9 meses de espera

¡Hola a todos!

Hoy tengo un post muy especial para vosotros. He abierto mi corazón para contaros cómo he vivido este segundo embarazo de principio a fin. No sé si es porque los segundos son más difíciles, teniendo ya un bebé de dos años que te consume toda la energía, o ha sido mala suerte pero este embarazo no lo he pasado tan bien.

El embarazo de Alan fue una maravilla, a pesar de sufrir con los olores (los perfumes me causaban nauseas) los primeros meses y un poco de dolor de costillas, el resto fue como la seda. Sin embargo tuve un parto totalmente diferente al que había imaginado. Después de un embarazo tan bueno esperaba dar a luz con mucha ilusión y teniendo claro que quería que todo fuese lo más natural posible. A punto de cumplir las 40 semanas de embarazo empecé a sentir contracciones muy fuertes por la noche, durante varias noches, que cesaban durante el día y decidí ir al hospital a que me hicieran un chequeo. Me dijeron que ya estaba dilatada un par de centímetros y que podía ingresar esa misma tarde. Nada más llegar me pusieron oxitocina y poco a poco fui dilatando hasta llegar casi al final durante 10 horas de trabajo de parto.

Mi sorpresa fue cuando de repente todo el mundo se alarmó y me dijeron que me llevaban a quirófano para hacerme una cesárea, no entendía nada, no me lo podía creer. El ritmo cardíaco de Alan había cambiado y había sufrimiento fetal, no se podían arriesgar y tenían que abrir. El problema era que el cordón umbilical se había colocado en un lado de la cabeza de Alan (lateroincidencia de cordón) y con cada contracción se quedaba sin oxígeno. Fue uno de los peores momentos de mi vida. Hasta que no oí el llanto de mi hijo y me dijeron que estaba bien casi no pude respirar.

Sin embargo esta vez ha sido todo diferente, hoy os explico como ha sido mi embarazo mes a mes y más adelante os contaré cómo ha sido el parto de Aura.

Los primeros meses nunca suelen ser fáciles, te invade una mezcla de alegría y miedo a partes iguales. Alegría por la buena nueva pero con miedo de que el embarazo tenga algún problema y no se desarrolle correctamente. Dar la noticia a todo el mundo es lo que más te apetece pero hay que ser precavidos y hasta las 12 semanas es mejor decirlo sólo a los más allegados. Así que esas primeras semanas te sientes hinchada, cansada y con muchas náuseas pero no se lo puedes decir a nadie. Sobretodo si eres modelo y no quieres que se entere la prensa.

Recuerdo haber hecho varias presentaciones durante los meses de octubre y noviembre donde me sentía francamente mal, pero tenía que aguantarme y no decir nada. Afortunadamente en mi caso sólo me duró hasta el cuarto mes y poco a poco empecé a sentirme yo misma. Además para entonces ya me habían dicho que todo iba sobre ruedas y ya pude dar la noticia en redes sociales.

Poco después supimos que iba a ser una niña. ¡No sabéis el bote que dí al enterarme! Yo pensaba que me daría igual si fuera niño o niña pero mi inconsciente no.

De todas formas yo ya lo presentía, tanto en mi primer embarazo como en éste he acertado con el sexo del bebé. Con Alan tuve una pequeña corazonada pero con ella estaba totalmente convencida. Llamadlo instinto maternal o como queráis pero desde el primer momento hablaba de LA bebé y no tenía lugar a dudas.

Cumplí los 6 meses de embarazo llena de energía y con muchos proyectos profesionales. El que más ilusión me hizo, que además os conté en el blog, fue desfilar en la 080 de Barcelona. La primera modelo española en desfilar en una pasarela tan importante. Fue un día largo y en mi estado me sentí más cansada de lo normal pero fue una experiencia inolvidable. esafortunadamente nada más regresar a casa empecé a sentir molestias en el pubis, un dolor punzante que me impedía hacer vida normal. De repente me sentí totalmente inútil para hacer mis tareas cotidianas, tuve que dejar de hacer ejercicio, ya que después empeoraba, y sólo salir a caminar era muy difícil. Pensé que sería un cúmulo de estrés y de sobrecarga por todo el trabajo y decidí tomarme unas semanas de descanso a ver si mejoraba.

Estar más tranquila y seleccionar bien mis últimos trabajos me ayudó muchísimo pero se avecinaba una dura prueba, mudarse a una casa nueva. Después de 7 años viviendo en la misma casa, hacer la mudanza no iba a ser fácil. No podía coger peso y hacer la selección de qué llevarme y qué dejar fue casi imposible. Así que acabé con miles de cajas que no sabía donde meter ni cómo organizar. Además las fechas para hacer el traslado definitivo se iban alargando en el tiempo por problemas de último minuto. Primero era diciembre, luego febrero, marzo, al final nos mudamos el 4 de abril, justo el día del cumpleaños de Rudy.

Foto para Elle España

Fotógrafo Borja de La Lama, maquillaje y peluquería Paula Soroa, Estilismo Nuria Sanchez Mediavilla

Embarazada de 7 meses seguía trabajando y realizando sesiones de fotos y eventos, a pesar de las molestias, estoy contenta de haber hecho tanto en mi estado y de haber aportado mi punto de vista sobre la imagen de la mujer embarazada.

Foto para Elle España

Fotógrafo Borja de La Lama, maquillaje y peluquería Paula Soroa, Estilismo Nuria Sanchez Mediavilla

Mis 8 meses de embarazo fueron sin duda los peores. Ya acostumbrada al dolor de la pubalgia e intentando reducirla con la ayuda de una faja empiezan los dolores de la ciática. Un calambre penetrante que surge de ambos glúteos y baja por las piernas. Habían días en que necesitaba ayuda para levantarme de la cama o del sofá y un brazo fuerte que me agarrase para no caerme en los primeros pasos. Tomo la decisión de buscar ayuda profesional.

Doy con Bmum, una clínica enfocada a la embarazada donde me presentan a un osteópata gestacional. Desde la primera sesión noto un alivio inmediato. Las 4 sesiones siguientes, un total de 5, no hacen más que hacerme sentir mejor y mejor. Ya casi con 38 semanas de embarazo por fin puedo volver a hacer vida normal. ¿Por qué no habré ido antes? Y esto es sólo el comienzo de una fructífera relación con ellos, os contaré en más detalle en el siguiente post.

¡Llegamos a los 9 meses! Ya instalada en la casa nueva y con todo listo para la llegada de Aura. Han sido meses duros, con mucho estrés, cambios y superando dolores pero por fin ya ha llegado el momento. Me siento nerviosa pero ilusionada, inquieta pero tranquila porque sé que es un momento maravilloso.

Sólo podía cruzar los dedos y esperar que todo saliera bien. Que mi niña viniese sana y fuerte y que pudiera tener el parto que siempre he querido. Y así ha sido, pero tendréis que esperar un poquito para que os cuente el resto…

¡¡Muchas gracias por leerme y apoyarme!!

Un beso enorme.

 

  • Qué maravilla ???? gracias por compartir BTU experiencia. Yo tuve un primer embarazo buenísimo, y el parto genial y rápido así que cuando vaya a por el segundo temo que el Karma se quede agusto ????

  • Me alegro de que fueras a Bmum y te atendiera su Osteópata Gestacional, Sergio Peinado. Fue la mejor decisión que pudiste tomar. Yo le conocí por casualidad en mi tercer embarazo, hace ya 2 años, y fue todo un acierto empezar a ir a las sesiones de Osteopatía Gestacional con Sergio. Tanto que cada vez que alguien me dice que está embarazada se lo recomiendo a ciegas. Lo cierto es que la Osteopatía Gestacional es una técnica por desgracia desconocida para la mayoría de las embarazadas y que, sin embargo, aporta numerosos beneficios tanto a la mamá como al bebé. Incluso cuando el bebé viene de nalgas, es capaz de darle la vuelta para que se ponga de cabecita. Lo cierto es que no se como lo hace, pero intuyo que será liberando las tensiones del útero para que pueda moverse el bebé. No tengo más que palabras de agradecimiento para Sergio. Es una maravilla. Yo en sus sesiones, conseguí liberar las tensiones que se forman en el útero, y en la musculatura, me corrigió la desviación de la pelvis… todo esto provocado por el peso y la postura del bebé… Cuando estaba de 8 meses, pasando una situación de stress comencé a tener un montón de contracciones y fue ir a una de sus sesiones y esas contracciones desaparecieron. Antes de nacer Jaime tenía claro que el primer regalo que le haría nada más nacer, sería una sesión de osteopatía con Sergio, porque además es un gran Osteópata Infantil. Y qué decir de Bmum, Abí y Jackie, absolutamente encantadores y grandes profesionales, da gusto ir a su clínica. Con ellos cogí también el servicio de Salus, porque como autónoma que soy para mí era una inversión, porque necesitaba recuperarme y que enseñaran a Jaime a aguantar por la noche. Las Salus que tienen son maravillosas. A mí me mandaron a Sara, una enfermera pediátrica que trabaja en Urgencias de un Hospital. Vino a atenderme desde la primera noche en el Hospital y también es algo que recomiendo. Siempre les estaré agradecida, tanto, que en cuanto puedo les recomiendo a todos.
    Es muy importante que las embarazadas se cuiden desde el minuto 0 y muchas veces no lo hacen por falta de información.

  • Helen , me alegro que todo te haya ido bien, pero deja que te aconseje.Aunque te haya ido bien con la osteopatía, recuerda que debe ser un Fisioterapeuta titulado, colegiado.Tendrá todas las garantías profesionales.La osteopatía no es una especialidad española.Ponte siempre en manos de profesionales colegiados.Por tu salud.

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