ANGELES Y DEMONIOS

Es curioso, pero ir a ver una película de intriga hoy día puede resultar lo menos emocionante que te puedas imaginar.  Adaptar una novela de éxito a la pantalla significa que un porcentaje importante del público que acude a las salas, previamente, ya conoce la historia por el texto leído, con lo que el factor sorpresa se diluye considerablemente y, en ocasiones, es inexistente.  ¿El malo? Ya sabemos quien es,

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