Planes irresistibles

Hay planes a los que no puedes resistirte desde el momento en que te los proponen. Primero, por la persona de quien proviene la invitación como por la experiencia. Y eso nos pasó con esto: invitación al hotel Cotton House para probar el magnífico menú del chef estrella Michelin de la india Atul Kochhar, un impresionante paseo por las ciudades de su país natal.

Disfrutamos muchísimo de cada sabor especiado, nos transportaba a un lugar distinto del mágico país, de norte a sur y de este a oeste, una noche muy spicy . Todo aderezado por el estilo único del hotel, antigua sede algodonera que se ha vinculado en parte por este motivo al chef, por la tradición que hay en la india vinculada al algodón.

El recibimiento en la puerta del hotel ya nos puso sobre aviso de lo que nos esperaba. Un mándala hecho de flores en el suelo del hall, donde nos recibían perfectamente vestidos con trajes típicos de la India y un namaste.

Subiendo al piso principal un armario repleto de productos hindúes de lo más apetecible daba un aspecto de habernos traslado en el tiempo y el espacio. Cada rincón está ambientado para hacer un viaje sensorial en todos los sentidos, comenzando por la vista y el olfato, continuando por el gusto y terminando con el resto.

Las puertas se abren a su regia terraza, donde se suceden los platos suculentos que tuvimos la suerte de probar, además de varios cócteles que se basan en los puntos fuertes del país. Nosotros al menos nos trasladamos de lleno a Bombay, solo faltaba que nos hubiéramos puesto el sari. ¡Increíble!

Paseamos un rato por toda la planta y descubrimos algunos secretos más que se esconden en el hotel: una delicada y cuidadosa selección floral arropada por velas que iluminan de manera magistral el espacio, nos pareció de cuento de hadas. Y el rincón reservado para los más sibaritas: un servicio de sastre a medida que acude a la llamada del huésped y confecciona las prendas solicitadas por el caballero. Ni más ni menos que enviado desde Santa Eulalia que es garantía de triunfo. ¡Apasionante!

Para terminar la sorpresa mejor guardada: nos volvimos locos con el fotógrafo Dayron Vera (@dayvera) que tenía un set preparado al más puro estilo victoriano. Todo muy cool, ¡¡¡iluminado con mimo que no dejamos de usar sin parar!!! Lo pasamos de maravilla, y confieso que la foto de los chicos me gusta mucho más que la de las chicas. ¡Salen increíblemente guapos todos! Os pongo también la de chicas y la de pareja, ¡¡¡pero vosotros mismos veréis que es cierto!!!

Nada más, solo recordaros que este restaurante pop-up del hotel Cotton House solo se podrá disfrutar en mayo, junio y julio, y que cada mes el menú irá cambiando, por si queréis repetir.
Os invito a probarlo porque ya sabéis, ¡¡¡hay invitaciones que no se pueden rechazar!!!

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