Cuñas que fascinan y humanizan

Tienen una historia tan bonita… que creo que he encontrado a mi otro ANGEL DE LA GUARDA y se llama Ana.

No sé quién o qué es más maravillosa si las cuñas que diseña o ella, porque me parece fascinante cómo la vida nos puede cambiar en un solo instante y dirigirnos hacia otro camino que en realidad es el que nos hace felices. Es el caso de Ana, que con todas las ganas y toda la energía del mundo llega a diseñar su propio calzado y hace que se convierta en una maravilla de elegancia y comodidad para el resto de las mujeres.

Quiero que conozcáis la historia de estas cuñas que fascinan, humanizan y embellecen y que salen de la cabecita privilegiada de Ana, son las cuñas “Angel de la Guarda”.

 “Yo no trabajaba en el sector calzado ni vengo del mundo del diseño, he trabajado siempre como directora de Marketing y siempre alrededor de la Comunicación y de las marcas, eso sí, pero dando clases o trabajando para empresas, nunca como empresa propia. Tuve un accidente a los 14 años de moto y me pase hasta los 21 con operaciones y siempre con muletas y ahí empezaron mis problemas con el calzado porque en ese momento en la pierna izquierda tenía mi 37 y en la pierna derecha tenía un 39, siempre con edemas… Entonces cuando me dijeron ya estás curada pensé – ¿y ahora qué hago?-, porque ahora hay mucha moda abierta y con muchas variaciones de estilo, pero en aquella época para ponerme yo unas sandalias tenían que ser de ortopeda y era como una pantalla total contra la comodidad vs estética. Lo que hacía era comprarme dos pares de sandalias, unas del 37 y otras del 39. Mucho tiempo después empecé a pensar, con las viejas que tengo las rompo, aprovecho el tacón y con pasamanería y esas cositas empecé a hacer sandalias a medida para mi propio pie, hasta que hace unos 5 años un amigo me dijo- ¡pero qué sandalias más bonitas llevas!- y me dijo que porque no hacía sandalias para mí, y así empecé a hacer mi propio calzado para desestresarme de mi trabajo de Marketing.”

“Mi taller de calzado era mi válvula de escape y tuve un profesor estupendo argentino que hacía zapatos de tango, y yo fui con la idea muy clara de lo que quería hacer, con mis pasamanerías, mis bordados… Y le dije yo quiero hacer sandalias para las mujeres para que vayan muy guapas pero muy cómodas. Y así empecé, me hice mis propias sandalias y como pensé que nadie me iba a creer porque no me conocían y venía de un mundo totalmente opuesto, me fui con mi pareja a París con un stand de 2 x2 y 5 pares de sandalias a probar y pensando – si me compran tiro para delante y si no me compran es que no gusto-. Mi primer pedido me lo hizo una tienda de Saint Tropez, el segundo pedido una tienda de Mikonos y el tercer pedido una tienda de Santorini y entonces lloré de la emoción porque ya estaba en el mercado.”

Como dice Ana, todos tenemos un ángel de la guarda que nos cuida y el suyo ha dado nombre a su marca. Sus cuñas están conquistando a las expertas en moda por su estilo glamouroso, artesanal y hippie chic. Además de tener un estilo súper bonito y hasta romántico, combinan con todo: desde unos sencillos vaqueros de cualquier corte, hasta los vestidos de punto o camiseros de temporada, trajes largos… No hay combinación que se le resista.

“Las sandalias se llaman Ángel de la guarda porque tengo un ángel que me ayuda mucho. No me quiero hacer muy grande porque no podría responder en comodidad y en artesanía a las ideas que tengo en la cabeza, pero la clienta que prueba repite mucho por comodidad. Mi obsesión es que fueran como joyitas en los pies pero igual de cómodas que sino llevaras tacón y que no te duela la espalda, ni la cabeza porque vas taconeando… y ahí he puesto todo mi aprendizaje de estos últimos 5 años. Es muy boutique porque considero que cada vez es más un accesorio de moda, no es zapato. Te haces un look perfecto con una camiseta, las cuñas y un bolso. La cuña viste mucho, estiliza mucho y sube el culete.”

Las cuñas “Ángel de la guarda” son pura comodidad, vamos, que te puedes ir a un concierto 4 horas y no notar en ningún momento dolor de pies ni cansancio en las piernas, y por supuesto con un look muy colorido y elegante. ¡Es que me siento guapa con ellas!

“Mi mejor recompensa es que la clienta las pruebe, las use mucho y repita porque ahí está mi fuerza frente a otras marcas. Todos los patrones que hago los pruebo y si no los aguanto no las hago porque tampoco las va a aguantar una persona con juanetes o con fibromialgia, o pies sensibles… Quiero que la mujer vaya cómoda pero vaya guapa y se ponga estilosa cada día.”

“A nivel colorista mi inspiración viene de la naturaleza, las flores, los pájaros… Y luego los indios nativos americanos, que me apasionan las pinturas que llevan en la cara… Y de ahí saco las mezclas de colores. Y para diseñar no sigo tendencias, la creatividad me viene sola, a lo mejor estoy mirando el mar y la idea me viene desde atrás del pensamiento y me pongo a recortar, porque ni siquiera dibujo, la creo según me viene. Soy muy mediterránea y por eso creo que han triunfado tanto en Italia, en la Costa Azul, en Grecia y en la parte de España mediterránea pura, porque refleja nuestro estilo de vida, mucho mar, mucho sol, mucha alegría y ahí creo que recojo un poco la esencia del carácter mediterráneo y latino, para hacer ese coctel en colores, pieles y fibras.”

Lo que más me gusta de Ana es que no pierde su esencia a pesar de que la marca vaya creciendo y evolucionando. Ella sigue bordando y participando en el proceso artesanal todo lo que puede y estar en contacto con las clientas es lo más importante para ella.

“Ahora ya tengo bastantes bordadoras, porque cuando empecé a lo mejor hacía 40 sandalias y si podía hacerlas en mi pequeño taller, pero cuando vi que empezaba a crecer busqué a gente que empleara las técnicas más tradicionales como el encaje de bolillos, el ganchillo, trabajarlo con rafia, con cordela… He evolucionado pero con bordadoras que están en su casa, en pueblecitos de España, para así poder mantener la esencia.”

“Tengo mucho contacto con la clienta y eso me encanta, y me cuentan siempre que mis cuñas son para todo, que igual te las pones para trabajar, que para salir por la noche y te embellecen y te sientes guapa. He conseguido que se sepa que con unas cuñas se puede ir súper cómoda, guapa y con tipazo. Quiero mandar un mensaje a todas las mujeres porque sé que la Covid ha hecho mucho daño, llevamos 1 año muy duro, pero hay que ponerse guapas cada día porque eso alegra el alma.”

Fascinada con las cuñas y con este ángel que se llama Ana.

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer