Fin del verano en Valencia

El verano ha tocado a su fin y me he despedido de él en Valencia. Qué mejor sitio para terminar esta época,  además hice coincidir mi visita con la inauguración de la nueva inmobiliaria que allí han abierto mis amigos santanderinos, los Miqueli. Son buenos amigos, son buena gente y son grandes emprendedores. Cada día admiro y valoró más a la gente que emprende, que crea trabajo y ayuda a que las cosas vayan mejorando en España.

Valencia para mi tiene muy buenos recuerdos. Cuando era niña un año fui fallera infantil y es algo inolvidable. Aún recuerdo mi emoción cuando me pusieron el traje. Me sentí completamente una princesa con aquel vestido dorado, mi moño, los adornos… en fin, algo único.  Y eso que el traje pesaba mucho, pero a mi me daba igual.

Estos días coincidí también con David Agramunt, un gran bailarín del que aprendí mucho cuando participé en el concurso Mira Quién Baila. Fue una experiencia muy divertida. A mí siempre me ha encantado bailar y la música en general. Pero no es lo mismo cuando tu pareja es un profesional. Parece que vuelas. David ha creado una escuela de danza con su familia, así serán muchos los que aprendan de este gran artista. ¡Otro emprendedor!

Como no podía ser menos también tuve ocasión de disfrutar de una estupenda paella. Sin duda, como los arroces valencianos hay pocos. Siempre tienen un “punto” especial. Los hagan como los hagan son ricos. Quizás también influya el cariño con que se hacen y que los valencianos son conscientes que la paella es parte de ellos y un plato que atrae a gente de todo el mundo . En cualquier parte cuando dices que eres española rápidamente te dicen “paella y olé”, ¿a que sī?

Después de mis compromisos con amigos me dediqué a recorrer las calles de Valencia. Septiembre es un mes perfecto para hacerlo, pues ya no hace tanto calor. Valencia es una ciudad preciosa y, como todas aquellas en las que el tráfico marítimo ha tenido importancia, se ve que es una ciudad cuidada y en la que existe influencia de todos aquellos que ha  pasado por ella. Las ciudades con influjo de otras culturas ganan en prestancia y desarrollo. Valencia desde hace varios siglos ha sido punto de encuentro de comerciantes de todo el mundo, que en muchos casos acabaron por establecerse allí, haciendo que los modos de vida y las tradiciones de otros países se fundiesen con la nuestra.

Y con esto acaba el periodo estival. He disfrutado mucho visitando diferentes lugares de España, que en unos casos no conocía y en otros hacía tiempo que no iba. Tenemos un país precioso, variado y lleno de encanto. Ha sido un verano muy completo y me ha encantado poder compartirlo con vosotros. Ahora con la entrada del otoño y pese a que la vuelta a la rutina siempre da cierta pereza, llega otra época muy agradable para hacer planes y conocer otros sitios. De todos los momentos de la vida hay que sacar la parte especial y bonita que tienen.

Hasta pronto,

Carmen

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