“ECHADME A LOS LOBOS”, PATRICK McGUINNESS

Uno de los ambientes donde por tradición se ha desenvuelto mejor la novela negra y policíaca es el británico. Una larga lista de nombres que partiendo de Wilkie Collins o Agatha Christie y pasando por Ian Rankin o John Connolly nos conduce ahora hasta una nueva generación de autores que han irrumpido con fuerza y calidad. Uno de ellos es Patrick McGuiness (Túnez, 1968), que con su última novela, Echadme a los lobos, exhibe todos los requisitos y méritos para ser añadido a esta extensa saga de autores relacionados con el género.

Nos encontramos en la actualidad, en los tiempos de un Brexit recién aprobado. El descubrimiento del cadáver de una mujer en el estuario del Támesis pone en funcionamiento una rápida investigación para esclarecer las circunstancias de la muerte y sus causas. El principal sospechoso es Michael Wolphram, vecino de la fallecida, un culto, solitario y elegante profesor jubilado del Chapleton College del que existen ciertos indicios que apuntan a que puede ser el culpable. Cuando es interrogado y detenido, comienza a ser objeto del acoso de la prensa amarilla que lo convierte de inmediato en un monstruo con el que pueden ensañarse, escarbando en su pasado en búsqueda de datos escabrosos que alimenten el morbo del público.

El encargado de interrogar a Wolphram es el detective Ander Widdowson, el cual no da crédito a lo que ocurre, ya que el hombre con el que está encerrado en la sala de interrogatorios frente a él le es muy familiar: hace treinta años, y bajo otro nombre, Ander fue su alumno y mantuvo una cercana relación con Wolphram como su discípulo. Es de todo punto imposible que aquel caballero educado, sobrio y correcto, se haya transformado en un asesino capaz de aquel horrendo crimen, al que la prensa trata sin piedad alguna.

Patrick nos hace llegar una trama actual, inteligente y mordaz en la que aborda con soltura temas incómodos como el acoso y voracidad de los tabloides sensacionalistas ingleses —el título del libro es una clara referencia a ellos— o un sistema educativo rígido y punitivo. Es importante destacar el tratamiento psicológico que  realiza de los personajes, ahondando en sus motivaciones, miedos o anhelos, sin temor a contemplar el lado oscuro que cada uno de ellos encierra. Dicha tarea del autor dota de intensidad a la trama y consigue que los personajes muestren distintas aristas que consiguen que el lector empatice o se distancie de ellos, en un juego de apariencias que arrojará sorpresas en su desenlace. Atención al personaje de Gary, el policía que acompaña a Ander en sus pesquisas, el cual nos regala alguno de los mejores momentos de la novela con un humor incisivo y repleto de una inteligente ironía.

El manejo de los tiempos en la novela es hábil, empleando la primera persona para el presente y otorgando la tercera al referirse al pasado. Y un dato curioso: la novela está inspirada en un hecho real. Patrick McGuiness explica que hace años descubrió en una noticia una cara que le resultaba conocida. Se trataba de un antiguo profesor suyo de Literatura, una persona culta y refinada, al que se acusaba de un crimen.

Una espléndida novela policíaca, bien escrita, perfectamente desarrollada y concluida con destreza. Muy recomendable.

Un abrazo para todos desde El Primer Marca páginas.

Me puedes encontrar también en Twitter @pedro_brotini y en Facebook Pedro Brotini Villa.

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer