La hazaña de Magallanes y Elcano

Magallanes y Elcano en el paneñ conmemorativo de la Biblioteca Municipal de Sanlúcar de Barrameda.

 

Aunque la próxima semana seguiremos recorriendo diferentes puntos de Portugal, hoy haré un alto en el camino para celebrar el V centenario de la primera vuelta al mundo. Vuelta al mundo que no hubiera sido posible sin el Almirante portugués Fernando de Magallanes. Así que de alguna manera todo enlaza. Magallanes juró lealtad al rey Carlos I en la Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria, en Sanlúcar de Barrameda y fue el nombre de Victoria el que escogió para la nao con la que emprendería la aventura.

Tal día como hoy hace 500 años, Magallanes y Elcano junto a otras cuatro naves más, emprendían la que sería tres años después la primera vuelta al mundo. Catorce meses tardaron en llegar al estrecho que hoy recibe el nombre de Magallanes. Catorce meses que fueron muy complicados con grandes decepciones como cuando creyeron que la gigantesca bahía que forma el estuario del río de La Plata, era al fin el paso hacia los mares del Sur. Ya en Buenos Aires comprendieron que aquello era un cajón sin salida y tuvieron que regresar. Esta confusión les costó varios días de navegación y la desconfianza de algunos miembros de la tripulación. Continuaron navegando rumbo sur hasta llegar a las gélidas costas del sur de Argentina, y allí en La Patagonia, muertos de frío, tres capitanes se le amotinaron. La cosa terminó con ejecuciones y destierros patagónicos. También sufrieron la pérdida de una de las naves rota por los secos de la abrupta costa del estrecho, y la deserción de otra que volvió a España. Finalmente llegaron al estrecho que Magallanes llamó de Todos los Santos, ya que lo cruzaron coincidiendo con el 1 de noviembre, Día de Todos los Santos. Casi un mes tardaron en atravesarlo… Cuando a finales de noviembre de 1520 las tres naves llegaron a los buscados mares del Sur, fueron recibidos con calma chicha, y Magallanes bautizó aquel inmenso Océano como Pacífico.

Oortada del libro editado por el Ministerio de Defensa conmemorando la hazaña de Magallanes-Elcano. La aventura imposible.

Sin embargo, en aquel pacífico mar les aguardaban las peores desgracias. Más de tres meses tardaron en ver tierra de nuevo y durante aquel tiempo, según cuenta el narrador oficial del viaje, el noble italiano Pigafetta en su libro “Relación del primer viaje al rededor del mundo” que se publicó en 1524, comieron los restos de gusanos de las galletas, la piel que protegía la base de los mástiles y se mataban por una rata. Pero lo peor lo describe así ” Nuestra más grande desgracia llegó cuando nos vimos atacados por una especie de enfermedad que nos inflaba las mandíbulas hasta que nuestros dientes quedaban escondidos…”  Era el escorbuto.

En la isla hoy llamada de Guam, pudieron reponer víveres y continuar hasta ser los primeros europeos en llegar al archipiélago de Filipinas. En Cebú colocó una gran cruz de madera como símbolo de su intención de convertir al cristianismo a los indígenas. Esta Cruz se encuentra en la Basílica del Santo Niño de Cebú, pero como la gente le arrancaba trozos tuvieron que esconderla y la que hoy vemos es una réplica.

El intento de cristianizar le salió bien a largo plazo, ya que hoy en día Filipinas es un país católico, pero le costó la vida al propio almirante, quien murió peleando cuerpo a cuerpo contra el jefe indígena de la isla de Mactán y sus hombres. Descompuestos y sin almirante, así se encontraba la tripulación de las tres naves que aún se mantenían. Nombraron a su cuñado capitán y sucesor, pero también fue asesinado en Cebú junto a varios de sus hombres, víctimas de un envenenamiento masivo. Apenas quedaban cien hombres de los 239 que zarparon de Sanlúcar, se decidió quemar la nave que en peores condiciones estaba y repartir la tripulación en las dos restantes.

Fotografía de nuestro Buque Escuela Juan Sebastián Elcano, en honor al capitán de la Victoria. Fotografía del perfil de Instagram @j_s_elcano

Y así fue como Juan Sebastián Elcano fue nombrado capitán de la nao Victoria. Consiguieron llegar a las islas de las especies, las Molucas, y cargar de clavo las bodegas. Pero los problemas no terminaban. La nao Trinidad hizo una vía de agua y se acordó repararla. Su historia bien merece otro post, pero para no hacer la historia larga, lo dejamos en que se hundió en el Pacífico y solo cuatro miembros de su tripulación consiguieron sobrevivir y regresar a Europa, eso sí, fueron esclavos de los portugueses durante varios años.

Finalmente, la nao Victoria, capitaneada por Juan Sebastián Elcano, entraba en Sanlúcar de Barrameda el 6 de septiembre de 1522, después de haber dado por primera vez la vuelta al mundo, atravesado los Ócéanos Atlántico, Pacífico e Índico y cruzando el Cabo de Buena Esperanza.

 

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer