciudad, fue un día súper intenso pero estoy deseosa de ver el resultado.

Empezamos el día con rodaje en exteriores, afortunadamente el tiempo era estupendo y corría una brisa que nos ayudaba mucho con el movimiento del pelo, aunque para ciertos momentos un ventilador también nos hizo falta. Aquí se puede observar al cámara, al técnico, al asistente que sujetaba el reflector y al peluquero con el ventilador.

Rodar en mitad de la calle puede ser muy divertido pero también es mucho más difícil. Hay que estar pendientes de que nadie se cuele en el tiro de cámara y también intentar molestar lo menos posible al resto de transeúntes. Además hay que repetir las tomas muchísimas veces hasta que sale la perfecta.

Después pasamos a trabajar en primeros planos en estudio donde se puede controlar mucho mejor la luz, el sonido, y los fondos. Pero aquí tengo muchísimo menos margen de movimientos. Te ponen líneas en el suelo donde tienes que parar y no moverte para no salir de foco. Mirar a un punto en concreto tener el gesto adecuado, la rapidez de movimientos justa… en fin, hay muchísimos factores a tener en cuenta para que salga un buen trabajo.

Y algo que también ha que tener para los rodajes es paciencia, y mucha además. En cada plano se necesita cambiar el ángulo de cámara, las luces, ajustar vestuario, pelo y maquillaje. De una toma a otra quizás hay que esperar una hora, pero en muchas ocasiones tienes que simplemente estar ahí, en tu sitio, sin moverte.

Y claro, el aburrimiento tiene sus cosas y yo me hago un montón de fotos.

Durante estas largas jornadas intento comer y beber lo más sano posible para estar alerta y con energía. Suelo pedir de antemano comida especial para no tener la tentación de picar del catering. Intento sentarme a comer, y no comer de pie, aunque sean sólo 20 minutos. Normalmente lo hago sola en mi camerino ya que es el único momento del día donde nadie me está observando.

Seguimos rodando y, ¡acción!

Terminamos el anuncio de nuevo en exteriores pero esta vez ya era de noche. El patio de un hotel fue el escenario para mis últimas escenas. Intentar no tropezarme con mis tacones de aguja sobre el suelo empedrado era mi mayor concentración. 

Al anochecer empezó a hacer un poco de frío. Ya llevábamos 13 horas de rodaje y el cansancio empezaba a notarse.

Pero siempre tengo lista mi mejor sonrisa para la cámara. No importa si tengo frío o calor o si estoy cansada, enfadada o triste, siempre tengo la sonrisa como mi mejor arma, mi escudo. Me encanta mi trabajo, creo que es un privilegio llevar ya 20 años viviendo de la moda y la televisión, pero no es tan fácil como parece.

Espero que os haya gustado mi paseo durante un día de rodaje y que os haya resultado interesante.

¡Muchísimas gracias por leerme!

Un beso

Y hasta el siguiente post.

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