Inculcar el amor por el deporte a los adolescentes

Es una labor muy complicada entrenar a un adolescente que no está habituado a hacer deporte y ha adquirido malos hábitos en su día a día: sedentarismo, mala alimentación… Son demasiado jóvenes para acudir a un gimnasio y muchos de ellos no practican ningún deporte fuera de las clases de Educación Física en el colegio. No se sienten atraídos por el ejercicio y no conocen las oportunidades que les pueden ofrecer los diferentes deportes y esto se traduce en muchos casos en sobre peso o falta de masa muscular. Están en pleno crecimiento y practicar ejercicios de acuerdo a su edad les ayuda sin duda a un buen desarrollo físico y personal.

Personalmente es algo que me preocupa mucho y cuando conocí a Sergio Torres, entrenador personal con gran experiencia en adolescentes, me pareció la mejor opción para inculcar a los jóvenes el gusto por el deporte. Su trabajo es fantástico y el trato con los chavales es genial. Consigue lo que a veces parece imposible, que se cumplan los objetivos que cada chico o chica necesitan mientras se divierten y aprenden a amar el deporte.

“Mi trabajo, más allá de que sea un adolescente o no, es conseguir que la persona a la que entreno se sienta a gusto. Cualquier persona, y más un adolescente, necesita poco a poco ir cogiendo confianza. Para los más jóvenes los entrenamientos tienen que ser divertidos y amenos para que tengan ganas de seguir entrenando y se sientan motivados. Cuanto más divertido, más variado y más dinámico sea el entrenamiento y más a gusto esté conmigo, mejor. A un adolescente no le puedes decir tienes que hacer esto sí o sí porque entonces se cierra y no vuelve. Tienes que estar en constante comunicación con él y el entrenamiento no puede ser aburrido, tienes que trabajar la confianza, que pueda hablar contigo de cualquier tema (futbol, amigos, del cole…) y conseguir que vaya contento a entrenar. No hay que forzarles a hacer cosas que no quieren hacer porque están en la etapa de conocerse, descubrir el mundo y de probar.

Vivimos en la era de las nuevas tecnologías y para la mayoría de los adolescentes su primera pantalla ha pasado a ser el móvil o la Tablet dejando a un lado la televisión. Consumen otro tipo de contenidos y todo tiene su parte positiva, pero también debemos inculcarles el amor por el deporte como parte fundamental en su día a día, que conozcan su cuerpo, que se esfuercen, que canalicen su energía, que conozcan su potencial y que aprendan a superarse porque es el mejor aprendizaje para el día de mañana.

“Hay mucho sedentarismo entre los jóvenes por la época en la que vivimos en la que la tecnología les vuelve locos y también por el coronavirus. Venimos de estar parados, no podemos hacer determinadas actividades, no nos relacionamos tanto como antes… Tengo adolescentes que conocen muy poco el deporte de primeras, solo el que practican en el colegio. Entonces les voy planteando retos, siempre poco a poco, que van consiguiendo y su confianza va cada vez a más. Por ejemplo, entrené a una niña que tenía 14 años y había hecho un poco de Volei y Educación Física nada más. No sabía hacer una sentadilla y poco a poco, haciendo diferentes ejercicios de fuerza, y algo que me parece muy importante, la comunicación y la confianza, hablando con ella sobre qué ejercicios le gustaban más y cuáles menos de los que íbamos practicando, en un año llegó a realizar sentadillas con 35 kilos. A ella le gustaba más el entrenamiento de fuerza que el de cardio, y tiramos por ahí. Cuando el adolescente está a gusto se consiguen los objetivos y se consigue cambiar los hábitos.”

“El dinamismo tiene que estar muy presente en los entrenamientos. Un adolescente tiene una energía desbocada. Da igual que tenga más peso, menos peso, que tenga que ganar masa muscular, enfocamos los ejercicios a su necesidades pero siempre haciéndolos divertidos. Me gusta trabajar con conos, con balones, que tengan que pensar, correr, saltar, hacerles circuitos… Y muy importante si pueden entrenar con un amigo, porque así se pueden picar entre ellos haciendo un ejercicio para el que les pongo tiempo y se motivan mucho. O les pongo retos de mantener el equilibrio… Se les hace muy ameno. Yo hablo mucho con ellos y si por ejemplo les gusta el fútbol pues tiramos por ahí y busco ejercicios de circuito que tengan que ver con el fútbol, y por supuesto que estén muy presentes los ejercicios de fuerza, porque tienen que generar esa base de fuerza muscular. Adapto el entrenamiento a cualquier deporte que les guste para que el entrenamiento les motive y se sientan cada vez mejor.”

Los malos hábitos en la alimentación también son muy comunes entre los adolescentes porque suelen ir a lo fácil: comida rápida, dulces, bollos… Ahora es el momento de orientarles para que sepan elegir qué comer y conozcan nuevos sabores para llevar una dieta sana y equilibrada que les proporcione la energía que les hace falta, porque no todo lo que está rico engorda.

“En el tema de la alimentación tienes que ir haciéndoles pequeñas correcciones, pequeños cambios, porque si le das a un chaval joven una dieta y le cambias radicalmente su método de alimentación, lo va a llevar muy mal. Por eso prefiero ir haciéndoles pequeñas correcciones mensuales o semanales para que se vaya habituando y no lo demonice. Y de vez en cuando les dejo tomar Coca Cola o algo dulce, para que no todo sean restricciones. Desde pequeños deberíamos ir acostumbrándoles a saber elegir qué comer para llevar una buena alimentación.”

Los amigos son muy importantes para los más jóvenes pero los tiempos han cambiado y su forma de relacionarse es muy diferente a la nuestra. Ya no se juega en la calle y las nuevas tecnologías y juegos on line hacen que se conecten a distancia. Por eso la posibilidad de poder entrenar juntos refuerza los vínculos de la amistad.

“Como entrenador personal tengo mi propio gimnasio en casa, pero también trabajo a domicilio. Lo que más me gusta, y a los chavales también les encanta, es entrenar al aire libre siempre que el tiempo lo permita. Busco jardines, parques o espacios abiertos donde realizar las actividades porque les motiva mucho más y nos permite realizar una mayor amplitud de ejercicios, desde correr a hacer circuitos con obstáculos naturales. Les inculcas el amor por el deporte y en plena naturaleza. Y si además entrenan con un amigo la experiencia es mucho más enriquecedora para ambos, consiguen antes el objetivo y crean vínculos muy especiales. Suelo entrenarles como mínimo durante un año y lo ideal es entrenar 1 hora, 2 o 3 días a la semana. Por supuesto, dedico un buen rato al final del entrenamiento a estiramientos, es fundamental que estiren todos los músculos del cuerpo cuando acaban el ejercicio para evitar cualquier daño o lesión. Esto suele ser suficiente para que los chavales adquieran una buena base de fuerza muscular, consigamos los objetivos marcados y lo más importante, que se les quede el gusanillo del deporte dentro para que sigan entrenando a medida que van creciendo, en el deporte que elijan, el que más le guste.”

“Esta es mi profesión y me desvivo porque hago lo que más me gusta y para mí es un orgullo ver como los chavales consiguen lo que se proponen, se lo pasan bien, comienzan a amar el deporte y consiguen cambiar sus hábitos.”

Podéis conocerle y seguir su trabajo en su Instagram @torres_te_entrena

Sergio Torres trabaja por toda la zona Noroeste de Madrid, pero podéis consultarle a través de su Insta. Os va a encantar!!

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