El regalo más bonito

Si a día de hoy me preguntan cuál es el regalo más bonito que he recibido en este 2022, sin dudarlo diría que mi Kokedama.

Soy una enamorada de las plantas porque creo que dan energía y mucha vida tanto en jardines como en interiores. Una planta es vida y cuidarla te da alegría, verla cada día más bonita y como aporta luz y color a cada rincón donde la tengas.

Quiero dar las gracias a Omotesandō por este maravilloso regalo, que es una joya que prometo cuidar como se merece y que ha dado un toque elegante y original a mi hogar.

Omotesandō nace en 2018 por una combinación de amor por las plantas, las ganas e ilusión de empezar un proyecto nuevo y un viaje a Japón. De hecho, Omotesandō, es el nombre de un barrio de Tokyo. Y es que fue en esa ciudad donde los fundadores de Omotesandō descubrieron las kokedamas.

Detrás de este proyecto se encuentra Joan Català, un joven emprendedor catalán de 29 años licenciado en Ciencias Políticas que descubrió su pasión por las plantas trabajando en atención al cliente en una empresa de envío de flores online y, en sólo tres años se ha consolidado como uno de los referentes de nuestro país en esta técnica japonesa y de los Jardines en un bol. He tenido el placer de poder hablar con él y que me cuente cómo empezó esta labor tan bonita.

“Nunca pensé que acabaría dedicando mi vida a las plantas y, de hecho, estudié Ciencias Políticas. Con el tiempo (y muchos trabajos y prácticas frustrantes), me di cuenta de que ser politólogo no era lo mío. Por cosas de la vida, acabé trabajando en atención al cliente en una empresa de envíos de flores en Barcelona. No es que me interesaban las flores especialmente, simplemente necesitaba un trabajo y apliqué a muchísimas ofertas distintas. Trabajando allí me di cuenta de que me gustaba mucho este mundo y que, si yo tuviera una empresa, haría las cosas de una manera muy diferente. En este momento surgió la idea de abrir un negocio relacionado con el mundo de la planta y la flor. Ese verano (2018) me fui de viaje a Japón con mi familia. Andando por el barrio de Nakameguro, en Tokio, entré en una pequeña tienda de plantas, y allí fue donde me enamoré de las kokedamas. ¡Me encantaron! Al volver a Barcelona, me puse manos a la obra y nació Omotesandō Plants”, me cuenta Joan.

“Una de las mayores influencias del proyecto es Japón y su cultura. No solo fue en Japón donde se originó la técnica de las kokedamas, sino que la cultura japonesa tiene una visión de la naturaleza con la que en Omotesandō Plants nos identificamos muchísimo. Una kokedama es un pedacito de naturaleza, así que regalar una kokedama es como llevar un trozo de bosque a tu hogar o al hogar de alguien que quieres. Además, es un detalle muy especial ya que cada kokedama es única y está elaborada artesanalmente.”

Cada Kokedama es una pequeña joya única, un elemento de diseño y decoración diferencial, original, bonito, elegante y único. La elaboración artesanal es sin duda su mayor cualidad. Al ser plantas vivas, no hay dos iguales. Cada una es única y tiene su propia esencia, y esto es lo que las hace especiales.

“Nos gusta destacar que cada una de las kokedamas y creaciones que hacemos es única. Todas las kokedamas están elaboradas de manera artesanal y nos gusta destacar esta singularidad y esta dedicación a la hora de crearlas y presentarlas como tal. Últimamente está muy de moda el concepto de jungla urbana (a la hora de acumular plantas en un espacio de la casa, por ejemplo). No es que no estemos a favor de poner muchas plantas juntas, pero sí que nos gusta presentar nuestras kokedamas con protagonismo y no como “una planta más de nuestra jungla” y de allí a compararlas con las joyas.”

“Nuestras fuentes de inspiración son muy variadas. Japón es obviamente nuestra mayor influencia, pero también lo son el minimalismo, la sostenibilidad y, por supuesto, la naturaleza. Para elaborar cada creación, lo que más tenemos en cuenta es la planta con la que hacemos la kokedama: su tamaño, su color, la forma de las hojas y tallos. Al final, ellas son las protagonistas del proyecto Omotesandō Plants.”

He de confesar que me encantan las plantas, pero siempre he sido un poco desastre cuidándolas, que si se me olvida regarlas, que si las coloco en un sitio con demasiada luz solar directa… Las Kokedamas, además de ser preciosas, ¡son muy fáciles de cuidar!!

“¡Las kokedamas son muy fáciles de cuidar! Necesitan los mismos cuidados que una planta en una maceta: luz solar indirecta y regarlas una vez a la semana. Lo más diferente es que las kokedamas se riegan por inmersión, es decir, hay que sumergir la bola de musgo en un recipiente con agua. Para ello, puedes llenar de agua cualquier recipiente que tengas en casa, desde un cubo hasta un bol de cocina. Luego hay que introducir la kokedama hasta la base de la planta de manera que solo la bola de musgo quede cubierta por el agua y esperar unos dos minutos. ¡Y ya la puedes devolver a su sitio!”

La palabra Kokedama significa “bola de musgo” y hace referencia a una técnica centenaria originaria de Japón que consiste en utilizar el musgo para elaborar una maceta natural para las plantas. Dentro de la bola hay sustrato mineral y akadama, una arcilla japonesa que retiene el agua y los nutrientes para construir el ambiente perfecto para que las raíces crezcan sanas.Esta manera de crear plantas artesanalmente nació hace más de 500 años en Japón gracias a la voluntad de la gente de llevarse un pedacito de naturaleza a casa. Como los bonsáis eran muy costosos y requerían mucha atención y cuidados, la Kokedama empezó a conocerse como “el bonsái de los pobres”. Y poco a poco, se fue popularizando tanto dentro del país como alrededor del mundo.

“Al volver a Barcelona después de nuestro viaje a Japón, me puse manos a la obra y empecé a leer e investigar sobre esta técnica. De hecho, me llevé algunos libros en japonés que entendía más bien poco, pero que me sirvieron para tener una base. Cuando hice mi primera kokedama en casa me quedó fatal, pero así fue como poco a poco empecé a perfeccionar mi técnica y a pensar en una marca. Yo creo que siempre es complicado emprender, pero no creo que la dificultad fuera traer una técnica centenaria japonesa aquí. Sí que es verdad que era una técnica bastante desconocida aquí (ahora cada vez menos) y nuestro trabajo consiste en gran parte en explicar en qué consiste la técnica. Lo mejor es que la mayoría de las personas la encuentran muy bonita y les interesa mucho el concepto.”

Jardín en un bol es el nombre que reciben los terrarios. Omotesandō ha perfeccionado la técnica de los terrarios y ha creado Jardines en un bol únicos.

“Jardín en un bol es el nombre que le hemos dado a los terrarios, recipientes de cristal con plantas viviendo en su interior. Un terrario es un medio ideal donde pueden vivir plantas de manera autónoma ya que se crea un pequeño ecosistema. Y es que podemos decir que las plantas “se autoriegan” gracias a la condensación. Cuando el agua del sustrato del bol se evapora, asciende hasta tocar las paredes de la cúpula de cristal, donde se condensa en forma de gotitas de agua que caen y riegan de nuevo las plantas. ¡Como si fuera lluvia!”

Como os comentaba antes, creo que regalar plantas es regalar vida y alegría a la gente que queremos, además de volver a apostar por la decoración de interiores con estas joyas de la naturaleza.

“Regalar Omotesandō es regalar un producto muy bonito y especial ya que cada kokedama es única y está elaborada artesanalmente. Además, es un elemento decorativo diferencial ya que combina tradición (la técnica tiene más de 500 años de antigüedad) con modernidad (su estética es de lo más rompedora). También es hacer un regalo de un negocio con un proyecto consciente y con unos valores muy determinados. De la misma manera, también creemos en la sostenibilidad y en la importancia de crear un impacto social positivo con todo lo que hacemos.” 

“No creo que la palabra correcta sea resurgir, ya que decorar los interiores con elementos naturales nunca ha dejado de ser popular. Es verdad que durante el confinamiento la decoración con plantas creció muchísimo al estar más horas encerrados en casa, pero inconsciente o conscientemente, el ser humano siempre ha sentido la necesidad de rodearse de naturaleza, porque de ahí es de donde venimos.”

Es maravillosos poder llevarte un pedacito de naturaleza a casa, y darle el protagonismo que se merece en la decoración de nuestro hogar. ¡Es el regalo más bonito y una alegría para mí! Gracias Omotesandō y gracias Joan por hacer algo tan precioso y especial.

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