La Palma, Isla Bonita, isla coraje

Tras casi tres meses dejó de rugir, de escupir infierno y destruir. Durante este tiempo he seguido muy de cerca la explosión de un volcán al que nadie quiere poner nombre. He llorado y sufrido desde lejos, pero sintiéndolo tan cerca. El último volcán en Cumbre Vieja cedió su ímpetu aplastante ante la llegada de la Navidad. Por él miles de familias han perdido sus hogares, sus cultivos, sus recuerdos,

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