5 maneras de diferenciar una auténtica picota

 

Estamos en plena temporada de cerezas y picotas, y en algunos establecimientos quitan el rabito a las cerezas para venderlas más caras, como si fueran picotas. Para que no nos den gato por liebre o cualquier cereza por picota, os dejo los cinco puntos claves para diferenciarlas.

1- Todas las picotas son cerezas, pero no todas las cerezas son picotas. La picota es una variedad de cereza. Dentro de las cerezas hay muchas subespecies; la califormia, la primulat, la santina, la pacific red, sabrina, cristalina, navalinda… Y así hasta más de 100 tipos diferentes. La Picota es otra variedad de cereza, la más sabrosa.

2- Es originaria del Valle del Jerte, y tiene Denominación de Origen Protegida. Esto significa que no es picota si no lleva el sello de calidad y garantía de origen.

 

 

 

3- Al recolectarla su rabito se queda siempre en el árbol de forma natural. El hueco que deja esta cicatrizado, no tiene “tirones” ni heridas. Las cerezas a las que  arrancan los rabitos para disfrazarlas de picotas suelen tener el huequito un poco despellejado.

 

4- Su sabor es dulce e intenso, la textura es carnosa y muy crujiente, tiene el hueso grande, la piel tersa y su color es rojo oscuro.

5- Es falso que las picotas sean más grandes. Todo lo contrario. Es una cereza de calibre pequeño.

 

Otras curiosidades:

Se cultiva en el Valle del Jerte desde el siglo XVII. Crecen a una altitud superior a 2.000 metros y tanto su cultivo como recogida es artesanal. Su temporada es julio y agosto. Tiene muchas propiedades, es diurética y sus grandes dosis de melatonina facilitan el sueño.

Espero que os haya parecido interesante y que compartáis este post con vuestros amigos para que tampoco a ellos les engañen.

¡Y todos a disfrutar de las picotas!

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer