LA SOLEDAD DE LA PRIMARIA

 

Al principio de esta pandemia que estamos viviendo, cuando la gente salía a los balcones a aplaudir a nuestro sistema público sanitario, me sentía aludida, emocionada y agradecida como médico de familia que soy. Pero, lo que estoy viendo según avanza esta pandemia, es que la Atención Primaria no existe, es más; en el cierre del Hospital de IFEMA, nuestra presidenta ni siquiera nos nombró. Este hospital fue constituido principalmente, con médic@s, enfermer@s, auxiliares y residentes de Primaria.

Yo llevo trabajando mas de 30 años como médico en Primaria en Leganés, uno de los lugares más castigados por el COVID. Lo que hemos vivido estas semanas, no será fácil de olvidar. Hemos hecho cada uno de nosotros (en nuestro turno) más de 10 ingresos en un día de pacientes afectados por el COVID, de los cuales muchos fallecieron. El primer día que hice domicilios y viví esta tragedia, me di cuenta de la envergadura de esta pandemia, no olvidaré nunca la fecha: 20 de Marzo de 2020, de 10 ingresos que hice 5 pacientes fallecieron, la demora de las ambulancias llegaron a más de 8 horas…me fui a casa consternada.

Durante esta pandemia, hemos hablado por teléfono con pacientes en seguimiento de esta enfermedad, a veces llorando te comunicaban la muerte de sus dos padres, hemos explorado a docenas de pacientes afectados por COVID, hemos consolado a otros tantos, hemos ingresados a pacientes propios, comunicándoles que tenían una neumonía, sabiendo ambas partes que podía ser una condena a muerte, cumpliéndose en alguna ocasión….

Hemos vivido la alegría de la resiliencia, de la supervivencia, de la vida…hemos acortado distancia entre los compañeros emocionalmente, aunque hayamos mantenido los dos metros de distancia social, aconsejables siempre…

Hemos trabajado los días festivos, hemos hecho guardias los fines de semana, algo insólito para nosotros…Hemos cambiado nuestra forma de trabajar, hemos adquirido experiencia en la consulta telefónica, hemos recibido el cariño de la gente a distancia…Hemos desinfectado nuestro propio material y también hemos usado las mascarillas no aptas para el COVID. Pero desde luego me he sentido parte de un equipo de verdad, todos hemos trabajado con un mismo objetivo, aunque algunos compañeros han pagado un precio muy caro…

Un compañero desinfectando su propio equipo

No puedo evitar también palabras para aquellos otros profesionales de Atención Primaria como son los enfermerxs, matronxs, fisioterapeutas, trabajadores sociales, administrativos, celadores, auxiliares de clínica y por supuesto personal de limpieza…todos han ayudado y han sido imprescindibles en esta pandemia…y en nuestro caso también nuestro psiquiatra consultor, quien, en la reunión a primera hora de la mañana, nos deleitaba con una frase del día…o con un libro…era nuestro artista invitado…

Nuestros compañeros de hospitales, sin lugar a dudas, han tenido un sufrimiento prolongado, no debió ser fácil los primeros días que recibían todos los pacientes que les enviábamos y fallecían…sin poder hacer nada, solo acompañarles…ellos han demostrado su calidad como profesionales de la Sanidad Pública, publicando también cualquier observación y novedad de los movimientos de este virus, para que todos aprendiésemos de esta enfermedad desconocida hasta este momento…  Además, trabajar tantas horas con el traje de protección no es fácil y llorar menos…

Yo misma con el equipo que llegó demasiado tarde

Por todo esto mi máxima admiración hacia ellos, pero no olvidemos que la primera línea del sistema público sanitario es Atención Primaria, cuidémosla

Espero que todos los que me estéis leyendo, estéis bien física y psicológicamente, aunque ya no volveremos a ser los mismos. Espero que seamos mucho mejores…

No olvidemos aquello de La Sanidad no se vende…

Dedicado a mis compañeros de Mª Jesús Hereza, con toda mi admiración y cariño…

 

 

  • Muy emotivo Maria, ha sido un orgullo sentirme parte de nuestro pequeño equipo y estoy segura q a nuestro psiquiatra le encantará. Un beso y un abrazo muy fuerte para ti y para todos los q trabajamos en Hereza

  • Los tiempos que corren son difíciles , las vivencias de cada uno desaladoras. El mundo esta de luto . Todo lo que esta pasando sobrepasa la realidad . GRACIAS María por compartir, yo también me siento orgullosa por ser parte del Equipo.

  • Realista en cuanto a lo vivido y muy emotivo, espero y deseo que salgamos reforzados de todo esto como personas y como equipo de atención primaria.
    Un abrazo María

  • Muchas gracias Maria por visibilizar la labor de Atención Primaria. Quería añadir que también en IFEMA contaron con el apoyo de Trabajadoras Sociales, no hay duda que formamos Un GRAN EQUIPO, volcado en hacer un trabajo excelente y humano. Un BESAZO enorme compañer@s.

    • Por supuesto que sí Paloma, imperdonable olvido,supongo que también habría otros profesionales de Primaria en IFEMA. Gracias por formar parte de nuestro equipo donde has tenido un papel fundamental.
      Un abrazo!

  • Gracias María por dejar plasmada la gran labor que estamos realizando y lo que nos queda…
    Hemos sido como los mosqueteros .. uno para todos y todos para uno cuidando de nuestros pacientes . Un abrazo para tod@s y a todas las familias que por desgracia han perdido a un ser querido .
    Con tu permiso comparto .

  • Hola , María, me ha gustado mucho tu escrito. Estoy muy orgulloso de haber pertenecido a ese colectivo . Un abrazo y un beso muy muy gde.

    • Hola Miguel, yo también estoy muy orgullosa de pertenecer a este grupo profesional. Pero ahora tenemos más motivos para estarlo!
      Un abrazo!!

  • Muy emotivo y muy real. Han sido días difíciles para todos. Trabajando sin descanso y haciendo piña entre todos. Orgullosa de pertenecer a Hereza.

    • Gracias Nuria. Todos lo estamos. Nos ha tocado trabajar en el Centro más castigado en Leganés y ha sido duro.
      Un abrazo!

  • Maria, que te voy a decir que lo he vivido al ladito vuestro, desde mi profesionalidad colaborando con vosotros en lo que he podido tanto yo como mis compañeros de la unidad administrativa, cada mañana intentando mejorar lo del día anterior. Todo novedoso para todos. (cambio de salas, carteles, Agendas – Covid…). Orgullosa de todos los que formamos el equipo.

  • Hola compañeros/amigos, no puedo añadir nada más a lo que ya se ha dicho, solo deciros, que estoy muy orgullosa de pertenecer a este Centro y estoy muy feliz de teneros como compañeros y amigos. Muchas gracias María. Un beso para todos.

  • Querida colega, soy testigo de la increíble labor que ha realizado primaria, encontrando tiempo para seguimientos telefónicos y atendiendo personalmente por encima de sus capacidades. Jamás entenderé las políticas que no cuidan el sistema sanitario.
    Un abrazo enorme y mi más sincera admiración y agradecimiento.

  • Yo no soy de vuestro equipo, pero mi sobrina es médico en un servicio de paliativos, y lo que ella me ha contado es tan similar a lo que dices …
    Me siento muy orgullosa de que en los servicios médicos que deben cuidarnos haya Personas, así con mayúsculas. En todos los puestos… Sanitarios y no.
    Gracias no puedo decir más

    • Muchas gracias Margarita por tu comentario, en Atención Primaria intentamos, como tú dices, ante todo; ser personas.
      Un abrazo!

  • Magnífica descripción de lo vivido durante estos meses.
    Resaltaré sobre todo el gran equipo humano responsable imaginativo y con sentido el humor en el que todos hemos sido imprescindibles.
    No desesperes María que algún día algún gestor se dará cuenta que la mejor sanidad es la publica donde trabaje la atención primaria en colaboración con nuestros compañeros de hospital.
    Ánimo!!! Y gracias

    • Gracias a ti M Jesús, para mi has sido imprescindible en esta lucha, tus palabras sabias siempre nos templan.
      Un abrazo!

  • Hola María, me parecen muy acertadas tus reflexiones. Creo que en los centros de salud la crisis ha permitido derribar barreras para conseguir el objetivo común, prestar la mejor atención posible. No importaba tanto la categoría como el resultado final y nadie ha mirado si era tarea suya o de otro. Se ha vivido un sentimiento de compañerismo muy bonito que perdurará más allá de esta crisis. En cambio, las barreras entre niveles asistenciales han crecido. En la conserjería, en general, y en nuestro hospital, en particular, se han olvidado de nosotros. Nadie ha sido capaz de elaborar protocolos de trabajo común, algo inaudito en un área sanitaria única. En lugar de reforzarnos como primera línea de batalla se nos ha relegado y debilitado. A pesar de advertir de la inequidad que suponía la existencia de protocolos de valoración y tratamiento tan dispares según dónde fuera el paciente atendido, todo siguió igual.
    Ahora se les llena la boca con la importancia de la Primaria, un paripé. Si cuando esto pase no reclamamos el lugar que nos corresponde, nada cambiará y los pacientes más vulnerables, con más dificultades para acceder al sistema sanitario, serán los principales perjudicados.
    Enhorabuena por tu blog y más aún por tu buen hacer en las trincheras, compañera.

    • Querido Jaime, tu comentario te define como persona; duro con lo injusto y con nuestro gestores, sensible con los pacientes y con los débiles y buen compañero. Mejor no se podía haber dicho, una suerte tenerte como compañero.
      Gracias!.
      Un abrazo!

  • Gracias María, tienes un arte, no solo en la consulta, sino relatando lo que vives en ella.
    Me ha costado reconocerte; aunque no lo he hecho, es que he mirado el pie de foto.
    Sí, yo también estoy aprendiendo mucho, con vosotros, a vuestro lado.
    Me tiemblan un poco las piernas, pero las dudas, las pregunto.
    Una señora de 64 años a la que le estaba controlando la glucemia, llamó al centro preguntando por mi y le dijeron que se había equivocado; como insistía, hablaron conmigo y me la pasaron. ¿Es usted pediatra?- me dijo.
    A ratos – contesté yo- cuénteme…
    En fin, María, que hago lo que puedo.
    Me doy cuenta de lo mucho que os quieren vuestros pacientes, pues cuando a veces, he explicado, he escuchado… me dicen, “y mi doctora… “¿Cuándo puedo hablar con ella?”
    Sí, María, sois sus referentes (y también los míos).
    No solo aprendo de glucemias, también de dolores físicos y del alma, ansiedades, malestares, insomnios… y cada uno diferente, pues cada uno lo vivimos de una manera.
    Personas que han perdido a su padre, a sus padres, a un marido (la semana que hacían las bodas de oro), a un vecino, “que era como un hermano”.
    ¿Cómo acompañar en el sufrimiento?
    He sugerido a alguna persona que escriba sobre lo vivido. “Vengo del infierno. He visto morir a personas que estaban a mi lado”.
    Que escriba sobre lo que ha supuesto compartir la vida con esa persona que se ha ido. He agradecido que me lo hayan contado, porque al compartir, la carga no es tan pesada.
    Notas el nudo que se te pone en la garganta al colgar el teléfono, tragas y vuelves a marcar.
    Después vendrá el acompañamiento en el duelo.
    Tener a Eduaro Balbo, psiquiatra, con nosotros, es un privilegio, pues cada mañana nos arranca una sonrisa, un pensamiento para encarar el día. Rebusca en su biblioteca y trae las historias de Alicia en el país de las Marvillas, sicilianos y dragones, que nos hacen el día a día más llevadero.
    La madre de Mar nos ha hecho gorros de colores, con los retales que ha ido encontrando en casa. Cristina, una madre de la consulta ha hecho caretas de plástico, recortando las esponjas con sus hijos.
    Sí, todo es una cadena, donde todos tratamos de echar una mano, un abrazo cercano en la distancia.
    Sí, esto es para escribirlo en el libro de la vida, como decía otra señora.
    Me dijiste que la realidad supera la ficción, cuando te contaba los motivos por los cuales llamaban las personas al centro, a nuestro centro. Es verdad, ¡Cuántas historias!
    Cuando esta mañana he entrado en la historia de una persona de 103 años, he sentido vértigo; he querido cerrar la historia e irme a otro paciente, pero no, he llamado. He hablado con el suegro (del que no quiero imaginarme la edad) que me ha dicho que se encontraba en la cama desde hacía 5 días y que la noche anterior había tenido fiebre de 38ºC. Las canillas me han empezado a temblar y le he dicho que iba a hablar con un compañero para ir al domicilio.
    He salido de mi sala y al ver la puerta de la tuya abierta, ha sido como un rayo de esperanza. No sabía que estuvieras hoy de avisos (para que veas la atención que he puesto esta mañana) pero me ha alegrado que fueras a ver a este señor. He visto que le has mandado al hospital y eso será lo primero que mire mañana al llegar al centro.
    Gracias María; alguna vez he leído que tu marido te ha hecho ser mejor persona; pues yo creo que tu presencia en el centro, nos hace ser mejores personas. ¡Gracias!
    No, María, no creo que estés “hasta el moño”, como dices, escribiendo como escribes. Creo que disfrutas con lo que haces y eres plenamente consciente de que el momento que estamos viviendo es único y que tendremos que esperar otros 80 años para volver a vivir una pandemia, aunque en la próxima no necesitaremos ese traje tan elegante.
    Sigue cuidándote como hasta ahora, aunque no hace falta que te lo diga, pues ya lo haces.
    ¡Gracias, María!
    ¡Hasta dentro de un ratito, donde estaré más atenta que otros días!
    Un abrazo cercano, en la distancia,
    Esther

    ¡Gracias! – me decía ayer un señor. ¡Gracias por estar viva!
    Sí, somos afortunados

    • Querida Esther: cómo poder responder a tu comentario que es ya un post en sí mismo. Desde luego es una valiosa aportación de lo que hemos vivido y cómo hemos trabajado. Para nosotros el trabajo de los pediatras ha sido esencial, la transformación que habéis hecho de vuestro trabajo habitual ha sido espectacular, os felicito y agradezco por ello.
      Muchas gracias por el cariño hacia mí que desprenden tus palabras, muchas gracias de corazón.
      Desde luego querida Esther, he tenido suerte de conocerte y trabajar contigo.
      Un abrazo!!

  • hola maria trabajo en una pescaderia como proteccion contra el coronavirus me puse un enterito blanco barbijo mascara facial con vincha guantes de goma y botas largas de goma un abrazo

  • hola trabajo en una industria quimica mi ropa de trabajo traje de poroteccion antiacido botas de goma, guantes de goma largos y mascara antigas saludos

  • hola maria soy sorda trabajo en un negocio de ropa de mujer con me hermana hago tareas menores como acomodar ropa limpiar un poco el local y eso lo valoro muchisimo me siento muy feliz solo me comunico por lenguaje de señas un abrazo

    • Querida Fernanda: cuanto me alegra leer tu comentario!.
      Yo creo que para conectar con los demás, no hace falta tener todos los sentidos, solo ganas…Y de tareas menores nada, son imprescindibles para cualquier negocio!
      Un abrazo!!

  • hola maria la proxima semana me van a hacer un implante coclear y tambien es probable que tenga un laringofono es un aparato electronico que adosado a la garganta permite sonidos inteligentes. es lo mejor que me pudo pasar en la vida . estoy llorando de felicidad un abrazo

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