Así se quema la grasa corporal con frío

Parece una contradicción, pero no, se puede quemar la grasa con frío.

Se trata de un tratamiento que ayuda a eliminar la grasa corporal aplicando frío, la Criolipolisis.

Me lo contaba uno de mis doctores de referencia, además de buen amigo, el Dr. Javier Anido, uno de los profesionales de la medicina estética más activos en la trasmisión de nuevas técnicas de inyección, en la formación de profesionales médicos y uno de los referentes de la moderna concepción de los cánones estéticos. El me animó mucho a probar este tratamiento que es como una mini liposucción, pero nada invasivo. Y que es muy efectivo. Se pierde hasta un 70% de la grasa en la zona que se quiere tratar.

La criolipolisis fue desarrollada por científicos del Massachusetts General Hospital y de la Universidad de Harvard. Consiste en la aplicación de frío hasta -8 grados, con la ayuda de una máquina especializada: un dispositivo que succiona la zona a tratar, actuando como una especie de liposucción, pero en absoluto igual de invasiva como os comentaba.

Es un tratamiento indicado para zonas rebeldes como pueden ser el abdomen, cartucheras… zonas donde nos cuesta mucho trabajo eliminar la grasa solo con el ejercicio.

El aparato tiene una serie de cabezales específicos para cada zona a tratar. Lo que hace es una succión que se mantiene durante los 70 minutos que dura la sesión y que congela la grasa de la zona.

“Lo que conseguimos cuando congelamos la grasa a -8 grados es que se cristalice. Lo que hace el organismo es detectar que esos adipocitos están ya inactivos y el cuerpo entonces los va a fagocitar, se los va a ir comiendo. El resultado es la pérdida de más o menos un 30% de adipocitos en cada sesión” me cuenta Javier Anido.

“Es como una mini liposucción pero nada invasiva, sin extracción de adipocitos. Con la Criolipolisis matas el adipocito, es la destrucción total del 70% de los adipocitos, que ya no vuelven a regenerarse.  Se aplica frío para hacer que sufran una lesión fatal, lo que denominan “suicidio celular”, dice el Dr. Anido.

Y tranquilas, que no es nada malo, pues precisamente es lo que se busca: acabar con ellos para reducir la grasa.

“El resto de adipocitos que se quedan en la zona es cierto que pueden  engordar, pero ahí entra el mantenimiento del paciente que tiene que cuidar su alimentación y hacer ejercicio para mantenerlos a raya”, afirma Anido.

Si te cuidas el efecto es totalmente duradero.

Los hombres también se pueden hacer este tratamiento.

Las zonas más demandadas son los flancos, el abdomen, las cartucheras y la cara interna de los muslos. Me dice el Doctor que en mujeres también se trata mucho la zona de la espalda donde se hacen los famosos pliegues conocidos como michelines y ahora que se acerca el momento de volver al bikini, esta zona nos preocupa más que nunca.

“Como el tratamiento es por zonas localizadas hay que estudiar qué zona se realiza primero a la paciente para que su figura se vaya moldeando y esté más bonita y estilizada”, me sigue contando Javier.

“Para que el tratamiento funcione y sea factible, la paciente debe tener una pequeña flacidez en la zona para que el tejido sea succionado cómodamente. Hay personas que aunque tengan mucha grasa, tienen por ejemplo la cartuchera muy prieta y no se puede hacer el tratamiento porque no succiona.

Hay que hacer siempre primero una prueba para ver si se puede hacer el tratamiento. Una vez se ha escogido el cabezal indicado (existen grandes, pequeños, ovalados…), se aplica un gel en la zona a tratar para proteger a la piel del frío y se hace una prueba de succión para comprobar que el aplicador elegido es el correcto: el objetivo es que abarque la mayor cantidad de grasa posible.

Los cabezales son grandes, succionas y si ves que en la placa de la máquina se ha quedado impregnado como un 80% del gel que se aplica en la zona a tratar, entonces es que el tratamiento sí va a funcionar. El cuerpo debe dejarse succionar para que funcione.”

Yo ya he probado una primera sesión y os cuento, al inicio del tratamiento, en los primeros minutos notas una pequeña molestia con la succión, incluso algo de frío, pero como enseguida se congela la grasa y se queda la zona dormida, el resto del tiempo hasta los 70 minutos de sesión se pasa cómodamente. Es una succión continua, el cabezal te engancha, succiona y ya no te suelta el 70 minutos.

Se suelen hacer dos sesiones (en principio con 2 sesiones es suficiente) en la misma zona con una separación de un mes y medio o dos meses entre una y otra ya que el efecto no es inmediato, hay que darle tiempo al cuerpo para que haga su función, eliminar esos adipocitos que están muertos.

Es un tratamiento que no tiene ningún tipo de riesgo, pero eso sí, la zona queda dolorida los primeros días incluso dormida. Y luego tienes ligeras molestias, como si tuvieras un hematoma, sensación un poco incómoda que desaparece con el paso de los días.

“La paciente puede hacer vida normal, salvo algunos cuidados que hay que tener presentes como evitar darte un golpe en la zona que se ha tratado ya que va a estar un poco insensible, a lo mejor no te das cuenta del golpe y luego te sale un hematoma. Conviene masajearse la zona suavemente y el resto, vida normal”, afirma Javier.

El precio por sesión son 350/400€. Y lo podéis encontrar en la Clínica Dr. Anido y en la Clínica Gaztambide.

Chicas todavía hay tiempo para la operación bikini, que este tratamiento te quita la grasa del abdomen en dos sesiones.

¡A por ello!

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