Nos vamos de boda

Parece que no sólo la “primavera la sangre altera”. Septiembre ha llegado con fuerza y promete no dar tregua hasta Noviembre.

La Finca de La Concepción, en Marbella, fue testigo del enlace entre Vanessa Revuelta y Guillermo García Moreno de las Casas. Una boda, viva imagen a la de los padres de la novia, Luisa y Félix Revuelta, especial, diferente y con un toque teatral que le dio el punto original.

Es imposible estrenar vestido para cada ocasión, y lo fantástico de un look es saber combinar los accesorios y cambiar las piezas del puzle para dar lugar a que una misma prenda tenga varios registros. En el 2015 me hice a medida un traje de la firma Española de costura Tot – Hom. Rojo, combinado con pequeños puntos blancos que iban a tono con la boda veraniega y campestre a la que asistí. Unos años más tarde, este mismo vestido es el que me he puesto para esta última boda, combinándolo con otro tipo de accesorios y dándole un aire retro y menos campestre al look.

La combinación del negro y el rojo es una mezcla de colores potentes y le da un punto sexy sin necesidad de usar escotes, ya que recordemos que ese día las protagonistas son las novias y los actos religiosos bien merecen prudencia a la hora de enseñar.

Blazer negro sobre los hombros de la sastrería Francesa Úngaro, stilettos de Christian Louboutin con su emblemática suela roja y en charol, al igual que el cinturón XXL de Saint Laurent. El bolso joya, fue un regalo de los diseñadores de Valentino cuando me case y las joyas del armario de mi madre.

No suelo maquillarme mucho y simplemente uso una buena base y colorete. Para romper y jugar con el contraste opté por un rojo intenso en los labios de L´Oreal.

Ni todas las bodas son iguales ni todos los protocolos valen para cualquier momento.

Hoy se casan dos hombres maravillosos que rebosan amor. Pelayo Díaz y Andy Mc Dougall. Lo hacen a media mañana en el Palacio de la Fresneda, en El Escorial. La moda juega un papel importante y los clasicismos pasan a un segundo plano. Ni hay que ser demasiado moderno ni tampoco demasiado clásico. Los términos medios nunca fallan, y lo principal es tener claro que la ceremonia empieza a las 13h con lo cual, los largos con cola salvo que sean vaporosos, ligeros y discretos no son apropiados. Los escotes de vértigo y las transparencias son para la noche. El día invita a la frescura y naturalidad. Dejemos que hoy brillen los novios y el sol.

 

Mi look es de la diseñadora Colombiana  Silvia Tcherassi. Un vestido tobillero en seda de finas rayas rosa palo y verde. Los pendientes son de mi colección cápsula, FFL, en forma de Lírios y en color azul turquesa para darle un toque de color. Brazalete esmaltado de la también colombiana Flor Amazona, clutch nude de Rinkel y sandalias de Sergio Rossi. 

 

 

No se puede estar en dos sitios a la vez, pero si uno se organiza lo imposible se hace posible. Mientras leáis este blog ya estaré en la boda de mis queridos Pelayo y Andy, una de esas bodas que hacen especial ilusión por lo que significan los dos para mí. 

Con mi moño bailarina, mi maquillaje natural y el cariño que le pone el equipo del Salón de Moncho Moreno arranco mi último día con 43 años con maleta en mano como no podía ser de otra manera. 

Dos trajes para un mismo día. Tres escenarios. Madrid, El Escorial y destino final Málaga. 

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