PACO LÓPEZ MENGUAL: ‘MALDITO CHINO’

Maquetación 1 (Page 1)Para un escritor, obtener las emociones y sensaciones que desea conseguir  sobre sus lectores siempre es un triunfo. Si busca una sonrisa y surge es un éxito, pero si por añadidura es más de una e incluso son carcajadas, la satisfacción es absoluta, tanto para el que escribe como para el que disfruta el libro en sus manos. Paco López Mengual, con su último libro, “Maldito chino”, nos ofrece una lectura trepidante, ágil y, desde luego, repleta de momentos de diversión y un humor ácido y lleno de sorna inteligente.

Pregunta.- ¿Qué va a encontrar alguien que se atreva a sumergirse en las páginas de “Maldito Chino”?

Respuesta.- “Maldito chino” es una comedia gamberra. Cuenta la historia del Licenciado Ricardo Beltrán, un tipo huraño, solitario, cincuentón, soltero y esquizofrénico, que vive con su madrina y su chihuahua.Beltrán pasa el día escribiendo cartas a los periódicos, que nunca le publican, sobre los grandes problemas de España. Un día desaparece su perro y comienza a sospechar del chino que ha abierto un restaurante en los bajos de su edificio. A partir de ese momento, comenzará una lucha sin cuartel por encontrar al perro con vida, que se irá complicando con una serie de terribles confusiones y equívocos que pondrán al país en peligro.

P.-  En el prólogo de tu libro adviertes a un considerable número de colectivos sociales de todo tipo que quizás el contenido de la obra despierte sus iras…¿el resultado ha sido tan temible?

R.- La novela abre con esa advertencia a 64 colectivos…Maldito chino puede herir la sensibilidad de todos: de funcionarios y catalanes, de guardias civiles y ecologistas; de moros, de chinos y de negros; de merceros y escultores… La verdad es que la gente no me ha hecho caso y el libro lo han leído viudas y dueños de gatos; han sido varios los funcionarios han actuado de maestros de ceremonias en sus presentaciones… y hasta le he dedicado un ejemplar a una china de nombre Lu.  En este país en el que siempre tendemos a la crispación, sólo se pueden tratar ciertos temas peliagudos, sin levantar ampollas, desde dos géneros literarios: la novela negra y la de humor.

img_12617P.-Has tocado varios géneros literarios, desde la novela histórica con “El último barco a América”, las crónicas de un viajero en “Recuerdos de Lisboa” o una historia costumbrista con toques de realismo mágico como “La memoria del Barro”, sin olvidar la crónica negra de “El mapa de un crimen”.  Ahora es el turno de un libro de humor irreverente y repleto de sarcasmo.  ¿En qué terreno te encuentras más cómodo?

R.- Yo soy un contador de historias y cada historia requiere un tono diferente para contarla. Pretendo que cada una de mis novelas sea distinta a las anteriores, que tenga su propia personalidad. Por ello, en cada uno de mis trabajos exploro épocas históricas, géneros literarios y estilos diferentes. Aunque siempre hay unas constantes en todos mis libros que aparecen sin buscarlos: los toques de humor, el surrealismo, los santos, los curas peculiares, los guardias civiles y… Franco. En todas mis novelas anteriores aparece Franco y aparece vivo; en Maldito chino, lo hace embalsamado (lo que ofrece una mayor tranquilidad).P.- Eres un escritor que podríamos calificar como atípico: eres mercero y tienes ya  varias novelas publicadas. ¿Cómo conviven ambas actividades en ti? ¿Cómo se nutre una de la otra?

R.- Siempre digo que soy mercero y novelista, y por ese orden. No creo en el escritor profesional que pasa el día en su biblioteca escribiendo. Un novelista debe vivir inmerso en su tiempo, vivir a tope para luego contar a sus lectores sus vivencias tamizadas por su mirada. La forma de mirar el mundo es lo que nos diferencia a unos autores de otros. El mostrador de mi mercería es una de esas atalayas desde donde yo contemplo la vida y los seres que habitan en ella.

medium_murciaP.- Los formatos de publicación están experimentando cambios sensibles, que repercuten tanto en editoriales como en autores y distribuidores.  Para “Maldito Chino” has optado por la autoedición, coméntanos qué tal ha sido esta experiencia para ti y cómo has llegado hasta ella.

R.- El mundo del arte y la empresa no se diferencian mucho y es el refugio de las personas creativas, de las que siempre se están reinventando para sobrevivir. Las editoriales, como todo en este país, están pasando por momentos difíciles que están poniendo en peligro su propia existencia. Apenas arriesgan y optan por escritores consagrados que les aseguren unas ventas mínimas.”Maldito chino” era un texto políticamente incorrecto, difícil de ser publicado por editoriales serias, lo que unido a los recortes de publicación, me ha llevado a iniciar una apuesta empresarial, haciendo que sea yo mismo, su autor, quien financie el proyecto. Algo que empieza a ser habitual en el mundo de la música y del cine. Esto me ha permitido controlar el proceso desde el principio: desde poner un título políticamente incorrecto a la novela, no censurar ninguno de sus capítulos o colocar al libro un precio de 10,00 euros, un precio sensiblemente más bajo que al que estamos acostumbrados, pero más acorde con los tiempos que corren. El resultado no ha podido ser mejor y, con sólo cinco meses en la calle, sin contar con el apoyo logístico de una gran editorial, se ha convertido en mi novela más leída.

descargaP.-  ¿Tienes alguna nueva obra en mente o tal vez ya en proceso?  Adelántanos algún detalle.

R.-Estos días estoy dando las últimas correcciones a una nueva novela. Aún no tenemos un título decidido. Decir que se acerca más al género negro y que está ambientada en los últimos años del franquismo y primeros de la Transición. A la vez, me encuentro inmerso en la escritura de un libro que recoge un ramillete de viejas historias y leyendas ocurridas en mi pueblo, Molina de Segura, y que yo escuchaba narrar a mis mayores cuando era niño.

P.-Todo escritor tiene sus autores u obras de referencia;  para “Maldito Chino”, ¿cuáles podrías señalarnos como las tuyas?

R.- Cada uno de mis libros anteriores han tenido referencias literarias diferentes: si El mapa de un crimen bebía de autores como Javier Cercas, Cela o Delibes o si El último barco a América lo hacía de autores gallegos como Wenceslao Fernández Florez o colombianos como García Márquez, en el caso de “Maldito chino” lo hace de autores de humor anglosajones como Tom Sharpe o Kennedy Toole y españoles como Eduardo Mendoza. Sin olvidar al gran Ibañez y su Mortadelo y Filemón o el cine casposo de Santiago Segura.

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