Ciudades estrelladas

La necesidad agudiza el ingenio y cuando las guerras y sus armamentos comenzaron a modernizarse en el siglo XV, las fortalezas medievales quedaron anticuadas y por ende vulnerables. Los ingenieros bélicos tuvieron que reinventarse. Primero en Italia y luego en el resto de Europa el nuevo modelo de fortaleza pegaría fuerte, y nunca mejor dicho. Los fuertes con forma de estrella de traza italiana se ponían de moda. Posteriormente fueron mejorados y embellecidos por el Mariscal e ingeniero francés Vauban en el siglo XVII. Los bastiones mejoraban la defensa, los muros se hacían más anchos, pero menos altos y la forma estrellada permitía el fuego cruzado y el total dominio de la fortaleza.

Hoy en día muchos son Patrimonio de la Humanidad, otros se encuentran semi abandonados, pero todos formaron parte importante de la historia mundial. Dado que como mejor se ven es gracias a las imágenes de Google Earth, hoy son los pantallazos los protagonistas, y os animo a viajar hasta ellos, aunque sea soñando gracias a esta fascinante aplicación.

Fuerte de Santa Lucía en Elvas.

Uno de los mejor conservados del mundo y de mayores dimensiones. Comenzó a construirse en 1641 durante la Guerra de la Restauración y fue muy útil en dos ocasiones durante la Guerra de la Sucesión contra España y después durante las Guerras del Siglo XIX. En cada ángulo un baluarte, fosos y una perfecta geometría con la casa del Gobernador dominando todo el complejo. Las fortificaciones de Elvas son Patrimonio de la Humanidad.

 

También durante la Guerra de la Restauración, pero en el bando contrario, es decir en España, se levantó el Fuerte de La Concepción en la frontera con Salamanca. Después durante la Guerra de la Independencia contra Francia fue prácticamente destruido. A finales del siglo XIX se vendió y fue privatizado. En la actualidad es un hotel y sus trabajos de rehabilitación recibieron el premio a la mejor restauración de un edificio militar del año 2014.

La Ciudadela de Lille fue proyectada por el propio Vauban en 1667 y es una de las más bonitas y famosas del mundo. Dentro de las murallas estrelladas hay toda una ciudad militar, casa del Gobernador, iglesia, almacenes, y estancias para los soldados. En la actualidad es un parque público y Zoo de Lille.

La Ciudadela Real de Plymouth.

También es del siglo XVII y se levantó para defender la costa del ejército holandés. Las visitas son siempre guiadas, pero no se permite hacer fotografías pues se mantiene su uso como base militar y tampoco hay baños. Durante más de 100 años fue la fortaleza más importante de Inglaterra. Desde sus murallas podremos ver bonitas vistas de Plymouth y del Canal de la Mancha. En la ciudadela aún se conservan cañones del siglo XVII y la Capilla Real de St. Katherine-upon-the-Hoe.

La Ciudadela de Halifax.

Está en Nueva Escocia y fue durante años base naval del ejército británico en Canadá.  Después del asedio de Boston que dio comienzo a la Guerra de la Independencia de EEUU, gran parte de los británicos emigraron hasta la ciudad de Halifax que habían fundado unos años antes. Llegué a Halifax embarcada en Hurtigruten, en un precioso crucero desde Nueva York hasta Saint John´s. Al bajar del barco no dudé en subir hasta la ciudadela.

Como todas las ciudadelas fortificadas su enclave es privilegiado, dominando la ciudad y el puerto desde lo alto de una colina. Desde 1749 cuando llegaron los primeros pobladores británicos hasta el siglo XX sufrió varias ampliaciones y reconstrucciones, pero jamás fue atacada. Hoy en día hay desfiles de época al ritmo de gaitas y tambores. La ciudad de Halifax esta hermanada con la de Hakodate, que curiosamente o quizá por esto estan hermanadas, también tiene una ciudadela estrellada.

Hasta Japón llegó también este nuevo modelo de fortificación con traza italiana.  Durante los últimos años del periodo Edo, se construyó el Fuerte de Goryokaku en la isla de Hokkaido. En aquellos años de mediados del siglo XIX Japón se veía amenazado por occidente y se levantó el fuerte para proteger la ciudad de Hakodaté de la amenaza imperialista. Poco tiempo después fue escenario de una guerra civil y a principios del siglo XX se convirtió en un bello parque en el que se plantaron más de mil cerezos. Hoy en día es uno de los más bellos lugares de Japón para disfrutar de la primavera con los cerezos en flor y de los colores del otoño. Desde el observatorio situado en la parte superior de la Torre Goryokaku de 90 metros de altura, podremos disfrutar de una espectacular vista general del parque.

 

Goryokaku @JNTO

¿Habéis estado alguna vez en un fuerte estrella?

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