Fin de año en Murcia

Dije adiós al 2014 en la región de Murcia, en el Hotel Siete Coronas de su capital. Fui allí con la esperanza de encontrar un poco de calor, pero hacía frío, sol y frío; tanto es así que la noche del 31 de diciembre fue una de las más frías de mi vida y, a pesar del calor de mis amigos, tuve que tomar una, dos y hasta tres copitas. Sin embargo, guardo un grato recuerdo de mi estancia.

La Catedral: Desde que Jaime I conquistó Murcia (1266), la antigua aljama mayor quedó consagrada Catedral. La vieja mezquita, ya templo cristiano, subsistió hasta mediados del siglo XIV, en que el obispo, Pedro Peñaranda decidió acabar con su ruina e iniciar las obras de un nuevo templo. La Capilla de los Vélez es la joya gótica de la catedral y una de las más importantes levantadas a finales de la Edad Media en España. La obra se detuvo a lo largo del siglo XVII y, retomado el proyecto durante el siglo XVIII, fueron ejecutándose los distintos cuerpos hasta su coronamiento.

Éste, diseñado bajo los auspicios de la Academia de San Fernando, es de Ventura Rodríguez. En suma, toda ella una auténtica joya.

Los Belenes: Hacía mucho que no había dedicado mi tiempo a visitar belenes en navidades y los de Murcia valían la pena, especialmente el que se exhibe en el Museo Salzillo.

Museo Salzillo : Referente cultural y artístico en su género, es uno de los más importantes del panorama español. El más valorado y visitado de la ciudad de Murcia, está dedicado a uno de los escultores señeros del barroco, Francisco Salzillo (1707-1783). Hijo de napolitano y murciana, mezcló de forma magistral el colorido y realismo italianos con el profundo sentido religioso español propio del momento. La colección del museo, desde su creación en 1941, se asienta sobre tres pilares básicos: los pasos de Semana Santa, el Belén (de más de quinientas piezas) y los bocetos del taller de Salzillo.

El Museo Taurino: El mismo día de la inauguración de la plaza de toros de La Condomina se crea el hoy decano de los clubes taurinos del mundo. Este club taurino alberga en su interior un Museo Taurino cuyos contenidos combinan pintura, artes gráficas, textiles, útiles y objetos, documentación histórica y piezas de arte contemporáneo, entre las que destacan cabezas de toros importantes que han pasado por la Condomina, una colección de carteles murales, cuya antigüedad va desde 1887 a 1913; una colección única en España, de más de 30 panderetas pintadas por pintores murcianos; más de 300 carteles desde 1830 a 1935, trajes de luces, capotes de paseo y otras prendas del vestido de torear.

El Club Taurino de Murcia ha sido distinguido por su antigüedad con las medallas de Oro y Plata de la Real Federación Taurina de España y con la medalla de Oro de la Región de Murcia.

Debo añadir que fui a Murcia “a pagar un tributo sentimental”, así, entre comillas, pero muy sentido. El consejero de Cultura de Murcia me invitó, en cierta ocasión, a participar en un congreso sobre la actuación de las mujeres en el mundo de los toros. Esta invitación incluía todo: una estancia de fin de semana en el Hotel Hispano, viaje en tren, entradas para la corrida y hasta la merienda para tomar en la plaza toros. Además, eran las Fiestas de Moros y Cristianos y sólo quiero decir que los murcianos lo saben hacer. ¡Fenomenal! Posteriormente, fui a otro congreso, esta vez de la Sociedad Española de Periodística y me alojé en el Hotel Rincón de Pepe, ambos son lugares señeros del lugar.

Tengo que finalizar este post confesando que, en esta ocasión y para recordar, fui a comer al Restaurante Hispano ubicado frente al hotel, (que hoy está cerrado) y al Restaurante Rincón de Pepe. Son dos lugares que hay que recomendar a todas las personas que visiten Murcia.

Al final, todo perfecto, pero con frío.

Forneas

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer