Zaragoza

Como no podía ser de otra manera, mi post de esta semana va dedicado a Zaragoza y a sus Fiestas del Pilar.

Visitar Zaragoza, si vas en AVE, casi se puede hacer en el día. Sin embargo, para disfrutarla y conocerla uno debe quedarse un fin de semana al menos. Y más aún, si nuestra visita coincide con sus fiestas. Yo me he decantado por esto último y realmente merece la pena. La ofrenda floral a la Virgen, hay que verla.

Zaragoza ofrece mucho. Sin duda su basílica es grandiosa. Es el templo barroco más grande que hay en España. En su construcción se quiso emular a la Basílica de San Pedro del Vaticano. Por otro lado, en nuestro país, es el principal punto de peregrinación mariana.

Cuando llegas a la puerta de la basílica, sobrecoge ver su tamaño. Una vez dentro, uno siente algo especial. La tradición dice que cuando la Virgen María estaba viva,  se le apareció en Zaragoza al Santiago Apóstol para ayudarle en su evangelización, dejando el pilar sobre el que había aparecido para que sirviese de primer apoyo al templo que había de construirse allí. Cada año, el 12 de octubre se hace una ofrenda floral a la Virgen. Miles de personas, se van acercando con sus ramos a una imagen que se sitúa en la calle y que poco a poco, van cubriendo de flores hasta crear un manto. Esto es algo único, tanto por la devoción de la gente, como por la belleza del resultado final. El manto llega a contener nada menos que cerca de los ocho millones de flores. Es una maravilla!

La Virgen del Pilar es la patrona de la hispanidad. Esto se debe a que un 12 de octubre Cristóbal Colón tomó posesión, -en nombre de los Reyes Católicos-, de las islas Bahamas. Todavía desconocía, en ese momento, que lo que había descubierto era un nuevo continente. En recuerdo de eso y por el especial vínculo con los países de habla hispana, conmemoramos este día.

Antes de volver a Madrid no podéis dejar de visitar el Palacio de la Aljafería, maravillosa muestra de la arquitectura islámica.  Junto con la Alhambra de Granada o a la Mezquita de Córdoba,  nos recuerdan la época musulmana en España.  Su estado de conservación es francamente bueno. Hoy día, es sede de las Cortes de Aragón.

Después de mis visitas y de un paseo viendo el Ebro, he comido en un sitio típico zaragozano. Por supuesto tenía que tomar un plato de borraja, un arroz caldoso con borraja que estaba riquísimo.  Las verduras de esta zona son siempre estupendas, como lo es su famoso ternasco asado en horno de leña.

A la salida, aproveché para comprar unas frutas de Aragón para mis nietos. A mi personalmente, me encantan. Ya les había comprado un “adoquín del Pilar”, ese caramelo enorme que venden allí y que hay que partir con martillo, porque sé que lo de partirlo con martillo les va a encantar. No suelo llevarles nada, porque sino se acostumbran y estoy de acuerdo con sus padres en que eso, no es nada bueno para ellos. Pero en este caso no he podido resistir la tentación, pues ya les veo la cara de sorpresa cuando les cuente que necesitamos un martillo para partirlo.

Me vuelvo a Madrid, ha sido una excursión muy agradable y me voy encantada de haber podido vivir un Día del Pilar en esta ciudad tan bonita.

Hasta pronto.

Carmen

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