Come sano, come turrón

Si hay un dulce que define la Navidad, es el turrón. Es el rey de los dulces navideños y no puede faltar en nuestra mesa en estas fiestas.

No me negaréis que todos sabemos que ha llegado la época navideña cuando los supermercados se llenan de distintos tipos de turrones y suenan villancicos de fondo.

El origen del turrón se lo debemos a los árabes, una cultura que ha empleado la almendra en su gastronomía durante siglos y así lo ha transmitido a las generaciones posteriores.

Ya desde principios del siglo XI lo consumían. Ellos lo llamaban turun y era un postre muy común que pasó como herencia cultural y cuya receta se conserva a día de hoy bastante fiel a la original.

En la Grecia clásica también comían un postre muy parecido elaborado a base de almendras, miel y otros frutos secos. Era muy apreciado sobre todo por los atletas que participaban en las Olimpiadas por la energía que les proporcionaba.

Dicen también que los confiteros de Madrid siempre han sido la debilidad de nuestros monarcas. De hecho, el primer lugar donde se consumía el turrón era en la Corte, pues era un postre de la realeza y del que ya se conocía su exclusividad en la época de Carlos V.

La verdad, es que es muy difícil resistirse al turrón cuando es de auténtica calidad y lo tenemos ante nuestros ojos en las sobremesas navideñas. Así que ya que vamos a comer turrón, por lo menos vamos a elegir el que sea más sano.

Hoy hacemos un viaje muy especial a una tierra maravillosa como es Valladolid, y en concreto a Castronuño, el pueblo donde se fabrica el que posiblemente es “el turrón más sano del mundo”.

Allí he tenido el placer de hablar con José Ignacio Colinas, el maestro pastelero y creador de Xokoreto.

José Ignacio llegó a la “pastelería” de forma casual ya que él trabajaba en la Hostelería, tenía 2 bares de copas, pero ya llevaba dentro el gusanillo y decidió cambiar todo su mundo para dedicarse a lo que realmente le apasionaba, la Pastelería. Se marchó a León para estudiar en el Centro Saper las nuevas tecnologías en pastelería y tras participar en varios negocios, por fin decide abrir su propio proyecto: Xokoreto, que tras 6 años de vida ya se ha convertido en un referente de la zona vallisoletana y sus turrones los productos más demandados en estas fechas.

“En Xokoreto hacemos todo tipo de pastelería, un poco vanguardista pero también sabiendo guardar lo artesano y los sabores de antes. Puedes encontrar desde un croisant, una tarta, unas palmeras, unas magdalenas…”

Como os contaba, Xokoreto se ha convertido en referente en la zona de Castilla y León, y el nombre de José Ignacio empieza a sonar en otras culturas como la china donde ha pasado 15 días trabajando y mostrando sus creaciones.

“En China no les gusta mucho el dulce, mientras nosotros echamos unos 150 gr. de azúcar al litro de nata, ellos le echan 70 gr. Son la mitad de golosos que nosotros. Además no están acostumbrados a tomar un postre como tal porque es algo que no entienden. Ellos pueden tomarse un pastel con un café a media tarde, pero nada más. La nata es un producto muy nuevo para ellos, por ejemplo”.

José Ignacio es profeta en su tierra y prefiere seguir sus pasos en Valladolid, donde además da clases como profesor en la Escuela Internacional de Cocina de Valladolid y en un Centro de Referencia de Salamanca. Se ha hecho un hueco por méritos propios en la pastelería y ha entrado con fuerza sin que le venga de familia, pero ya se dan la mano con otras pastelerías de prestigio de Castilla y León que llevan muchos años.

Pero vamos a hablar de turrones, porque como os decía al principio, ya que vamos a comer turrones, por lo menos que sean lo más sanos posible. Y esto precisamente es lo que hace especiales a los turrones de Xokoreto.

“Nosotros hacemos una producción muy limitada. No podemos decir que nuestros turrones no sean azucarados, pero intentamos que lo sean mucho menos que los que se hacían hasta ahora. Como rebajamos esto, pues añadiendo un edulcorante natural que es la miel de Castronuño. Castronuño es la única Reserva Natural de la provincia de Valladolid (para que os hagáis una idea hay más de 300 aves únicas que no hay en otros lugares y eso es por algo) y hay un apicultor que nos proporciona la miel. La miel es de Jara, de Romero, de Carrizo y la verdad es que es una auténtica maravilla.”

“Hacemos los turrones también con almendras de Castronuño porque creemos que es la mejor variedad debido al clima, tienen mucho sabor. Hay que tener en cuenta que aquí pasamos 10 meses de invierno y 2 de infierno, ya que julio y agosto son muy calurosos y los otros 10 meses muy fríos, y este clima es el que favorece que las almendras estén tan ricas. No es “marcona”, es “largueta o comuna” pero la floración de los almendros es más tardía y se hielan menos. Eso las hace especiales. El almendro que se cría en la curva del río Duero, que es Castronuño, es especial y esas son las almendras que nosotros cogemos.”

Todos los productos que empleamos son de la zona y todos naturales. Los chocolates que empleamos son muy buenos ya que contienen grasas del cacao y manteca de cacao. Intentamos huir de los que contienen grasas vegetales.”

Yo ya tengo mi cajita de turrones porque tengo claro que además de poner la mejor calidad le ponen todo el cariño. Y por supuesto, me llevo turrón de Castronuño porque lo he probado y me ha fascinado y quiero que está Navidad esté presente en mi mesa para que los míos lo disfruten también.

“Nuestros turrones son Calidad Suprema, lo único que tiene tipificado sanidad son los turrones y los helados. El contenido de almendra determina la calidad del producto. Todos nuestros turrones que llevan almendra tienen un 58%. Para que sean Calidad Suprema valdría con un 45% pero aun así nosotros les ponemos más cantidad de almendras porque queremos que sepan a nuestra tierra y que sepan a Castronuño.”

“El turrón que más vendemos es el de Castronuño, porque tiene una similitud al de Jijona, pero nosotros lo hacemos con chocolate blanco y almendra y miel de Castronuño. Está espectacular y hay que probarlo porque repites. Para mí es mi favorito.”

“También tenemos un surtido de turrones de vino con diferentes vinos de Castilla y León: Rueda, Cigales, Toro… Son de los turrones más vendidos. Como esta tierra no hay mejor, tenemos 4 Denominaciones de Origen y en Xokoreto nos surtimos de todo lo que tenemos alrededor.”

Los turrones de Xokoreto son un valor al alza porque tienen mucha calidad y son más sanos que otros turrones más comerciales. Tienen algo que los hace especiales. Si tenéis oportunidad de hacer una escapada pasaos por la tienda en Castronuño (Valladolid) y si queréis hacer pedido ellos sirven a toda España, solo tenéis que hacer vuestro encargo por mail infoxokoreto@gmail.com

¡Feliz Navidad a tod@s!

 

  • Es cierto todo lo que escribes Cristina, los productos que se elaboran en Xokoreto son deliciosos y utiliza materias primas de gran calidad, seguirá triunfando a lo largo de toda su trayectoria profesional porque lo hace con pasión e innovando en cada producto. Feliz Navidad y disfruta de los turrones de Xokoreto.

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