‘POR ENCIMA DE LA LLUVIA’, VÍCTOR DEL ÁRBOL

Ciertos autores logran con sus libros que la frase Leer es vivir pase de ser un bonito eslogan a convertirse en una hermosa realidad. Autores que crean historias y dibujan protagonistas tan reales que sentimos, padecemos y latimos a la vez que lo hacen ellos. Autores y obras como Víctor del Árbol (Barcelona, 1968) y su Por encima de la lluvia consiguen que leer sea una experiencia vital, por encima de las palabras…

El autor nos propone un viaje en varios vagones y con dispares destinos. Un trayecto a través del tiempo y el espacio, entre las ciudades de Tánger en el año de 1958, Sevilla y Barcelona en la actualidad, o Malmö. Pero sobre todo, se trata de realizar un viaje en el que el destino de cada pasajero, su auténtico anhelo, es Vivir, con mayúsculas, de forma intensa y única, como única es la oportunidad que tenemos de respirar y de elegir con quién queremos hacerlo.

Esa es la situación en la que se encuentran Miguel y Helena. Ambos se han conocido en una residencia de ancianos en Tarifa, a esa edad en la que muchos creen que ya no hay lugar a recibir sorpresas agradables y se limitan a ver pasar los días. Mucho es lo que los une y más aun lo que, en apariencia, les separa. Los dos tienen hijos adultos y sienten que les han relegado a un segundo y distante plano.

Una serie de hechos son el detonante que les hace emprender juntos un viaje en el que consigan, tal vez por última vez, Vivir. La inesperada y dramática muerte de unos de sus compañeros de residencia les hace recordar la crueldad de un tiempo que no concede tregua. En su huida descubrirán que ciertas puertas no se terminan de cerrar mientras persista ánimo e ilusión suficientes para traspasarlas. Ambos ancianos descubren que la Vida aun les depara algunas sorpresas y se disponen a afrontarlas.

Mientras tanto, en la lejana ciudad sueca de Mälmo, la joven Yasmina, hija de inmigrantes marroquíes y que sueña con ser cantante, vive atrapada entre el cuidado de su autoritario abuelo Abdul y el desprecio de su madre, Fátima, para quien Yasmina es una vergüenza porque trabaja para un sueco de pasado turbio. Además, vive un romance secreto y sórdido con el subcomisario de la Policía sueca, un hombre con aspiraciones políticas, y que tampoco es lo que parece a los ojos de los que le rodean.

La habilidad de Víctor del Árbol radica en cómo sabe tomar existencias, en apariencia grises, y ahondar en ellas, descubriendo que la más sencilla de las vidas encierra mundos por descubrir. Y es que los sentimientos de cualquier persona son inmensos porque inmenso es amar, perdonar, olvidar o soñar; el escritor consigue con sus palabras hacernos llegar la fuerza de las vidas de unos personajes que, en el fondo, desean lo mismo que el lector: amar y ser amados por encima de todo dolor o miedo. Por encima de la lluvia. O como dice el autor en boca de uno de sus personajes: “descubrir que los propios límites van más allá de nuestros miedos“.

La literatura de Víctor del Árbol es intensa porque enlaza a la perfección con la vida que nos rodea, la que conocemos y la que ignoramos y que el autor, a través de sus palabras, nos revela convirtiéndose en un testigo más que no ha perdido la capacidad de asombrarse ante la realidad que nos rodea.  En boca de uno de sus personajes, “todo desaparece cuando desaparece la mirada”.  Y las letras de Víctor conservan, por fortuna para nosotros, esa mirada, lúcida y plena.

Me puedes encontrar también en Twitter y en Facebook: Pedro Brotini Villa. Ahí nos vemos y seguimos charlando.

Un abrazo para todos desde El Primer Marca Páginas.

Pedro Brotini

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer