Preparando la llegada del bebé de mi hija

Esta semana he viajado a París para estar con mi hija y ayudarla en la preparación de las cosas para el bebé que tendrá dentro de poco. Reconozco que he ido cargada de ilusión, la misma que tienen ella y su marido con la llegada de su primer hijo.

Han sido unos días sólo para ambas. Para preparar cosas, ultimar detalles y sobre todo estar juntas y disfrutar de su compañía. Cynthia se encuentra afortunadamente muy bien y ha llevado un embarazo estupendo.

Me parece mentira que mi “hijita” vaya a ser madre. Supongo que esto es algo que nos pasa a todas. En diciembre hará justo un año de su boda y siento que fue ayer cuando estábamos preparando su traje, las flores y todas esas cosas que giran en torno a las bodas. Recuerdo esos días con mucho cariño y, fundamentalmente, su cara de felicidad en ese día. Cynthia es una niña muy buena y con un carácter muy dulce. Tengo que reconocer que nunca ha dado guerra y siempre ha sido dócil.

Hemos recorrido medio París buscando las últimas cosas. Ella ya tenía la canastilla medio preparada pero había “reservado” algunas compras para hacer conmigo. Yo del tema de ropa de bebés, más o menos sí que sé.  Pero los niños de ahora nacen con muchos más accesorios de los que tenían antes cuando nacieron mis hijos. La cantidad de cosas que hay ahora es tremenda. Comprendo el porqué de la necesidad de los coches tan enormes que tienen los padres actuales, se necesita un tanque para llevar tanta cosa. Pero así son los tiempos…todo ha cambiado. Creo que en estos días hemos dejado todo listo y ya sólo falta que nazca.

Este nuevo bebé será mi cuarto nieto. Nunca pensé que ser abuela fuese una cosa tan bonita. Cuando los niños son tuyos las preocupaciones son otras, eres joven e inexperto. Pero con los nietos es diferente, la responsabilidad es de sus padres. Tú puedes colaborar en su educación, pero al final la última palabra, como es normal, es de los padres. Así que los disfrutas mucho más pues te quedas con la parte bonita. Hacer que lo pasen bien, darles algún capricho…ese tipo de cosas que hacen los abuelos. Mis tres nietos están en edades perfectas, todavía siguen siendo muy niños. En breve, ya que el tiempo pasa volando, empezarán a hacer más sus vidas.  Por eso me encanta la llegada del de Cynthia. Es como volver a empezar.

Hemos visitado la exposición temporal de Daniel Buren en Aveline, la galería del padre de Cynthia.  Daniel Buren ha hecho las columnas que adornan el Palais  Royal. Son doscientas sesenta de granito, decoradas con franjas blancas y negras de diferentes tamaños. Resulta curiosísimo el efecto que causan. Después, un paseo con el perro de Cynthia por los Campos Elíseos, en los que ya han puesto los mercadillos de Navidad. Y un café. ¡Un gran plan sin duda!

Vuelvo a Madrid feliz de hacerlo,  pero también deseando volver a estar con Cynthia.

Hasta pronto,

Carmen

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